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En Mendoza se podrán hacer abortos no punibles sin autorización judicial

El ministro de Salud de la provincia, Armando Caletti, dejará esta resolución firmada antes de terminar su gestión actual. La misma busca evitar demandas contra los médicos en los hospitales, que realicen este tipo de prácticas, siempre y cuando estén contempladas por el Código Penal.

Antes de dejar sus cargos, el equipo que acompaña a Armando Caletti frente al Ministerio de Salud, firmó ayer una de las resoluciones más polémicas de su gestión y a través de la cuál, de ahora en adelante, no hará falta una autorización judicial previa para realizar abortos no punibles en los hospitales públicos.

El documento, quedó rubricado por los subsecretarios de Gestión Sanitaria, Fernando Scherbovsky  y de Planificación y Promoción de la Salud, Claudia García. Sólo falta la firma del ministro para que se envíe a los hospitales públicos de la provincia.

La determinación, revelada a MDZ por Fernando Scherbovsky, ha estado en estudio durante varios meses, pero, según precisó, no se firmó antes para evitar "susceptibilidades" políticas antes de las elecciones, al tratarse de un tema tan escabroso.


La idea, según manifestó el subsecretario, es evitar que los médicos sean amenazados, o tengan que pedir permisos especiales para hacer cumplir la ley.

La resolución contemplará también, otros casos en los que se pone en juego la objeción de conciencia de los médicos, pro ejemplo, en las intervenciones de contracepción quirúrgica femenina y masculina.

En definitiva, con esta resolución en curso, las situaciones que ameriten realizar este tipo de prácticas, no trascenderán el ámbito hospitalario y nadie podrá juzgar, amedrentar ni cuestionar a los profesionales que trabajen protegidos por la ley.

Antecedentes

Buenos Aires fue pionera en cuánto a este tipo de disposiciones.

Así, hace un tiempo atrás, tanto en provincia como en Capital Federal, comenzó a regir una ordenanza ministerial del mismo tenor.

Sin embargo, en estos lugares se tiene en cuenta que cualquier mujer que haya sido violada puede pedir la interrupción de su embarazo. En cambio, en la que se enviará en breve a los hospitales locales, sólo se contemplan las situaciones estipuladas en el Código Penal.

Esto es, que el aborto puede realizarse por motivos que atenten contra la salud de la madre, o si el embarazo se ha producido por una violación a una discapacitada mental.

Para practicar la intervención, un equipo interdisciplinario deberá estudiar cada caso en particular y tendrá un plazo de cinco días hábiles para expedirse.

Según la disposición porteña, los abortos de estas características que se pidan al hospital, deberán ser resueltos en una semana.

Se apunta, principalmente, a proteger a los médicos, que se niegan a realizar intervenciones de este tipo, porque temen ser blanco de  demandas judiciales.

Aborto, tema de salud pública

Por su parte, el ministro de Salud Armando Caletti, repitió su ya conocida postura al respecto: “El aborto es un tema que compete a la salud pública de la población y por lo tanto, debe ser considerado como tal”.

Con esto quiere decir que, la problemática trasciende cualquier gestión y color político y va más allá de las ideas religiosas o la moral de los gobernantes. Aunque la realidad ha demostrado, en más de una oportunidad, que esto no es fácil de lograr y que es inevitable que se termine mezclando.

En tanto, el subsecretario de Gestión Sanitaria opinó que, al ser un tema tan importante para la Salud Pública de la provincia, espera que el próximo ministro continúe con esta línea de acción.

INADI también participó

Scherbovsky aclaró además, que en esta cruzada por  mejorar la atención de las mujeres se sacan a la luz tantos casos de discriminación.

Por un lado contra la mujer en si, y por otro, a los pobres. En cuanto a la discriminación de género, se refirió a que son las mujeres las que se deben hacer cargo de un embarazo en estas condiciones extremas y a veces, lo hace sin el apoyo de nadie

Y en cuánto a las personas de bajos recursos, son quienes más sufren las consecuencias de un aborto mal hecho.