Reforma laboral: Bullrich admitió el error con las licencias médicas y analizan cambios
Si bien el Gobierno busca evitar que la reforma laboral vuelva al Senado, en el oficialismo estudian modificiaciones en Diputados que podrían alterar los tiempos oficiales.
Diego Santilli junto a Patricia Bullrich y Martín Menem, el tridente que monopoliza la rosca por la reforma laboral.
La controversia por el nuevo esquema de licencias médicas terminó forzando un repliegue parcial del oficialismo. Luego de las críticas cruzadas —de la oposición, del sindicalismo e incluso de sectores aliados— el Gobierno decidió revisar uno de los artículos más cuestionados de la reforma laboral que busca aprobar antes del cierre de las sesiones extraordinarias.
El foco está puesto en el artículo 44 del proyecto, incorporado durante el debate en el Senado, que modifica el régimen actual de pago durante las licencias por enfermedad. La redacción aprobada establece que el trabajador percibiría el 75% de su salario cuando la enfermedad sea considerada “involuntaria” y solo el 50% si se tratara de una lesión derivada de una actividad voluntaria que implicara riesgo.
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El esquema implicaría un cambio significativo respecto del sistema vigente, que garantiza el 100% del salario durante el período legal de licencia por enfermedad inculpable.
Ante la reacción que generó la medida, la senadora de La Libertad Avanza Patricia Bullrich anunció que el oficialismo introducirá una excepción para patologías graves. “Vamos a establecer una modificación para enfermedades severas, degenerativas o irrecuperables, donde se mantendrá el 100% del salario, siempre con acreditación fehaciente”, afirmó.
El laberinto del Congreso
Sin embargo, la corrección plantea un dilema político y procedimental. Si el texto se modifica durante el tratamiento en Diputados, la ley debería regresar al Senado para una nueva aprobación, lo que complicaría el objetivo del Gobierno de sancionar la reforma antes del 1° de marzo, fecha en la que el Presidente abrirá el período ordinario de sesiones.
Para evitar ese escenario, el oficialismo comenzó a explorar una alternativa: aprobar el proyecto sin cambios en la Cámara baja y ajustar el punto controvertido en la etapa de reglamentación o mediante una norma complementaria. El diputado libertario Luis Petri confirmó que esa opción está bajo análisis.
La estrategia no está exenta de riesgos. En el PRO, uno de los principales socios legislativos del Gobierno, ya anticiparon reparos. “Creemos que este artículo debe revisarse en Diputados para lograr una redacción más equilibrada, que otorgue previsibilidad y controles adecuados sin afectar la protección del trabajador”, señaló Cristian Ritondo.
La tensión expone la delgada línea que enfrenta el oficialismo: sostener el núcleo de su reforma sin abrir una negociación que retrase el cronograma legislativo. Con el tratamiento en comisión previsto para el miércoles y la sesión para el jueves, La Libertad Avanza deberá consolidar el respaldo de aliados y bloques dialoguistas en un contexto donde incluso sus socios piden ajustes.
Más allá del resultado puntual, el episodio revela una constante en la dinámica parlamentaria del Gobierno: avanzar con velocidad para cumplir objetivos políticos inmediatos, aun cuando eso implique resolver los detalles técnicos en una etapa posterior.

