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Estilo y elegancia plena: el Prix en el Hipódromo de Palermo

Un viaje a través del tiempo: el súper evento de Baron B tuvo invitados exclusivos, solidaridad y todo el glamour del turf europeo del siglo XII. Uno de los eventos del año. ¡Mirá las fotos exclusivas de MDZ Sociales!

Cuenta la historia que, aquel 7 de mayo de 1876 en el que fue fundado el Hipódromo de Palermo, no dieron abasto los tranvías y trenes que acercaron a miles de personas para presenciar la primera carrera de caballos del país. 

Desde ese día, el predio de 554.220 m2 se transformó en el espacio predilecto para festejar los eventos más exclusivos de la city porteña. Más de un siglo después, este escenario sigue siendo testigo de las mejores galas y, por este motivo, Baron B apostó por segunda vez para realizar su emblemático Prix allí. 

Como ya es costumbre, fue el arquitecto y ambientador Javier Iturrioz quien se encargó de emular el mejor estilo europeo de mediados del siglo XVII, donde las carreras se impusieron en la Francia de Luis XIV, popularmente llamado “Rey Sol”. 

“Una vez más, me inspiré en el glam french y british. Aunque en esta ocasión quise darle más protagonismo a los colores de Baron B que son el negro, el dorado y el colorado –detalló este decorador top-. En el exterior de la tribuna oficial, frente a la pista de carreras de arena, colocamos una pantalla gigante para pasar imágenes de la fiesta en vivo, cuatro gazebos chicos con livings para tomar algo y una gran carpa donde está la pista de baile. En vez de la típica bola de boliche, colocamos unos tubos de LED que replican el efecto burbujeante del champagne. Todos los muebles son victorianos, ingleses, hay canteros franceses y ánforas europeas. Lo cierto es que esta estación del año es ideal para una noche magnífica al aire libre rodeados de verde y muchas flores”, explicó el creativo.

Se destacaron dos paradas que fueron un must: un mini museo con cinco sombreros de la colección didáctica del Museo Nacional de la Historia del Traje que representan los tocados más populares de las primeras cinco décadas del siglo XX y un kiosco con 20 fascinators creados por la diseñadora especialista en sombreros y tocados Laura Noetinger para que se probaran todas las presentes y usaran las que no tenían.Pasadas las 20 de anoche, en el emblemático Hipódromo de Palermo, la salida de una imponente luna llena fue presagio de lo que sería un evento mágico, divertido y súper chic. Es que, por cuarto año consecutivo, más de 600 invitados de la société argentina se reunieron para celebrar el Prix de Baron B, un clásico de fin de año inspirado en las carreras hípicas de Europeo del siglo XVII, como el Prix de Diane en Chantilly -al norte de Francia- y el Royal Ascot en Berckshire -al sudoeste de Inglaterra-.

Como siempre, el infaltable dress code fue respetado a raja tabla: para ellas fascinator y, para ellos, estricto black tie. A diferencia de los años anteriores, esta edición propuso un concurso donde un jurado con destacadas personalidades del fashion business tuvo la difícil tarea de elegir a los mejores tres fascinators de la gala.

“Sin dudas, este es el evento del año, donde desplegamos todo el glamour y la herencia europea de nuestra marca. Además, por segunda oportunidad, vamos a destinar el dinero recaudado de las apuestas de las dos carreras que se hacen a lo largo de la noche para ayudar a ALPI, la Asociación Civil sin fines de lucro que se dedica a la rehabilitación de niños y adultos con deficiencia motora. La gente espera la llegada del Prix para contribuir con el fin solidario, se entusiasman ideando looks diferentes y, en cada edición, se animan a jugar un poco más”, explicó entusiasmado Fernando Gouiran, Director de Comunicaciones y Eventos de Moët Hennessy Argentina, mientras daba la bienvenida a los agasajados en la black carpet del predio hípico más importante de Buenos Aires.

El majestuoso reloj del Hipódromo marcaba las 20:45 cuando los hosts de la velada, Iván de Pineda y Florencia Raggi brindaron una cálida bienvenida y explicaron en qué consistiría la noche, compuesta por dos carreras: Prix de Baron B, de 1200 metros, y Gran Prix Baron B, de 1400 metros.

