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Walter Bento pidió que "lo culpen a él" y no a su familia, y dijo que la causa fue armada

Los más de 30 acusados en la causa que tiene como principal sospechoso a Walter Bento dicen sus últimas palabras. El exjuez volvió a repetir que fue una causa armada. Pidió que si culpan a alguien, sea a él y no a su familia.


El megajuicio que tiene a Walter Bento como principal acusado se reinició en lo que es la última etapa antes de la sentencia, que se conocerá esta semana. Los acusados tienen derecho a decir sus sus últimas palabras. Son más de 30. En la sala está Walter Bento, dos de sus hijos y buena parte de los acusados. Marta Boiza, esposa de Bento, sigue la audiencia de manera virtual.

Muchos de los acusados hicieron uso de las últimas palabras. Pero la más esperada era la de Walter Bento, el principal acusado. El destituido juez habló y en un extenso discurso debió ser interrumpido y advertido dos veces por la presidenta del Tribunal, Gretel Diamante. Es que Bento repitió mucho de lo que había expresado en sus testimoniales. Al cierre de su testimonio Bento dijo que aunque él se considera inocente, que si el tribunal culpa a alguien lo haga hacia él y no a su familia. "Estamos muy tranquilos. Si es intención del tribunal hacer justicia, vean el expediente. Mi familia está muy tranquila. Si por alguna circunstancia entienden que, desde ya no estoy de acuerdo, hay alguna responsabilidad, endílguenla a mí. Mi familia y yo no hicimos nada ilegal. Las cicatrices son muy profundas. Las cicatrices que ha dejado este escándalo judicial soy muy profundas. No he cometido ningún delito. Es todo lo que tengo para decir, quien quiera oír, que oiga", dijo Bento.

Antes, el acusado apuntó contra el Ministerio Público Fiscal y el Poder Judicial, asegurando que la causa fue armada. "Fue una cacería contra Walter Bento. Había un culpable y tendían que buscar los hechos"; repitió.

Las últimas palabras

Jaime Alba, uno de los acusados de ser parte de la trama de corrupción liderada por Walter Bento, fue el primero en decir sus últimas palabras. Alba dijo que fue muy “difícil llegar a ver qué tenía que decir”. El acusado dijo que pasó los 5 años de proceso "sin que me hayan podido atribuir un solo soborno judicial". "He escuchado en innumerables oportunidades en el alegato fiscal, y no advierto ningún reproche o conducta llevada a cabo por mí, donde se pueda ver el pago de una coima u organizando un hecho de ese tipo. Sí, después de haber vivido dos años en la cárcel, o confinado en mi domicilio, sin que me puedan haber atribuido algo no es normal. Me veo en la necesidad de agregar ciertas cuestiones que no fueron mencionadas por mi abogado defensor", dijo.

Alba está acusado de ser uno de los organizadores de la supuesta banda que funcionaba alrededor del juzgado federal 1. Él era, según la acusación, uno de los abogados que gestionaba los favores procesales de Bento tras el pago de coimas. “Sufrí mucho por mis hijos y mi esposa. Me veo en la obligación de tener que decir lo que voy a decir. Son tres casos puntuales. En un primer lugar, no se me ha podido atribuir un solo hecho concreto llevado a cabo por mi persona. Solo se dijeron generalidades sobre mi persona, cuestiones abstractas", agregó. “No me dicen qué es lo que hice, no losé. Se me acusa de ser u n criminal, pero no se me dice qué hice como criminal”, dijo el acusado, quien apuntó contra el fiscal Dante Vega.

En su largo discurso, el acusado apuntó contra el proceso y fue interrumpido por la presidenta del Tribunal, Gretel Diamante, por haber redundado sobre temas ya resueltos.

Juicio Walter Bento (4)

El segundo en hablar fue Javier Angeletti, también acusado de ser parte de la asociación ilícita. El hombre buscó despegarse de algunas de las acusaciones y pidió dictar su absolución porque no se pidió pena de parte del Ministerio Público. "Hay pruebas que fui dando vuelta una por una y solicito que se tenga en cuenta", dijo el acusado. "Me considero inocente y así solicito que lo tengan en cuenta. Estuve detenido donde se encontraba el doctor Alba y Ortego. Sin su colaboración la hubiese pasado bastante mal", cerró.

