Sale Manuel Adorni, entra Diego Santilli: un cambio de aire para reencauzar la agenda en el Congreso
Manuel Adorni llegó a su fin. En su lugar llega Diego Santilli, una figura que demostró lealtad, con la promesa de reencauzar la agenda del Congreso.
Ya sin Manuel Adorni, el Gobierno apunta a un relanzamiento de la gestión en el Congreso. La sola presencia del jefe de Gabinete renunciante terminó siendo una piedra en el zapato para la gestión de La Libertad Avanza. Ninguno de los proyectos de ley del oficialismo, por más que tuviera el apoyo de los legisladores aliados, podía avanzar. Nadie quería quedar pegado al espacio político que durante tres meses defendió a un funcionario que intentó explicar sus gastos por casi un millón de dólares con la aparición de un pendrive.
Entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, el oficialismo consiguió la aprobación del Presupuesto 2026, la reforma laboral y la ley de Glaciares. Hasta que en marzo de 2026, con la aparición de la foto de la esposa de Adorni, Betina Angeletti, con la comitiva oficial en Nueva York, Estados Unidos, se paralizó la agenda del oficialismo en el Congreso.
Te puede interesar
Los heridos que Manuel Adorni dejó en Mendoza: Cornejo, Petri y hasta Milei
Incluso, el presidente Javier Milei fue al Congreso el 1 de marzo a la Asamblea Legislativa y prometió una serie de reformas que nunca tuvieron desarrollo en el Poder Legislativo, como la política o la que habilita la venta de tierras a extranjeros. Más allá de las diferencias que los aliados puedan tener con estos proyectos, nadie quería acercarse al oficialismo en un contexto de semejante debilidad política.
Manuel Adorni no iba a pasar esta semana. Tanto en el Senado, como en Diputados, la oposición tenía las voluntades necesarias para dictaminar una interpelación con moción de censura contra el funcionario. Eso se lo dejó en claro Bullrich, que hace más de un mes sostiene que Adorni debe renunciar, el jueves a última hora a Karina Milei: "Lo tienen que rajar ustedes porque esta semana en el Congreso lo limpian".
Qué se espera con la llegada de Diego Santilli
La llegada de Diego Santilli como jefe de Gabinete, algo que se anunciaría este domingo por la tarde, promete reabrir la discusión por estos proyectos de ley que quedaron paralizados, entre los que también están la Ley Hojarasca, la adhesión de Argentina al PCT, el proyecto de Salud Mental, la nueva ley de Sociedades y la de Lobby.
Santilli asumió como ministro del Interior en noviembre de 2025, después de ganar las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires. Desde ese momento, el Colo desplegó su capital político para acercar posiciones entre distintos dirigentes de la oposición que se habían alejado de la Casa Rosada luego de que Guillermo Francos, el antecesor en el cargo, incumpliera distintas promesas.
"Él los conoce a todos los políticos y habla el mismo idioma. Hasta puede entender y reconocer los errores por inexperiencia del propio oficialismo. Eso lo acerca mucho a los aliados", confió un senador aliado a La Libertad Avanza. Además, reconocen el punto de quiebre: "Antes hablábamos con Villarruel, que no hablaba con la Casa Rosada, y con Francos, que a todos les decía lo que querían escuchar".
La relación de Diego Santilli con el Congreso
Así, Santilli trabajó en tándem con Patricia Bullrich y Martín Menem para que el Gobierno pudiera volver a tener un presupuesto sancionado por el Congreso y acordado con los distintos gobernadores aliados. "Si algún artículo no tiene los votos asegurados, se lo saca. No hay que ir al recinto a perder", remarcó una y otra vez en la mesa política de Casa Rosada para dejar en claro que solo se tratarán los proyectos en el recinto cuando tengan todos los votos asegurados.
Con todo esto, Santilli se ganó algo de lo que carece Patricia Bullrich: la confianza de Karina Milei. "Diego juega de frente y habla con todos", reconocen en el entorno de El Jefe, en una especie de reconocimiento del principal limitante de la secretaria general de la Presidencia, que no tiene una gran agenda política, tal vez por falta de experiencia.
Esto lo llevó a Santilli a bajar su perfil y alejarse de los medios. Así trabajó incluso para estirar la agonía de Manuel Adorni. Convenció a los distintos aliados del PRO y la UCR de que esperaran, que el propio Gobierno lo iba a echar. Y diseñó una ingeniería parlamentaria para convocar a la comisión de Asuntos Constitucionales en Diputados y en el Senado y así esperar una semana más.
Finalmente, la renuncia de Manuel Adorni llegó. Y ahora se espera que el nuevo jefe de Gabinete pueda reencauzar todas las iniciativas que quedaron paralizadas en el Palacio Legislativo.


