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Qué hay detrás de los proyectos mineros ubicados en el "paraíso de los millonarios"

El registro de proyectos mineros en San Carlos sorprendió. Está en la misma zona donde un grupo de millonarios construye su "utopía" distópica y cerca de la reserva Laguna del Diamante. El archivo que incomoda.

San Carlos es la tierra prometida para muchos. 

San Carlos es la "tierra prometida" para muchos. 

Tierra privilegiada para cultivar vid y producir vino; papa de primera calidad, el orégano para todo el país. Una laguna a más de 3 mil metros de altura que es una enorme reserva de agua superficial, minerales críticos en su porción de cordillera y, como novedad, la tierra en la que gestan su propia utopía un grupo de millonarios que miran a San Carlos como “su” lugar en el mundo.

El territorio y los recursos que guarda ese departamento del Valle de Uco, en el centro de Mendoza, entraron en tensión por los intereses cruzados y reavivaron debates que incomodan en el Gobierno. Primero fue el proyecto turístico Wamani, liderado por el empresario Martín Varsavsky y otros colegas suyos del exterior y de Mendoza. Luego, como reveló MDZ, se inscribieron dos proyectos de exploración minera en el mismo territorio, muy cerca de la Reserva Laguna del Diamante y en la "capital" antiminera de Mendoza.

El registro de las propiedades no implica que haya actividad inmediata, pues debe mediar un proceso administrativo, ambiental y político para que se ejecute algún plan real. Y por ahora esa zona está fuera de las áreas de interés que el Gobierno impulsa. Igualmente el tema incomoda porque está fuera del guión diseñado por el oficialismo para impulsar la minería y otorga argumentos a quienes se oponen. También porque trae a la memoria un archivo que prefieren dejar de lado.

En contexto

Esas propiedades mineras se extienden por una superficie de más de 17 mil hectáreas, zona en la que potencialmente se podrían realizar las tareas de exploración. Esos pedimentos están afuera de la reserva natural Laguna del Diamante, pero geográficamente cerca. Por eso también generó movimientos.

San Carlos es el departamento más antiminero de Mendoza y desde allí surgió la oposición a esa actividad que derivó, entre otras cosas, en la sanción de la ley 7722. Pero esa historia comenzó mucho antes, con los primeros trabajos de exploración realizados en la cordillera, con proyectos como Papagayos.

Laguna del Diamante fue declarada reserva a través de la ley 6200 por su valor hídrico y paisajístico. Fuera del perímetro original habían quedado muchos cateos mineros con un alto potencial para extraer cobre. A principios de los 2000 hubo un reimpulso de la actividad minera. En Mendoza hubo dos focos: Paramillos, en Las Heras, y San Carlos.

En medio de un debate intenso, la reserva Laguna del Diamante fue ampliada. Uno de los que tomó la posta para hacerlo fue el entonces senador provincial Alfredo Cornejo, oriundo de San Calos y que pocos meses después se convertiría en Ministro de Gobierno. Eran momentos de tensión. Había lobby para modificar la ley 6045 de áreas naturales protegidas para permitir la actividad minera y también para restringir la creación de nuevas reservas. En paralelo, estaba la génesis de la oposición a esa actividad.

Una de las notas en las que le pedían al entonces senador Alfredo Cornejo que no amplíen la reserva Laguna del Diamante como él proponía.

Una de las notas en las que le pedían al entonces senador Alfredo Cornejo que no amplíen la reserva Laguna del Diamante como él proponía.

El proyecto se presentó en 2003, pero fue aprobado dos años más tarde y quedó bajo en número 7422. Así, los proyectos mineros quedaron dentro de la reserva y fueron abandonados, aunque hubo litigios judiciales Incluso el Ejército Argentino, uno de los dueños de la tierra en la zona, recurrió a la Corte Suprema para evitar la expansión.

Los vaivenes políticos por la promoción o restricción de la minería incluyen al actual Gobernador y a gran parte de la dirigencia política. Dos años después de la ampliación del área protegida Laguna del Diamante se sancionó la ley 7722, que fue el paliativo al veto de Julio Cobos a la ley 7627 que directamente suspendía la minería.

Mendoza está en un boom de registro de proyectos mineros tras casi dos décadas de parate. Los dos objetivos principales son Malargüe, donde se impulsó el Distrito Minero Occidental, y Las Heras, departamento en el que se ejecuta el Distrito Norte. Pero hay cateos pedidos en otras zonas, como San Rafael y también San Carlos.

Los proyectos “Sofía 1” y "Mía 1" fueron pedidas por Gustavo y Marcelo Sued, dos personas que además este año fundaron una empresa minera; SUED MINING S.A.S. y que en principio no tendrían relación con los dueños de la tierra. Comparten territorio entre San Carlos y San Rafael y aunque ninguno de los dos pedimentos mineros está en la reserva, sí en rozan su zona de influencia: están a solo 7 kilómetros de uno de los límites, aguas abajo de un área protegida creada para resguardar una cuenca hídrica de altura, en el mismo cordón montañoso y en la misma cuenca.

El cruce de intereses en una misma zona es algo habitual. Ser dueño de una porción de tierra, no da derechos sobre los recursos que hay en el subsuelo, sean mineros o petroleros. Tampoco sobre el agua. En el caso de la minería se pueden realizar pedidos de propiedades, si el área está vacante. Los superficiarios de esas tierras deben ser informados y hay una instancia de negociación entre las partes cuando las actividades se superponen. Hay antecedentes de "convivencia" y de litigios dentro de Mendoza.