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Javier Milei acelera el tratamiento de las reformas en el Congreso para llegar victorioso al 1 de marzo

El Gobierno intensifica el ritmo legislativo para sancionar reformas antes del discurso de Javier Milei de cara a las extraordinarias.

Javier Milei apura al Congreso de cara al discurso de apertura de sesiones ordinarias. 

Javier Milei apura al Congreso de cara al discurso de apertura de sesiones ordinarias. 

Archivo MDZ

El Gobierno de Javier Milei resolvió concentrar el tramo final de las sesiones extraordinarias en febrero en un acto de audacia política. El objetivo: avanzar con los proyectos prioritarios y llegar con resultados presumibles a la apertura del período ordinario. No obstante, con el calendario ya en marcha, el mes más breve del año —atravesado además por el feriado de Carnaval— se convirtió en una carrera contra el tiempo.

En la Casa Rosada, la urgencia tiene una fecha simbólica, se trata del 1° de marzo, cuando Javier Milei inaugure las sesiones ordinarias ante la Asamblea Legislativa. En este marco, la administración libertaria buscará exhibir como logros concretos las iniciativas centrales enviadas al Congreso durante el período extraordinario.

Para lograrlo, La Libertad Avanza decidió intensificar la actividad parlamentaria en una semana fugaz. La Cámara de Diputados fue convocada a discutir la reforma laboral en un esquema acelerado que incluye dictamen exprés y sesión al día siguiente. La estrategia, según reconocen en el oficialismo, busca anticiparse a cualquier modificación que obligue a un nuevo giro al Senado y ponga en riesgo la sanción definitiva antes del discurso presidencial.

Cómo será la agenda en el Congreso

El miércoles, desde las 14, las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda iniciarán el tratamiento del proyecto aprobado por la Cámara alta. El plan es emitir dictamen en cuestión de horas. La sesión en el recinto, prevista para el jueves por la tarde, podría extenderse hasta la madrugada, dada la magnitud del debate y la expectativa de una oposición que promete cuestionar varios artículos sensibles.

Mientras tanto, en el Senado la actividad no será menor. Ese mismo miércoles por la tarde se reunirá la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto para avanzar con el Acuerdo Interino de Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, firmado en Asunción el 17 de enero de 2026. El tratado ya fue aprobado por Diputados y el oficialismo aspira a llevarlo al recinto la semana siguiente, consolidando así uno de los gestos más importantes de política exterior del Gobierno.

El jueves por la mañana, la Comisión de Acuerdos abordará el pliego del exdiputado Fernando Adolfo Iglesias, propuesto como embajador extraordinario y plenipotenciario ante Bélgica y la Unión Europea. La presidencia de esa comisión —clave no solo para designaciones diplomáticas sino también para eventuales nombramientos judiciales— quedaría en manos del senador riojano Juan Carlos Pagotto, en un reordenamiento interno que refleja la nueva correlación de fuerzas en la Cámara alta.

Más tarde, el Senado retomará el debate del Régimen Penal Juvenil, aprobado en Diputados y uno de los pilares discursivos del Presidente en materia de seguridad. El oficialismo confía en emitir dictamen esta semana para habilitar una sesión el jueves 26, respetando los plazos reglamentarios. De concretarse, esa jornada podría reunir en el recinto tres votaciones de alto voltaje político: el acuerdo comercial, la reforma penal juvenil y, eventualmente, la reforma laboral si hubiera regresado con cambios desde Diputados.

El ritmo impuesto deja poco margen para desvíos. Cada movimiento está calculado para evitar que la agenda se desplace más allá de febrero. En ese esquema, otras iniciativas —como la modificación de la Ley de Glaciares— podrían quedar relegadas al período ordinario.

Si el cronograma se cumple, Javier Milei llegará al 1° de marzo con una narrativa de reformas concretadas. Si no, febrero habrá sido apenas el escenario de un intento acelerado por transformar promesas en leyes.