Matías Aramayo, otro de los acusados, también hizo uso de la últimas palabras. "Todos hemos consultado con nuestras familias. Me voy a referir y agradecerle al tribunal, porque me dio la oportunidad de ejercer mi derecho de defensa como no pude antes. El poder que se usó para la investigación es algo que yo no tengo. Mi defensor ha podido expresar con claridad cada uno de los elementos que pudieron contrarrestar la otra versión. Con esto cierro", dijo el abogado.

Bardinella Donoso también habló. Se trata de un narco que j. "No hay nada para mostrar, ya dije todo. Lo único que me queda es pedirle perdón a mi familia. Le pido perdón a mi madre, a mis hijos, a mis seres queridos", dijo el acusado, que purga una pena de 12 años por narcotráfico.

Una fuerte denuncia

Otro de los testimonios fue el de Carlos Barón Knoll , ex agente aduanero causado de cohecho, quien relató largamente algunas de las vicisitudes del caso. Su relato es clave porque fue uno de los que contó cómo funcionaba la matriz de corrupción en el juzgado federal, la Aduana y con los abogados. Y apuntó contra Diego Aliaga y la red. "Tengo muy presente cuando Aliaga me dijo que era un gil, que me habían dormido. Claro, Aliaga tenía conocimiento. Aliaga sabía lo que estaba pasando. Javier Ruggero", denunció el hombre, quien dijo que a él lo condenaron con algo premeditado. "Qué hijos de puta que fueron", dijo. El hombre aseguró nuevamente que en su caso armaron una causa alrededor de su actividad.

Juicio Walter Bento (2)

El testimonio fue más allá y acusó a Ruggero, jefe dentro de la Aduana. Barón Knoll fue condenado por contrabando, pero accedió a beneficios. Según se dijo, gracias al pago de coimas. "Me arruinaron la vida, me la partieron", dijo. "Hay gente que está preocupada por lo que yo declaré en este juicio. Hice hincapié en muchos aspectos que estaban mal en la causa. Di nombres. Cuando terminé de declarar empezaron los 'cuidate'", dijo. "Me abordaron dos personas, me cruzaron el auto. Supieron cómo hacerme saber que no hablara más de la aduana ni que diera nombres. No sé ni quiénes son y no me importa. Pero están preocupados. Detrás de Ruggero hay más personas y él dejó todas las huellas. Siento que me queda muy poco. O por un lado o por mí mismo", dijo en medio de una sala con máxima tensión. "Como siento que me queda poco, quiero agradecer a la vida, a Dios, a la esposa que me dio, que es una mujer amorosa, que no miente. Los hijos que tengo, que caminen la vida con dignidad. Los sanos amigos que me dio la vida", cerró.

Los Bento

El primero de los Bento en hablar fue Luciano, quien quedó separado de la acusación formal. "Primero quiero decir que no solo me quiero comunicara con el tribunal, sino a la sociedad para que lo que sucedió en este juicio no se repita. Durante 5 años he sido acusado de algo gravísimo que destruyó mi vida. Perdí mi trabajo, mi estabilidad, mi paz. Esto comenzó sin que siquiera se realizara una pericia contable que analizara el origen de mis bienes", aseguró. "Se me procesó sin que se hiciera. Hoy, después de años de exposición pública, el propio proceso fue claro. Todos los peritos determinaron que mis bienes fueron adquiridos de manera legal. Y esto llegó cuando el daño ya estaba causado. Mis bienes son legales y fueron adquiridos conforme a derecho, al igual que los bienes de mi familia", dijo Luciano. "Este daño fue humano. Sufrí depresión, angustia. Hasta he tenido pensamientos no buenos, como el suicidio. Perdí salud. He vivido años de depresión, miedo e incertidumbre", dijo el joven, que fue empleado judicial .

Luciano trató de poner en la misma línea suya a su hermano y al resto de su familia. Es decir, que todos son inocentes. "Me juzgaron por mi apellido", dijo.

Nahuel Bento, el otro hijo de Walter, también pasó al estrado para hacer uso de las palabras finales. "Es complejo hacer esto, luego de un proceso tan largo. Lo primero que quiero resaltar es que confío en el tribunal. Quiero hacer un par de comentarios en relación a lo que se me ha alegado. En un principio recolecté todos los elementos acusatorios y fui defendiéndome en cada uno junto con la prueba", relató. "Cuando llegó el momento de los alegatos, se agregaron nuevas cosas. Quiero dejar de resalto que la investigación patrimonial iba del año 2010 al 2020 y el Ministerio Público Fiscal solicitó pena por hechos del 2008", resaltó.

