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Hoy no habrá clases en 75 escuelas

Irrigación aún no terminó de reparar el canal Civit. La escasez afecta a Las Heras y varias zonas de la Capital.

La rotura del canal Civit dejará otro día sin clases a chicos de Las Heras, el microcentro y la Cuarta, Quinta y Sexta secciones.

 

Así lo indicó  la Dirección General de Escuelas. Las clases se suspenderán hoy miércoles en el turno mañana, en más de 75 establecimientos.

 

Queda latente la posibilidad de que tampoco haya dictado por la tarde en estos colegios. Esto dependerá de que se normalice o no la prestación del servicio. A media mañana, la DGE evaluará la situación e informará por los medios si se prolonga o no la suspensión.

 

En las escuelas indicadas, las clases quedaron suspendidas a partir de las 13 de ayer debido al problema del canal Civit.

 

Irrigación, contra los vecinos del barrio Papa y OSM

 

A través de un comunicado oficial, la Dirección General de Irrigación informó que " ayer, personal del organismo trabajó intensamente para recomponer las paredes del cauce y reestablecer el suministro del agua por este canal".

 

Sin embargo, Irrigación aclaró que "las tareas debieron suspenderse en las últimas horas, a raíz de inconvenientes con los vecinos del lugar". Este hecho, según el organismo, ya fue comunicado tanto al Ministerio de Obras Públicas como al EPAS.

 

Además, Irrigación comunicó que es "la única institución que ha desarrollado tareas de reparación del cauce junto con la Primera Zona de Riego del Río de Mendoza a pesar de que la inspección de cauce del canal está a cargo de Obras Sanitarias Mendoza".

 

Por último, informó a la población que este miércoles retomará el trabajo "de mediar las condiciones de seguridad para el personal que se ocupa de la reparación de la obra" y sostuvo que "de no haberse presentado los inconvenientes señalados las tareas podrían haber sido concluído en la tarde de hoy".

 

Tensión en el velorio de Lucas

Durante la tarde del martes, los vecinos del barrio Papa siguieron dando señales de molestia por la situación del canal Civit. “Los caños (para entubar el canal) estaban hace meses, pero no venían a ponerlos porque dicen que es peligroso entrar acá. Hoy les dimos de comer a los operarios y están los vidrios bajos de los vehículos y no pasa nada”, reflexionaban los vecinos. 

Mientras tanto, operarios de la Dirección General de Irrigación terminaban de colocar la placa entre el cemento y el tubo para que, en ese pequeño sector, no vuelva a morir alguien para que se terminen las obras públicas prometidas inconclusas.

Al mismo tiempo, y a pocos metros de los camiones que volcaban el hormigón para entubar ese sector del Canal Civit, los padres de Lucas, destrozados de dolor, recibían en su casa el cajón con su hijo muerto para el velorio. Una escena verdaderamente contundente.

En su propia casa, la familia Gutiérrez improvisó una sala de velatorios para dar el adiós final a su hijo, uno de los mellizos de sólo de 4 años de edad. Muchos vecinos del barrio se dieron cita para acompañar a los padres en su tristeza, rodeando silenciosamente el dramático momento. Un silencio ensordecedor sobrecogía a quién se acercara a la ronda.