Si de ganar se trata...
El autor analiza los resultados de las elecciones comunales en Mendoza. Quién ganó, quién perdió y por qué tantos festejos.
Nos hemos acostumbrado a ver a este Gobierno Nacional festejar hasta los córners. Hemos naturalizado ver a una oposición peronista cada vez más deslucida, anémica, devaluada y, como ya lo anticipamos, desmembrada.
Y vemos con naturalidad cómo los integrantes de los distintos espacios abandonan sus bloques originales para así poder Negociar, con total libertad, con un gobierno que aún no encuentra rival. El parlamento nacional parece una gran y hermosa familia.
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Al mismo tiempo, el PJ también festeja. Cualquier cosa que pueda ser mostrada como un triunfo, es motivo de algarabía.
En definitiva, pareciera que todos ganaron.
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Pero la felicidad tan homogéneamente distribuida no existió en ninguna etapa de la historia universal. Generalmente, mientras unos han festejado, los otros han llorado, gritado y pataleado.
Por eso es interesante agudizar la mirada. Escudriñar de manera más profunda y minuciosa esto que se está mostrando como una felicidad generalizada.
El primer dato relevante de estas elecciones municipales, mendocinas y desdobladas , es que tuvimos la menor asistencia de votantes desde el regreso a la democracia. Supuestamente, el fanatismo, admiración y locura de la sociedad por acompañar al proyecto nacional, al presidente, al león y a toda su troupe, no sucedió.
Nos habían hecho creer que, todos los mendocinos, iban a poner su granito de arena para sostener al mandatario nacional y sus políticas. En Mendoza, donde la amenaza “K” no existe, se vió otra cosa. Lo que marca que, cuando el discurso no tiene a quien enfrentar , sólo acompañan los fanáticos. Bastante pocos, por cierto.
Tal vez este sea un punto relevante. Sin amenaza externa, sin poder generar el miedo a los “Kukas”, se quedan sin votos, dándole la razón a esa teoría que dice que Milei tiene menos seguidores que votantes.
Sigamos con el análisis, porque hay dos datos relevantes más. En estás elecciones municipales, el oficialismo se presentó fortalecido y ampliado tras haber logrado sumar al PRO, fuerza que en las elecciones legislativas generales de fines de octubre fue parte integrante de Provincias Unidas.
Hay otro punto importante para ser destacado en esta comparación con las elecciones nacionales de hace apenas unos meses. Midiendo con los resultados alcanzados en 2025, LLA-CM, alianza a la que ahora hay que sumar al PRO, bajaron los porcentajes de votos recibidos.
Veamos qué pasó en el frío análisis de los números. Y ahora sí pasemos de lo general a lo particular.
Se esperaba que LLA se llevara puesto a todos los intendentes peronistas y que en Luján se diera una elección con números jamás vistos. En el mejor de los casos, Luján de Cuyo casi llegó al mismo porcentaje de aquella elección. Por el lado del Peronismo, los porcentajes de votos aumentaron o se mantuvieron en los guarismos de octubre.
Maipu fue un triunfo enorme del Intendente actual Matías Stevanato, que revirtió prácticamente 30 puntos de diferencia. En las elecciones nacionales, LLA-CM había alcanzado 55 puntos. El peronismo, apenas unos magros 25 puntos. Pocos meses después LLA-CM pierde y el Intendente descuenta esos 30 puntos. Aproximadamente 15 puntos perdió LLA-CM, y el peronismo recuperó 16 puntos, consiguiendo una victoria impensada hace meses. Más impensada teniendo en cuenta que enfrentó a todo el aparato oficial nacional y provincial.
Así es que, sin dudas, en Maipú hubo un claro ganador, con nombre y apellido, y un claro derrotado. Aunque nadie le quiera poner un nombre propio, hay quienes miran con recelo al presidente de LLA que fue el armador de las listas.
Desplacémonos al sur de la provincia y analicemos lo que ahí ocurrió. ¿La elección de San Rafael, anticipa un fin de ciclo de los Felix?.
Si uno mira de sobrevuelo, puede ser esa la primera interpretación. Pero comparemos. Hace 3 meses, las elecciones marcaron que LLA derrotaba a los Felix por 9 puntos. Aproximadamente 49 a 40. Pero en estas elecciones, el triunfo de LLA-CM se circunscribió a un empate técnico, con una diferencia de menos de un punto. Acá también se ve el retroceso. LLA-CM ha perdido 9 puntos. Y el PJ ha mantenido el porcentaje de la elección anterior.
¿Entonces hubo un ganador?. Sin lugar a dudas, el ganador fue quien capitalizó esos casi 10 puntos que perdió LLA. Y ese caudal de votos fue a parar al Frente Libertario Demócrata, que pasó de un deslucido 3% del candidato Sottile, hace escasos meses, a casi un 12% en estas elecciones, con candidatos, evidentemente, más atractivos.
Paradojas de las elecciones, no siempre ganar significa llevarse la victoria. Este frente, que multiplicó por cuatro su porcentaje de participación, no pudo meter ningún concejal. Cosas de la vida…
En el Este de la provincia se dio algo similar en cuanto a los análisis generales.
En Rivadavia gana LLA , con 44 puntos a 30 del Intendente, con su Partido Sembrar. El PJ fue separado y en la suma, llega a un 18% , cayendo casi 8 puntos con respecto a la elección de Octubre. Pero en Octubre LLA CM , habían sacado 54% contra un 26% de un peronismo unificado.
Cómo vemos nuevamente el frente LLA pierde unos 10 puntos.
Podemos notar un ganador que es Cambia Mendoza y un perdedor claro que es el Intendente, que estuvo muy cuestionado.
En La Paz, gana el Peronismo con 55 puntos contra 34 de LLA-CM-PRO. Si miramos la elección anterior, el PJ había alcanzado 52 puntos un poco menos que en esta y LLA 39 puntos, cayendo también unos 5 puntos.
En Santa Rosa el PJ gana cómodamente con 47 puntos. Y LLA, con 24 puntos ha perdido unos 15 puntos, de fines de Octubre. Comparando con octubre, el PJ perdió 4 puntos. Este departamento tiene la Intendenta más “K” de la Provincia.
Por último, volvamos a Luján de Cuyo, donde LLA mantiene, prácticamente, los mismos porcentajes de votos de la elección anterior. Pero tuvo otro récord. Fue la de menor asistencia de votantes. Esto significó que LLA, registró una caída de casi 20.600 votos, número equivalente casi a la misma cantidad de de los votos que recibieron.
Cabe señalar que el PJ dividido, junta entre las opciones PJ ortodoxo y los “K”, unos 20 puntos. Diez puntos aportados por cada espacio. En la anterior elección, unificados, alcanzaron el 18%.
Vayamos a las conclusiones. Las opciones políticas no solo no le resultaron atractivas al electorado. No lo motivaron para ir a votar. En el caso particular de LLA y sus aliados, la elección estuvo muy por debajo de lo esperado y perdieron porcentajes en casi todos los departamentos.
En medio de tanto triunfalismo y festejos, esto se debería tomar como una advertencia del electorado a toda la clase política.
También demuestra que si se considera que este es el camino correcto, el mismo proyecto se puede hacer bien.
Porque no hay un cuco o un monstruo, que todo se lo devora a su paso, llamado LLA.
Una sociedad espera expectante y ansiosa por encontrar nuevos líderes que puedan generar mayores y mejores opciones.
Opciones con menos relatos y más dedicación al trabajo, cercanía y con la convicción de mejorarle la vida a los Ciudadanos.
Luis Giachino
La Juan Bautista