|
Vuelven las evaluaciones periódicas
Es por una iniciativa de la actual gestión, que plantea que la evaluación global es un método que provoca especulaciones.
Que la educación es, desde hace por lo menos 15 años, un laboratorio de ensayos, marchas y contramarchas, no resulta novedoso. Lo que una gestión de gobierno hace, la próxima deshace, lo que un gobierno aprueba, el otro corrige. Una tarea que podría compararse a la del mito griego de Penélope, la mujer que tejía de día y destejía de noche.
En este orden de cosas es que la nueva gestión de Iris Lima, quien desde hace poco más de veinte días es la titular de la Dirección General de Escuelas, ha puesto en tela de juicio el modo de evaluación impuesto por Emma Cunietti, en el cual el examen global ocupaba un lugar central. Es más: el sistema fue extrapolado a la Nación, en donde se lo utilizó como modelo para que otras provincias introdujeran en sus calendarios escolares actividades similares.
Ahora, la DGE quiere dar marcha atrás y volver a la evaluación continua de los alumnos. Así lo explicó a MDZ la flamante directora de Nivel Inicial y Primario, Rosa Muñoz.
La nueva funcionaria dijo que “es necesario poner en valor el contexto y las distintas situaciones en las que se producen los aprendizajes y para esto, tener en cuenta las evaluaciones periódicas es muy importante”
Para Muñoz, las bondades de la evaluación global no son tantas ni saltan tan a la vista como sostenía la ex funcionaria Emma Cunietti.
“Es muy difícil que los chicos no especulen con los beneficios de aprobar este tipo de exámenes, después de no haberse esforzado el resto del cuatrimestre. Tenemos que evitar este tipo de perversidades en el sistema”, señaló la titular de Inicial y Primaria.
Las evaluaciones periódicas es un sistema que se dejó atrás hace por lo menos dos gestiones escolares. En aquel momento, justificado con el fin de recuperar la cultura del esfuerzo en materia educativa, ya que a los alumnos tenían tantas posibilidades de aprobar como días tenía el año escolar. El examen global, además de integrar contenidos, fue implementado con la meta de superar esta situación.
Más críticas a los globales
Muñoz hizo duras críticas a la metodología evaluativo de los globales. Dijo que generan una tensión tan importante en las casas y no sólo a los niños, que muchos chicos terminan no aprendiendo por la ansiedad que los adultos les transmiten.
Además, señaló que una evaluación es una percepción ética de lo que se pone en valor en el momento de llevar adelante la prueba, es decir que nunca puede ser el resultado acabado de un proceso que es mucho más extenso, el aprendizaje en sí.
“El chico tiene que ser el actor principal del sistema escolar, no los instrumentos con los docentes cuentan para saber lo que han aprendido”
Por otra parte, dijo que se ha excluido a los educadores del proceso generador de estas políticas, y que esto es nocivo para cualquier gobierno. “Ya que los docentes son los agentes movilizadotes de la educación, son ellos los que están en contacto con la realidad del estudiante y nuestra obligación es tener en cuenta su visión mas de las de cualquier otra persona”
“Es muy difícil que los chicos no especulen con los beneficios de aprobar este tipo de exámenes, después de no haberse esforzado el resto del cuatrimestre. Tenemos que evitar este tipo de perversidades en el sistema”, señaló la titular de Inicial y Primaria.
Las evaluaciones periódicas es un sistema que se dejó atrás hace por lo menos dos gestiones escolares. En aquel momento, justificado con el fin de recuperar la cultura del esfuerzo en materia educativa, ya que a los alumnos tenían tantas posibilidades de aprobar como días tenía el año escolar. El examen global, además de integrar contenidos, fue implementado con la meta de superar esta situación.
Más críticas a los globales
Muñoz hizo duras críticas a la metodología evaluativo de los globales. Dijo que generan una tensión tan importante en las casas y no sólo a los niños, que muchos chicos terminan no aprendiendo por la ansiedad que los adultos les transmiten.
Además, señaló que una evaluación es una percepción ética de lo que se pone en valor en el momento de llevar adelante la prueba, es decir que nunca puede ser el resultado acabado de un proceso que es mucho más extenso, el aprendizaje en sí.
“El chico tiene que ser el actor principal del sistema escolar, no los instrumentos con los docentes cuentan para saber lo que han aprendido”
Por otra parte, dijo que se ha excluido a los educadores del proceso generador de estas políticas, y que esto es nocivo para cualquier gobierno. “Ya que los docentes son los agentes movilizadotes de la educación, son ellos los que están en contacto con la realidad del estudiante y nuestra obligación es tener en cuenta su visión mas de las de cualquier otra persona”