Por el paro no le ligaron las trompas
La mujer es madre de doce hijos, y desde el octavo parto, pidió la contracepción quirúrgica. Sin embargo la operación no pudo hacerse porque ese mismo día los anestesistas hicieron paro.
El 23 de julio pasado, Carina Mayorga fue al hospital Lagomaggiore, a dar a luz por décima vez, sin embargo, en pocas horas se convirtió en madre de trece chicos.
Es que esta mujer humilde, que habita una pequeña casa del Algarrobal, en el departamento de Las Heras, fue noticia en todo el país por haber tenido cuatrillizos, luego de tener a sus nueve hijos anteriores.
La historia de vida de esta mujer, despertó admiración por algunos detalles sorprendentes. Entre otras cosas, que el bebé anterior a los cuatrillizos tenía apenas nueve meses cuando ellos nacieron y que Carina jamás se hizo un control durante el embarazo, porque una de sus niñas estuvo muy grave en el Notti y en acompañarla se le pasaban los días.
Pero quizás, el más difícil de creer es el que tiene que ver con lo económico: es que ella, su marido y el mayor de sus hijos, de 17 años, mantenían el hogar familiar con poco más de mil pesos, entre los tres.
La situación levantó más de una crítica hacia la política de salud reproductiva del hospital, cuando Carina confesó que se había querido realizar una ligadura de trompas y se negaron a realizarla. Esto sucedió cuando tuvo su octavo parto.
Si bien en el momento del alumbramiento de los cuatro bebés – de los cuales falleció uno al poco tiempo de nacer - el personal médico del efector le ofreció operarla apenas transcurrido el puerperio. La intervención fue acordada para el 18 de septiembre, pero se suspendió.
Es que en ese momento se llevaba adelante el paro de anestesistas, que dejó al Gran Mendoza sin cirugías programadas, durante más de un mes.
“Ahora me dijeron que vuelva, que me van a ligar las trompas en estos días, pero se me complica cada vez más”, aseguró la mujer, y agregó que el problema mas grave es que en poco tiempo más van a operar a José María, el bebé que más problemas tuvo que afrontar por su prematurez.
El niño padece una afección intestinal que lo mantiene con una colostomía, hasta que lo puedan intervenir quirúrgicamente. Esto lleva a que Carina dedique muchas horas del día en la atención del pequeño, por eso ha dejado de asistir al consultorio ginecológico del Lagomaggiore, en el que le prometieron la ligadura tubaria para evitar otro embarazo.
Promesas incumplidas
En julio y aún internada después de su alumbramiento múltiple, a Carina la visitaron muchos políticos. Lo que ella pedía no era tanto una ayuda económica momentánea, sino la posibilidad de acceder a una vivienda digna. Dijo que la pagaría con su trabajo y con el de su marido.
Desde el Gobierno y el Municipio de Las Heras, le prometieron, en cambio, ayudarla a pagar el alquiler por un año: seis meses se haría cargo cada entidad.
Pero, según aseguró la mujer, hasta ahora sólo obtuvo respuestas en la comuna, en cambio en la Casa de Gobierno, la situación es más burocrática.
“Hasta ahora, sólo me contestaron que van a abrir un expediente por mi caso”, explicó.
Si bien en el momento del alumbramiento de los cuatro bebés – de los cuales falleció uno al poco tiempo de nacer - el personal médico del efector le ofreció operarla apenas transcurrido el puerperio. La intervención fue acordada para el 18 de septiembre, pero se suspendió.
Es que en ese momento se llevaba adelante el paro de anestesistas, que dejó al Gran Mendoza sin cirugías programadas, durante más de un mes.
“Ahora me dijeron que vuelva, que me van a ligar las trompas en estos días, pero se me complica cada vez más”, aseguró la mujer, y agregó que el problema mas grave es que en poco tiempo más van a operar a José María, el bebé que más problemas tuvo que afrontar por su prematurez.
El niño padece una afección intestinal que lo mantiene con una colostomía, hasta que lo puedan intervenir quirúrgicamente. Esto lleva a que Carina dedique muchas horas del día en la atención del pequeño, por eso ha dejado de asistir al consultorio ginecológico del Lagomaggiore, en el que le prometieron la ligadura tubaria para evitar otro embarazo.
Promesas incumplidas
En julio y aún internada después de su alumbramiento múltiple, a Carina la visitaron muchos políticos. Lo que ella pedía no era tanto una ayuda económica momentánea, sino la posibilidad de acceder a una vivienda digna. Dijo que la pagaría con su trabajo y con el de su marido.
Desde el Gobierno y el Municipio de Las Heras, le prometieron, en cambio, ayudarla a pagar el alquiler por un año: seis meses se haría cargo cada entidad.
Pero, según aseguró la mujer, hasta ahora sólo obtuvo respuestas en la comuna, en cambio en la Casa de Gobierno, la situación es más burocrática.
“Hasta ahora, sólo me contestaron que van a abrir un expediente por mi caso”, explicó.

