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Alumnos que fabrican barritas de cereales

El programa se desarrolló todo el cuatrimestre en escuelas urbano marginales de la provincia. Incorporaron las barritas al consumo diario, además de incentivar el trabajo en grupo.

El programa involucra todo el proceso productivo de elaboración del alimento, que es poco calórico e hiperproteico. Además, los chicos conocen aspectos relacionados con la comercialización, aprenden la dinámica de la distribución de los roles -que son rotativos-, la relación entre la elaboración de las barritas y la matemática, por ejemplo. Todo ello, deriva en un proceso pedagógico enriquecedor que refuerza actitudes como la responsabilidad, el sentido de equipo y la limpieza.

En algunas escuelas el proyecto se realiza a contraturno mientras que en otras, dedican algunas horas dos o tres veces por semana, siempre en búsqueda de relacionar las contenidos de las materias con el proceso productivo.

El programa contempla que los alumnos coman al menos dos barritas de cereales por semana, se lleven un 30 % de lo producido a sus casas y dejen un 70% en la escuela para consumo junto con la copa de leche.

Más energía para los chicos

El proyecto social lleva cinco años de implementación en el país, donde comenzó con la tarea en tres escuelas y hoy cuenta con más de 100.

En la actualidad, el programa "Barritas energéticas" se desarrolla en 12 partidos del conurbano bonaerense, así como en el departamento de General Obligado de Santa Fe y dos localidades de Salta. El proyecto es impulsado durante todo el cuatrimestre en escuelas urbano marginales de la provincia en una clara acción de responsabilidad social. Esta fundación realiza alianzas con las hidroléctricas del Grupo Pampa (de capitales argentinos) en aquellas provincias del país donde se ubican las estaciones procesadoras de agua.