Un crédito en dólares plantea desafíos para el próximo gobernador

Se trata del bono Mendoza 2024, que fue emitido en 2016 para afrontar la profunda crisis que se produjo a finales de 2015, en el final del gobierno de Francisco Pérez. La Provincia paga casi 42 millones de dólares por año en intereses, pero debería afrontar pagos de hasta 200 millones de dólares anuales entre 2022 y 2024, cuando sume las obligaciones de capital. “En un escenario normal, las deudas se refinancian", dice el Gobierno. 

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los candidatos a gobernador o gobernadora deberán elaborar una estrategia para la deuda en dólares que vence a partir de 2022.

ALF PONCE / MDZ

El próximo gobernador o gobernadora deberá planear una estrategia para enfrentar la deuda que tiene la Provincia en dólares, aunque la gestión actual asegura que no sufrirá aprietos en el corto y mediano plazo.

Según certifica el Ministerio de Hacienda, la deuda en dólares de Mendoza asciende a unos 710 millones de dólares. De ese total, 500 millones corresponde a la emisión de un bono en 2016 y el resto a préstamos de distintos programas de organismos multilaterales, tomados a partir de 2005.

Los servicios de la deuda con organismos multilaterales no representan un peso muy importante, porque el plazo para pagarlos es de 30 años. De hecho, hace poco, la Legislatura provincial aprobó con consenso opositor un nuevo crédito de este tipo por 80 millones de dólares para la reconstrucción de la ruta a Cacheuta.

El bono bautizado como "Mendoza 2024", en cambio, sí será un asunto de cuidado por el sucesor de Cornejo.

En el Gobierno provincial todavía explican por qué se tomó aquella decisión, que se produjo en un contexto de gravedad muy importante, porque sobre el final de la gestión de Francisco Pérez no se pagaban sueldos estatales y crecía la deuda con los proveedores.

“La Provincia estaba prendida fuego y no existía la posibilidad de emitir deuda en pesos”, recordó en ese sentido el titular de la Agencia de Financiamiento para el Desarrollo del Ministerio de Hacienda, Víctor Fayad.

En 2017, la gestión de Cornejo sí tomó deuda en pesos. Y desde entonces evitó directamente el endeudamiento, mientras a la par asumía el pago de créditos en dólares o ligados a su cotización que quedaron de los gobiernos de Celso Jaque y Pérez.

El bono Mendoza 2024, en tanto, representa para las arcas provinciales un gasto en intereses de casi 42 millones de dólares al año. Ese monto se paga en dos cuotas iguales: mayo y noviembre. A Cornejo le queda pagar una cuota.

Su heredero o heredera pagará los 42 millones de dólares correspondientes a los intereses en 2020 y 2021. Además de unos 20 millones de dólares que se pagan, en cuotas trimestrales, a los organismos multilaterales.

Esos 62 millones de dólares por año representan alrededor del 30 por ciento de los fondos que la Provincia recibe en concepto de regalías petroleras. Para los técnicos del gobierno actual, en consecuencia, esa deuda está “calzada” con ingresos que se reciben en la misma denominación.

En tanto, el pico de pagos del bono Mendoza 2024 se producirá en 2022. Ese año, la Provincia tendrá que empezar a afrontar el capital del bono emitido en 2016.

Durante tres años, el Gobierno provincial tendrá que desembolsar los 500 millones de dólares que tomó, en cuotas de unos 166,6 millones por año. Más los intereses equivalentes al saldo de la deuda.

Entre mayo y noviembre de 2022 se concentrarán los pagos más fuertes: Mendoza deberá liquidar más de 201 millones de dólares. Y quedarán para 2023 y 2024 obligaciones por 187.6 millones y 173.6 millones de dólares, respectivamente, según el esquema oficial.

El esquema de pagos para el bono Mendoza 2024.

Los pagos a partir de 2022 representarán un tema relevante para el futuro gobernador, e incluso, para el que llegue al poder a fines de 2023. Aunque en el Poder Ejecutivo dicen que no hay que pensar necesariamente en pagar esas sumas: “En un escenario normal, las deudas se refinancian y no hay que pagar el cien por ciento”, dicen en el Poder Ejecutivo.

Por otro lado, los vencimientos de deuda en dólares para este año y el próximo, no preocupan al Gobierno. Esto se debe a que representan menos del 15 por ciento de los ingresos corrientes (11.7 por ciento, en realidad), cifra que es el tope que establece la ley de Responsabilidad Fiscal.

“No tenemos un problema financiero al día de hoy, podemos hacer frente a nuestras obligaciones en el corto y mediano plazo”, ratificó en ese sentido Fayad. Sin embargo, el Poder Ejecutivo reconoce “algunas complicaciones” para el largo plazo: el sucesor de Cornejo deberá pensar en lo que tiene que pagar en la última mitad de su gestión.

Aunque eso merezca atención, la defensa del bono Mendoza 2024 todavía radica en el contexto de urgencia de la provincia. E incluso se le suma una virtud: el Gobierno no comprometió algún ingreso en carácter de garantía, como podrían haber sido las regalías petroleras.

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