Victorias y derrotas claves le dan vida a Kicillof y Máximo Kirchner para la pelea por lo que viene
Indudablemente, a la hora de negociar e imponer condiciones, las dudas internas del Movimiento Derecho al Futuro de Axel Kicillof hace que sus rivales internos, Máximo Kirchner sobre todo, tengan más habilidad para discutir adónde competir y por qué discutir.
A partir de este momento, Kicillof sabe quién conduce cada una de las 135 localidades por el peronismo.
N/A“No me hables… Ni me lo recuerdes” le dijo hoy a MDZ un intendente que todavía no sabía cómo Axel Kicillof no pudo ordenar la interna de Morón en la que Lucas Ghi tuvo que competir contra Martín Sabbatella mientras que, en Tigre, a Julio Zamora directamente lo sacaron de la competencia porque enfrente tenía a Sergio Massa y Máximo Kirchner en su distrito.
En los lugares donde había una pelea directa, Morón fue el único distrito de los grandes donde el Movimiento Derecho al Futuro le ganó a La Cámpora. Para eso tuvo que participar también Juan Zabaleta y Adrián Grana, quien con el apoyo directo de toda la estructura de Andrés “El Cuervo” Larroque ganaron al apoyar a Claudio Román, el hijo del histórico dirigente y ex senador Horacio Román.
El otro aliado del “Cuervo” que ganó, producto también de la exagerada presencia del aparato que le proveyeron, tanto en materiales como en especies fue Santiago Fidanza. Él le ganó a Juan José Castro, apoyado por Gabriel Katopodis. El griego, se sabe, no es amante a poner tanta estructura nunca. Ahí estuvo la diferencia, además de que ambos tuvieron sus apoyos extrapartidarios, tantos que a la mañana casi tienen que suspender la elección.
En General Pueyrredón, La Cámpora, con Fernanda Raverta como conductora y Daniel Bártolo le ganó a Adriana Donzelli, del Movimiento Derecho al Futuro. También los amigos de Máximo Kirchner le ganaron en Tres de Febrero, distrito en el que Juan Debandi fue reelecto como presidente partidario aunque Alejandro Collia, el actual secretario de Salud de La Matanza, realizó una muy decorosa elección.
Más alejado de las grandes luces, pero quien perdió mal fue el no lanzado pero sí autopercibido candidato a gobernador Sergio Berni. En su terreno, San Nicolás, ni él ni su esposa, la diputada nacional Agustina Propatto, pudieron ganarle al kicillofista Sebastián Vignolles.
La posibilidad que en el futuro disputen una PASO los seguidores de Máximo Kirchner, ¿en alianza con los sectores del Frente Renovador? Contra el Movimiento Derecho al Futuro es algo muy probable. Sin embargo, el mayor problema lo tienen los aliados del gobernador, que tienen dos grandísimas dificultades para afrontar una pelea contra sus “primos” de Fuerza Patria.
El primero es que sus miembros no siempre tienen los mismos candidatos locales y mucho menos quieren ponerse de acuerdo, como pasó en San Miguel. En ese momento, si hubiera un conductor, éste tendría que ordenar. Pero Axel Kicillof no es de ese tipo de dirigentes que, a pesar de ser presidente del partido, querer ser el candidato presidencial, golpee la mesa para defender a uno de los suyos.
Quizás porque no lo siente, o quizás porque la dinámica partidaria no es su fuerte, quienes sí vienen tejiendo las relaciones distritales desde hace mucho tiempo tienen una ventaja.
De las dieciséis localidades en la que hubo internas, en sólo cuatro se impusieron los candidatos de La Cámpora. Si bien es abrumadora la diferencia, inexistente hasta hace cuatro años, no puede tomarse como lapidaria la extinción del kirchnerismo duro. Si uno puntea los municipios en los que los aliados a La Cámpora y los propios camporistas gobiernan equilibran la balanza, que puede ser desbalanceada por los amigos del Frente Renovador.
Las dudas que tiene el peronismo kirchnerista renovador son varias. Si aceptan realizar una PASO, si continúan con el desdoblamiento electoral y si hay reelección de intendentes, por ahora inhabilitadas. El miedo a perder todo los condena a seguir pensando en lo poquito que les queda.