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Un trotamundos en la Cordillera de Los Andes

Salir de Garibaldi y San Martín, nos lleva a conocer extraños personajes que circulan en nuestra provincia y nuestro país.

Aunque es inglés de nacimiento, nadie puede dudar que es realmente un ciudadano del mundo. Ricky Pine, (o Ricado sin "r", como él mismo se presentó) está viajando desde hace cuatro años a bordo de su bicicleta y nada lo detiene para cumplir su objetivo, llegar a Ushuaia, la ciudad más austral del mundo. Las ruedas de su bici llevan a cuesta más de 30.000 kilómetros recorridos en los últimos 4 años. Y es que Ricky un día quiso romper con las estructuras y buscar emociones distintas, viajó hasta Alaska, consiguió una bici y comenzó a pedalear hacia el sur del continente.
En Estados Unidos compró un rodado nuevo y lo equipó, alforjas, riñonera, mochila, una carpa y recipientes para agua, todo eso en tamaño adecuado para poder soportarlo con su bici.
Bajó desde Washington hasta California, y por Tijuana hasta México DC, allí el cuadro de la bici se partió y debió reemplazarlo, eso demoró su viaje, pero agilizó el peso, ya que el nuevo transporte era un poco más liviano.
Ricky no tiene novia ni esposa que lo espere, solo un largo camino hacia el sur, acompañado de las estrellas y de la naturaleza, y de los ocasionales amigos de la ruta.
Cuando comenzó su travesía, su hermana Helen le dijo que estaba “loco”, pero claro, es comprensible, ella tiene una familia e hijos por quienes construir el futuro, Ricky tiene su bici y la ruta.
El solitario aventurero piensa llegar para las fiestas a Valparaíso, Chile, allí estará hasta año nuevo junto al “loco” amigo que conoció una vez en Canadá y que lo entusiasmó en hacer esta travesía.
Sin embargo el viaje no termina allí, Ricky volverá a la Argentina a través del paso Osorno, a la altura de San Martín de los Andes en la provincia del Neuquén, y desde allí seguirá su viaje hasta Ushuaia.
Periodista: Pero... ¿pensás volver en bicicleta a Alaska o Canadá?
Ricky: No, buscaré la forma más barata para viajar, y me llevaré la bici conmigo, todos estos años ha pasado a ser parte de mi.

El aventurero se gana la vida de changas en el camino. En centroamérica estuvo dando clases de inglés y en sudamérica, tenía algunos trabajos ocasionales, sólo para juntar lo justo para solventar el viaje.
En el trayecto por la ruta 7 hacia Chile, Ricky se encontró con tres mendocinos ciclistas, con quienes compartió unos minutos de charla e intercambio de experiencias. El inglés se sorprendió al saber que los mendocinos querían cruzar la cordillera tan rápido, y es que él no tiene apuros ni prisas, espera llegar a Ushuaia en marzo, pero sinó, será en abril, qué importa, “lo más importante de este viaje, es el contacto con la naturaleza”, sostuvo Ricky muy calmado.