Nahuel, que también era empleado de Tribunales Federales, está acusado de enriquecimiento ilícito y lavado de activos. Por eso también mencionó detalles de su patrimonio y supuestos errores del MPF. "No sé qué hice mal para cuidarme en el futuro...¿está mal que un padre le regale un auto a los 19 años?", se preguntó.

La palabra más esperada: Walter Bento y la advertencia de la jueza

La palabra más esperada era la de Walter Bento, que hizo uso de sus últimas palabras. "En un debate, en una causa que no es estándar, normal. Se inició formalmente el 25 de septiembre del 2020 e informalmente mucho antes. Estas últimas palabras no son iguales a las de cualquier otro debate. La instrucción fue un infierno. Llegamos a este debate en julio del 2023", inició Bento. En su testimonio volvió a apuntar contra el Ministerio Público Fiscal.

El destituido juez dijo que se "puso el carro delante del caballo". "Eso significa que lo que dijo la embajada de Estados Unidos le contestó a la Fiscalía, que si tienen un hecho les doy información, pero no me pidan información para transformarlo en un hecho", ejemplificó. "No había un hecho, así se inicia esta causa. Había un autor: Walter Bento. La causa se inicia mucho antes, por enero del 2020 cuando la doctora Obregón pide excusarse, o el 12 de agosto...había un autor. Había varias personas que se conglomeraron antes. El fiscal Dante Vega, algunos policías corruptos, abogados, civiles, arrepentidos, que vinieron a mentir", dijo Bento.

Su relato se asemejó a todos los testimonios previos. "Era una cacería contra Walter Bento. Lo estaban planeando y aparece la muerte de Diego Aliaga. Y un preso desesperado para conseguir un beneficio, Diego Barrera", relató y volvió a decir que todo estaba guionado. Así, siguió con lo que para él era una causa armada. "Ya se empezaba a vulnerar la garantía del juez natural. Esa es la primera irregularidad de esta causa, que explota de irregularidades. Tampoco contamos con el fiscal natural. También se excusa la doctora obregón y el fiscal de San Rafael. El Fiscal Vega se autodesigna fiscal de instrucción de esta causa", agregó.

Juicio Walter Bento (1)

Bento hizo acusaciones graves, como asemejar el proceso a los delitos de lesa humanidad. "Se inventó un problema y les vendió la solución", dijo. La jueza Diamante frenó a Bento y le dijo que todo lo que relató ya lo había dicho. "Todo eso ya lo dijo. Le pido que se centre en lo que usted considera que debemos prestar atención que no haya sido tratado en los alegatos", dijo la presidenta del Tribunal. Bento le respondió prometiendo síntesis y repitiendo que, según él, hubo más irregularidades. "A mí me defienden los expedientes", aseguró Bento al alegar su inocencia. "Si quieren que declare lo hago, aunque ya estamos para dictar sentencia".

A pesar de la advertencia de la jueza Diamante, Bento siguió enumerando hechos para cuestionar el proceso y repitiendo los dichos que ya había mencionado en sus declaraciones anteriores. "Afianzar la justicia no implica vulnerar derechos, ganar a cualquier precio", dijo apuntando contra el fiscal Vega. "Fue una cacería porque no había hechos. Hicieron un análisis de más de 350 expedientes para encontrar algo", remarcó. "Hicieron lo que pasaba en la dictadura: te detengo para que digas lo que quiero escuchar; vamos contra Bento", acusó. La presidenta del Tribunal tuvo que interrumpirlo nuevamente y le llamó la atención sobre la redundancia. "Le pido por favor que se centre en las últimas palabras", dijo la magistrada. Sin embargo, Bento siguió con su rutina argumentativa. Sobre sus bienes, que son parte de la causa por enriquecimiento ilícito, dijo que están justificados. "Todos los que estamos acá somos clase ABC1", dijo Bento al justificar su estilo de vida.

"Estamos muy tranquilos. Si es intención del tribunal hacer justicia, vean el expediente. Mi familia está muy tranquila. Si por alguna circunstancia entienden que, desde ya no estoy de acuerdo, hay alguna responsabilidad, endílguenla a mí. Mi familia y yo no hicimos nada ilegal. Las cicatrices son muy profundas. Las cicatrices que ha dejado este escándalo judicial soy muy profundas. No he cometido ningún delito. Es todo lo que tengo para decir, quien quiera oír, que oiga", cerró.