Presenta:

Quién es Ernesto Gaspari, el nuevo jefe de la UIF tras la salida de Paul Starc

Tras la salida de Paul Starc, el Gobierno definió el reemplazo en la Unidad de Información Financiera. Se trata de un funcionario de reconocida trayectoria en la gestión pública.

UIF

En el marco de una ola de cambios en el Gobierno en las últimas 24 horas, el Ministerio de Justicia de la Nación anunció la renuncia de Paul Starc como presidente de la Unidad de Información Financiera (UIF) y la asunción del licenciado Ernesto Gaspari.

La salida de Starc, motivada por presuntos problemas personales, no determinará su alejamiento del Ejecutivo ya que continuará en el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), dependiente del Ministerio de Economía.

Quién es el nuevo titular de la UIF, Ernesto Gaspari

La llegada de Ernesto Gaspari a la conducción de la Unidad de Información Financiera pretende “consolidar un perfil de gestión con fuerte impronta técnica y profesional”, consignaron en Casa Rosada. El flamante titular del organismo “reúne experiencia tanto en el sector público como en el privado, con formación y especialización en finanzas, administración y planificación estratégica”, aseguraron.

Dentro de su recorrido se destaca su paso por el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, donde se desempeñó como Secretario de Coordinación y Planificación Exterior. En ese rol participó en tareas de articulación institucional y coordinación de políticas, funciones consideradas clave para el nuevo desafío que asume.

Ese cargo en Cancillería lo obtuvo en 2017, durante la gestión de Mauricio Macri. Su puesto continuó vigente hasta fines de 2024, cuando presentó su renuncia, que fue aceptada por el Poder Ejecutivo mediante decreto publicado en el Boletín Oficial con fecha del 26 de diciembre de 2024. Es decir que mantuvo esa función durante la gestión K.

Con Gaspari al frente, la UIF proyecta impulsar una agenda alineada con los lineamientos estratégicos del Poder Ejecutivo. El eje estará puesto en mejorar las capacidades de inteligencia financiera, robustecer los mecanismos de control y profundizar las acciones destinadas a prevenir el lavado de activos y la financiación del terrorismo.

“La nueva etapa también contempla una mayor cooperación con otros organismos, tanto a nivel local como internacional, en sintonía con los estándares y compromisos vigentes”, indicó el Gobierno.