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Candidatos a intendente de Capital dan alternativas al caos vehicular

En la difícil situación del tráfico en Mendoza, los postulantes al ejecutivo municipal proponen como mejorar la caótica situación en que se encuentra hoy el centro mendocino y sus alrededores. Ellos proponen algunas líneas de acción para una problemática que afecta nuestra vida cotidiana y requiere de una estrategia planificada de ordenamiento territorial.

Basta salir a dar una vuelta por la ciudad para enterarse: las calles de Mendoza están colapsadas de vehículos. Cruzar por la senda peatonal, además de peligroso, muchas veces se convierte en una verdadera hazaña. Circular por el centro a los horas pico, medidodía y cierre de comercio desde las 20 y 30 horas es una tarea parecida a recorrer un laberinto con el atributo de que agregarle una serie de obstáculos, a la manera de un juego de la oca.

El parque automotor hoy en Mendoza son alrededor de 130.000 automóviles, que ingresarán a nuestra ciudad de forma más fluída, gracias al nudo vial Costanera-Vicente Zapata, lo que no resolverá, por cierto, la problemática del impacto ambiental, urbanístico y social que conllevan esta cantidad de vehículos circulando.

Frente a esta compleja problemática,  consultamos las soluciones que aportan los candidatos a intendente de Capital dentro de las plataformas políticas: Juan Carlos Jaliff, Carlos Aguinaga y Luis Bohm coinciden en todas las propuestas. Víctor Fayad no respondió a la solicitud de entrevista.

El  ferrotranvía urbano

Uno de los principales problemas que explica el caos vehicular en la ciudad es el hecho de que las personas ingresen al microcentro en vehículo. Esto trae como consecuencia que los automovilistas no encuentran lugar entonces lugar donde estacionar. Aquí se plantea la imperiosa necesidad de ofrecer otro tipo de medios para desplazarse dentro del microcentro.

Tenemos, en este caso puntual una coincidencia en la propuesta de dos de los candidatos. Tanto Juan Carlos Jaliff, que acompaña a César Biffi, como Luis Bohm (por el Partido Justicialista con Celso Jaque) acuerdan en implementar el ferrotranvía. Este transporte se desplaza a través de las vías del ferrocarril pero utilizando maquinarias modernas. Justamente en estos días se realizará la licitación de este medio de transporte, que busca unir Gutiérrez (Maipú), hasta el departamento de Las Heras, pasando por Godoy Cruz y la ciudad de Mendoza.

Jaliff, por su parte coincide con la necesidad de llevar adelante la instalación de la infraestructura necesaria para el ferrotranvía, a lo que suma la necesidad de una serie de estacionamientos subterráneos en puntos estratégicos de la ciudad. Para el actual vice gobernador, quién recibió el asesoramiento de la Universidad Nacional de Cuyo, los tres puntos de construcción de estos espacios de contención de vehículos deberían ser: el barrio Cívico, la Terminal de ómnibus y el Parque Central.

Mientras tanto Carlos Aguinaga, candidato del Partido Demócrata opina que “el tren que se pretende hacer pasar por calle Belgrano, debe ser subterráneo o de altura, pero no a nivel, porque cortar el tránsito de la ciudad en forma permanente, es un gran problema para el desarrollo económico y social de la Ciudad”. 

En una visión más global del tema Bohm indica que “es una picardía cómo se maneja el sistema de transporte público de pasajeros de ómnibus en nuestra provincia. Las empresas toman como pauta los kilómetros recorridos y no la cantidad y calidad de viaje de los pasajeros y fue una decisión de la actual ley de transporte público vigente”, precisó Bohm.

El rol de los inspectores municipales

Otro de los temas que surge entre las líneas de acción a seguir es relativa a la función de los agentes de seguridad de tránsito. Luis Bohm, por ejemplo, enfatiza que “los 65 inspectores que existen hoy en planta deberían estar ordenando el tráfico y no cobrando multas y controlando estacionamientos medidos, lo que los transforma en recaudadores fiscales”.

Carlos Aguinaga, del PD, en la misma línea aclara que “el personal de tránsito no debe dedicarse a hacer multas sino a mejorar la circulación vehicular en el conjunto de la provincia, y no de unas pocas manzanas a la redonda”.

En esta dirección Jaliff plantea que “una vez realizadas estas obras para descomprimir la ciudad, con estacionamientos subterráneos y un sistema de ferrotranvías, entonces se puede hablar de prohibir el estacionamiento en el centro”.

En definitiva grandes acuerdos, aunque la gran dificultad de producir estos grandes cambios. El resultado no sería nada despreciable: una ciudad que otorgue mayor soberanía al peatón, un sistema de transporte que priorize el confort de los pasajeros antes que su rentabilidad y el desaliento al acceso de vehículos a la ciudad para descontaminar, gracias a una eficiente conexión entre estacionamientos de autos y sistema público de pasajeros.