ver más

El pánico colmó una zona comercial de Las Heras por la iseguridad

En el Plumerillo, donde un comerciante ajustició a uno de los ladrones que intentó robarle, la sensación es caótica respecto a la inseguridad. Las rejas son una parte más de los locales donde los comerciantes reciben a sus clientes. Muchos vecinos afirman estar armados y dispuestos a defenderse.

Tras lo sucedido al comerciante que mató a uno de los ladrones que ingresaron a su negocio a robar, el sábado pasado, en Las Heras (ver aparte), los vecinos se mostraron deseperados, indignados y llenos de temor.

Ninguna persona que vive o trabaja en el lugar quiso hablar ni dar nombres sino hasta que entraron en confianza y se confiesaron: “A quien le preguntés de acá le han robado”, afirmó la dueña de un kiosco de la zona.

Efectivamente, todos los entrevistados coincidieron en que habían sido víctimas de asaltos a mano armada “y no sólo una vez”, dijo una vecina.

En la cuadra se ven imágenes más que alarmantes: negocios enrejados de manera extrema para que sus dueños dejen de ser víctimas de la inseguridad y comerciantes que aseguran estar armados para defenderse con sus propios recursos. “La ventas han disminuido porque tenemos que atender como si los presos fuésemos nosotros”, confesó un vendedor.

En un video club de la zona alquilan películas al público desde la puerta “cosa que para mí es ilógica, más en este rubro, pero no nos queda otra opción”, dijo una empleada del video.

La gente del lugar se mostró enfurecida: “el gobierno tiene que hacer algo, pero ya”, exclamó desesperado el cliente de un minimarket de la zona.

“La policía se demora mucho, tardan decenas de segundos en preguntarte datos cuando hacés la denuncia y, encima, llegan siempre tarde”, afirmó una señora.

Toda la gente del lugar se mostró a favor de la actitud del hombre que ajustició a su asaltante. “Tiene todo nuestro apoyo”, relató una mujer. Y algunos acotaron, casi a coro: “yo hubiese hecho lo mismo”.

Hace 2 semanas, como previendo lo que sucedería, los lasherinos realizaron una marcha contra la inseguridad, “porque la situación ya es insostenible”, coincidieron varias personas. Pero de cualquier manera los robos siguieron produciéndose.

“Hace cuatro meses acá no pasaba nada”, dijo un hombre, y ante la pregunta de por qué eso había cambiado tan drásticamente, respondió: “es que estos tipos son como los cazadores, cuando estrujan del todo una zona toman a otra, y ahora nos tocó a nosotros”.

En el barrio comentaron que se realizarán diferentes manifestaciones en apoyo del vengador, dueño del depósito de golosinas. “No lo vamos a dejar solo”, concluyeron los entrevistados.

En tanto el comercio donde sucedió el hecho permanece cerrado.

El comerciante que se defendió de sus asaltantes está libre.

El sábado, pasadas las 22.30, un asaltante fue ajusticiado en Las Heras por un comerciante al que le intentó robar. Guillermo Toledo, la víctima, fue detenido en un primer momento, quedó imputado por "homicidio agravado por el uso de arma" y ayer por la siesta quedó en libertad.

Este desenlace provocó conmoción en la zona. Solidarizados con Toledo, los comerciantes de San Martín e Independencia dijeron que realizarán una marcha a mediados de esta semana para reclamar seguridad.

El lugar del hecho fue al lado de una estación de servicio ubicada en la esquina de la calle San Martín e Independencia, de Las Heras.

La noche del sábado tres individuos armados ingresaron a un local comercial y le exigieron al dueño del mismo el celular y dinero, mientras amenazaban a la mujer de Toledo, quien está embarazada, con un arma en la cabeza. Pero, en un descuido de los malvivientes, el comerciante sacó su arma Bersa calibre 22 y le disparó en la sien derecha a uno de ellos. El ladrón murió en el acto.

Los otros dos asaltantes, al ver lo que había sucedido, salieron del sitio espantados y a los tiros.

Cuando personal de la policía científica llegó al lugar, secuestró un revolver calibre 38 especial, propiedad de la persona que falleció y el arma del hombre que le disparó.

La madrugada del domingo, el fiscal de Delitos Complejos, Eduardo Martearena, llegó a la Oficina Fiscal de Las Heras para hacerse cargo de la causa. Toledo fue trasladado a las 5 a la guardia de Investigaciones y quedó imputado por homicidio simple.

En tanto, la mujer de Toledo fue enviada a la Clínica Las Heras bajo estado de shock y porque le habían arrojado en los ojos una sustancia irritante. Recién ayer pudo declarar.

Si bien la calificación del hecho fue grave, el fiscal Eduardo Martearena dispuso la libertad del comerciante porque, de acuerdo con las primeras pruebas, habría actuado en legítima defensa.