Todos los presentes pudieron apostar a un caballo comprando un cupón por el valor de $ 200 que ofrecían las voluntarias de ALPI. Actualmente, la institución está construyendo un centro de internación y rehabilitación pediátrico y, todo el dinero recaudado, será destinado para comprar tecnología para la comunicación alternativa, una bicicleta de electro-estimulación, la cual brinda beneficios musculares, respiratorios y cardiovasculares, equipo técnico y científico para la sala de internación y una habitación multisensorial. Minutos más tarde, el locutor oficial del Hipódromo, Andrés Del Padrone, presentó a los caballos, todos con nombres alusivos al famoso sparkling: Baron Bertrand de Ladoucette, Renaud Poirier, Baron B Extra Brut, Baron B Brut Nature, Baron B Brut Rosé y 1970. Minutos más tarde, nadie quiso perderse las emocionantes carreras con reminiscencias a las de Ascot. Aunque fueron reñidas hasta último instante, hubo un claro ganador: en el Prix fue Baron Bertrand (con el jockey Mario Nuñez) y en el Gran Prix Renaud Poirier (montado por Maximiliano Aserito).

Gran sorpresa se llevó Begoña Lynch, la “happy and lucky winner”, como la llamó Ivan de Pineda, cuando escuchó que tenía el cupón ganador.

Aposté al caballo verde de la primera carrera pero por el sólo hecho de participar por una causa noble como la de Alpi. La verdad es que no puedo creer haberme ganado algo, ¡y menos un smart! Siempre me pareció un auto alucinante.

Ahora sí, pasadas las 22 y luego de la emoción, nuestros guests se deleitaron con los platos principales, una ensalada tibia niçoise de atún rojo panado en sésamo o un jambonneau de conejo braseado en vino chablis y mostaza suave de Dijón y humita. El gran dilema llegó a la hora del postre: ¿tarta rústica de ciruelas confitadas y heladito de crema americana o lemon pop de amapolas, helados y frutas?

Lo más glam

Con plumas, avíos, flores, moños, grandes, chiquitos y medianos. En esta cuarta edición del Prix las mujeres deslumbraron con originales y sofisticados fascinators y Baron B decidió premiarlas. Para eso se convocó a un destacado jurado fashion: Javier Iturrioz (ambientador), Dolores Paillot (directora de la revista Hola Argentina), Ana Torrejón (directora de la revista Harper’s Bazaar Argentina) y Susana Saulquin (socióloga especializada en Moda), ellos fueron los responsables de elegir a los tres mejores tocados de la noche.

El único hombre del staff explicó en qué conceptos basaron su decisión: “en la originalidad, la calidad del sombrero y cómo combina con el total look”. La ganadora del concurso fue la it girl Violeta César, quien eligió un tocado del joyero argentino Celedonio y se consagró con tres cajas de Baron B Brut Rosé y una joya especial de Isabel Englebert, un Anillo "Garra" de plata con olive quartz de 27 kilates cushion cut .

“Lo primero que elegí fue el fascinator y, a partir de ahí, completé el outfit con un vestido que traje de una boutique de Francia y zapatos Chwala”. También hubo dos menciones de honor , una para la modelo y cantante Juliana Rossa, con un elegante aplique de Undici, y otra para la conductora Evelyn Scheidl, quien lució una despampanante vincha con una copa de champagne creado por Gabriela Cappucci.

 “Uno viene a esta fiesta para divertirse, y si no te ponés algo así acá… ¿dónde lo vas a usar?”, declaró divertida. Ambas damas obtuvieron dos anillos de plata con cuero y pelo, que formar parte de la distinguida colección High Jewerly de Isabel Englebert. Para concluir con el segmento fashion de la noche, la socióloga Susana Saulquin, reflexionó: “este accesorio nació en Europa, pero se puso de moda en los últimos 15 años, sobre todo con la aparición en los medios de Kate Middleton y Máxima Zorreguieta.Y, aunque las argentinas somos de seguir la moda europea, nos cuesta adoptar los fascinators y sombreros porque somos mujeres muy funcionales y no nos producimos mucho. Ojalá con este evento la gente empiece a verlos como un detalle divertido y elegante”.

Party all night long

A eso de las 23 la pista de baile explotaba. El DJ Chule Bernardo se encargó de que todos bailaran divertidos al ritmo de los temas más exitosos del nu-disco, el género por excelencia de los 70 y principio de los 80. Entre los grandes hits, se escucharon Clean Bandit, Klingande y Nora En Pure. El actor mexicano que triunfa en Hollywood Diego Boneta, quien no se despegó de su novia Virginia, Julieta Kemble, Esmeralda Mitre y el mismísimo maestro de ceremonia, Iván de Pineda, fueron algunas de las celebrities que cerraron la noche pasadas las 2. 

Iván de Pineda expresó:

Esta noche es muy especial, no solo por disfrutar con amigos, conocidos y colegas en un escenario maravilloso, sino también por colaborar con una fundación maravillosa. ¡Doble alegría!

Según este hombre que recorrió miles de destinos deslumbrantes, el Prix de Baron B que, a partir del 2010 es una tradición de la société porteña, no tiene nada que envidiarle a los mejores de Europa. La velada terminó… pero con la promesa de una nueva edición en el 2015.