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Mataron a un joven  de una puñalada para robarle la moto que conducía

Por la mañana, un chico de 17 años fue atacado por dos sujetos que quisieron sacarle la moto en la que había ido a bailar. Como el joven se resistió, le clavaron un puñal en el pecho. El hecho se produjo en Rusell, Maipú.
Gonzalo Leandro Iborra, de 17 años, regresaba de bailar el domingo a la madrugada cuando dos sujetos lo atacaron para robarle su moto Zanella 110. Al parece, el chico intentó defenderse, pero uno de lo agresores le clavó un cuchillo en el pecho, lo tiró al piso y huyó con su cómplice en el rodado.

Iborra quedó malherido en las inmediaciones de Urquiza y Perito Moreno, de Rusell. Fue llevado de urgencia al centro de salud 31 de Maipú, pero los médicos no pudieron hacer nada: había llegado muerto. La investigación está a cargo del fiscal  de Delitos Complejos Eduardo Martearena.
El domingo, cerca de las 4, la víctima venía de bailar del club Villaseca, acompañado por cuatro primos. Se detuvieron a cargar nafta en la estación de servicio de Urquiza y Perito Moreno. Según su hermano, Héctor Antune, Iborra se acercó a hablar con una persona que estaba en un Falcon y fue entonces cuando dos sujetos que no estaban en ese auto le clavaron un cuchillo en el pecho y le robaron la moto y la billetera.

Los testigos  del ataque  no pudieron describir a los maleantes. Pero cuando traían a la comisaría al joven que acompañaba a Gonzalo en la moto, algo aún más extraño ocurrió: al llegar a las inmediaciones de la plaza de Maipú, el joven se bajó de la moto y escapó.

El fiscal Martearena aseguró que están buscando a este joven, pero nadie lo conoce ni sabe su nombre. “No hemos querido ir hoy a su casa, para no distraer a la familia del velorio”, indicó el magistrado, y agregó que este lunes continuarán buscando al sospechoso. También indagarán a otros posibles testigos del crimen.

Sus padres se enteraron de lo sucedido a las 8.50 del domingo, cuando, curiosamente,  llegaban del velorio de otro familiar. “No sabemos nada aún”, confirmó su padre, Oscar Antune, horas después, cuando fue consultado por este diario. A las 21, en una sala de Luján, el padre estaba en otro velorio: el de su hijo.
El padre le dijo a este medio que "las marchas contra la inseguridad no sirven para nada, no nos interesa todo eso” y sembró algunas dudas sobre el comportamiento del joven. “Era, tal vez, un poco rebelde ,pero tenía muy buen corazón” aseguró. Sin embargo Gonzalo, que era albañil, no tenía antecedentes delictivos.