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El Gobierno de Mendoza criticó los dichos de Bergoglio contra el aborto

Ana María Andía, responsable del programa de Salud Reproductiva de la provincia, aseguró "que la Iglesia sólo representa a un sector de la sociedad". Enfatizó además que el Estado es laico y está "en función del conjunto de la población". Además defendió el aborto que se le realizó en 2006 a una joven discapacitada mental en la provincia.
Las declaraciones del Cardenal Jorge Bergoglio, que realizó hoy durante la misa de San Ramón Nonato en Villa Luro (Buenos Aires), reavivó la polémica sobre el aborto en nuestra provincia.

La máxima autoridad de la Iglesia Católica manifestó que "los que se creen dueños de la vida no pueden convivir en la sociedad", en una clara alusión a recientes casos de aborto que ha avalado el Estado. Uno de los más resonantes ocurrió a mediados del año pasado en Mendoza, cuando una joven discapacitada mental pudo realizarse un aborto en un establecimiento público (con el aval de la Suprema Corte de Justicia), pese al reiterado reclamo de grupos antiabortistas.

Sobre la opinión de Bergoglio, la responsable del Programa de Salud Reproductiva dependiente del Ministerio de Salud, Ana María Andía, expresó que "el Estado es laico y contempla al conjunto de la población", y que "el resto son opiniones de sectores de la sociedad que tienen creencias religiosas que son particulares".

En este sentido, la funcionaria mendocina agregó que "se confunde pecado con delito".

Mientras que en relación al nuevo caso de una chica de 19 años discapacitada mental en Entre Ríos, que no puede abortar por una disposición judicial, Andía dijo "que hay absoluta claridad respecto de cómo se resolvió la situación de la joven embarazada discapacitada fruto de una violación en Mendoza" y que "el Ministerio de Salud actuó contemplando el Código Civil".

Andía es una referente en materia de salud reproductiva. Tiene  a cargo el programa homónimo y fue precursora, junto a Marcelino Iglesias (actual titular de la OSEP) de la ley que hoy permite que las mujeres puedan acceder libremente a información, educación y métodos anticonceptivos para planificar tener un hijo y evitar enfermedades de transmisión sexual.