Vanina Biasi irá a juicio por incitación a la discriminación
El juez Daniel Rafecas rechazó el pedido de sobreseimiento de la legisladora y confirmó que será juzgada por mensajes publicados en redes sociales, considerados como discursos de odio contra la comunidad judía. El juicio correccional será encabezado por Marcelo Martínez de Giorgi.
El magistrado federal Daniel Rafecas dispuso el cierre de la instrucción y envió a juicio el expediente donde la exdiputada del Frente de Izquierda, Vanina Biasi, está acusada de incitación a la discriminación tras una serie de publicaciones realizadas en la red social X entre noviembre de 2023 y enero de 2024. Tras rechazar los planteos de la defensa, el juez consideró que existen pruebas suficientes para que el caso sea analizado en un debate público.
El origen de la denuncia contra Vanina Biasi y los argumentos judiciales
La investigación se inició a partir de una denuncia del fiscal federal Carlos Stornelli, quien cuestionó expresiones difundidas por Biasi en el contexto del conflicto en Medio Oriente, especialmente luego del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. Según la acusación, los mensajes no se limitaron a una crítica política al Estado de Israel, sino que habrían promovido la discriminación religiosa y el odio contra la comunidad judía. Entre las frases citadas en el expediente figuran expresiones como que “todo era una construcción de la narrativa sionista” o que “el Estado sionista es nazi por sus prácticas y su ideología”.
En su resolución, Rafecas sostuvo que las manifestaciones esgrimidas por Biasi exceden los límites protegidos por la libertad de expresión: “Los mensajes, lejos de expresar una mera diferencia ideológica o política, fueron idóneos para justificar y promover el odio contra la comunidad judía”, y remarcó que el medio utilizado, una red social de alcance masivo, potenció su impacto y difusión.
Durante la instrucción se incorporaron peritajes, testimonios de especialistas en antisemitismo y dictámenes de organismos vinculados a la memoria del Holocausto. Para el magistrado, el contexto histórico argentino, marcado por los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA, impone un análisis especialmente riguroso frente a discursos que puedan incitar al odio. En ese sentido, el fallo recordó que “en contextos de tensiones sociales extremas, los discursos de figuras públicas pueden ser determinantes como emisores de señales de incitación”.
La postura de la defensa y elevación a juicio
La defensa de Biasi argumentó que sus publicaciones estaban amparadas por el derecho a la libertad de expresión y que sus críticas se dirigían exclusivamente al sionismo y al gobierno israelí, no al judaísmo como religión. La propia imputada sostuvo que “se intenta judicializar burdamente la libertad de expresión” y negó de manera enfática ser antisemita. Sin embargo, tanto el juez de primera instancia como la Cámara Federal consideraron que esas explicaciones no alcanzan para neutralizar el efecto discriminatorio de los mensajes.
Por otra parte, Rafecas rechazó el pedido de incompetencia planteado por los abogados de Vanina Biasi y confirmó que la causa debe tramitar en el fuero federal, al entender que están en juego principios constitucionales y compromisos internacionales asumidos por el Estado argentino en materia de lucha contra la discriminación. La decisión del juez tiende a prevenir la propagación de discursos de odio antisemita, que puedan incitar a cometer atentados como los que vivió la Argentina en 1992 y 1994, o bien lo que ha sucedido recientemente en Sydney.
Finalmente, el juicio correccional donde se definirá la responsabilidad penal de Biasi será encabezado por el magistrado Marcelo Martínez de Giorgi. De ser hallada culpable, Vanina Biasi podría enfrentar una pena de hasta tres años de prisión.

