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Qué hay detrás de la nueva grieta del peronismo mendocino

El Congreso del peronismo mendocino de este sábado no cerró una grieta, la profundizó. Los detalles de los enojos.

La grieta que se abre en el peronismo mendocino,especialmente con Flor Destéfanis.

La grieta que se abre en el peronismo mendocino,especialmente con Flor Destéfanis.

El Congreso del peronismo mendocino no cerró una grieta. La profundizó. La disputa por la Junta Electoral dejó una nueva fotografía del poder dentro del PJ y, sobre todo, expuso una ruptura que hasta ahora se intentaba mantener dentro de los límites de una discusión entre dirigentes.

El dato político es que el mapa cambió. De un lado quedó el armado que encabezan la mayoría de los intendentes y que logró quedarse con el control de la Junta Electoral. Del otro, La Cámpora, la jefa comunal de Santa Rosa, Flor Destéfanis y Edgardo González, intendente de Lavalle y movimientos sociales. Pero también parte de la CGT que salió a cuestionar a casi todos los intendentes.

Las nuevas alianzas hasta hace poco tiempo no estaban formalizada de esa manera y que ahora quedaron expuesta en una votación que será determinante para el futuro del partido.

La discusión que se dio en el Congreso del Peronismo

La elección de los miembros de la Junta Electoral terminó con una diferencia que todavía genera discusión. La conducción del PJ informó 64 votos contra 44, mientras que desde el sector que perdió sostienen que el resultado fue 58 a 51.

La cantidad de votos fue suficiente, además, para impedir que se avanzara con otros puntos de la agenda prevista para ese día, como la conformación del Tribunal de Disciplina y la reforma de la Carta Orgánica, que requerían el voto de los dos tercios.

Los intendentes aseguran que de antemano sabían que ese número no lo tendrían mientras que desde el kirchnerismo y aliados dicen que ese es el dato de la jornada: que hayan perdido representatividad los jefes comunales y que no hayan logrado el número para poder aprobar toda la agenda prevista para el sábado.

Los intendentes lo niegan. "Se pasó a un cuarto intermedio porque se extendió el Congreso hasta pasado el mediodía y había congresales que vinieron desde muy lejos a ciudad", expresaron.

Pero más allá de los números, la discusión dejó algo más importante: una nueva frontera dentro del peronismo mendocino.

Destéfanis, cada vez más lejos de los intendentes y del otro la de la grieta

Flor Destéfanis llegó al Congreso en una posición incómoda. Es vicepresidenta primera del PJ, intendenta de Santa Rosa y una de las dirigentes que viene intentando instalarse en la discusión por la candidatura a la Gobernación en 2027.

Su decisión de jugar junto a La Cámpora en la votación terminó de hacer visible una distancia que venía creciendo con la conducción partidaria.

Después del Congreso, Destéfanis publicó un comunicado en el que reclamó que el PJ vuelva a discutir los problemas de Mendoza y cuestionó que la interna se concentre en el reparto de organismos. La postura de La Cámpora era que el PJ sacara un comunicado con cuestionando al Gobierno de Alfredo Cornejo.

También reclamó que los órganos partidarios sean representativos de los distintos sectores, como luego criticó la CGT.

Pero detrás del comunicado la intendenta hay una disputa política bastante más concreta.En el entorno de Destéfanis hay malestar por la forma en que se construyó el acuerdo que terminó dejando a su sector afuera de la mayoría. La lectura que transmiten, en privado, es que hubo dirigentes capaces de encontrar un punto de acuerdo con La Cámpora antes que con la propia vicepresidenta primera del partido.

La frase que circula en off resume el enojo: “Fueron capaces de acordar con La Cámpora antes que con ella”. Esta oración se traduce: les ofrecieron cargos en la Junta Electoral- que tendrá que conducir la nueva elección interna- al camporismo que luego el presidente del partido Emir Félix salió a cuestionar pero no a la santarrosina, una aliada hasta hace pocos meses.

Ese reproche explica parte de la dureza posterior del posicionamiento de Destéfanis. No se trata solamente de quién ocupa un lugar en un organismo partidario. Se trata de quién tiene capacidad de negociar, quién define las reglas y, sobre todo, quién es considerado parte del nuevo esquema de poder que pretende conducir al PJ hacia 2027.

En realidad se terminó de blanquear su ruptura con su exjefe político, el armador y exvicegobernador Carlos Ciurca quien otra trabaja junto a Matías Stevanato- Maipú-. Para muchos dirigentes, el rol político que ha adquirido el marido de la intendenta, el exconcejal Diego Fosco es clave en toda esta situación.

La foto que terminó de marcar la ruptura del peronismo

La escena posterior al Congreso también empezó a ser leída en clave interna.Este domingo 30, un día después del Congreso, durante el Día de Santa Rosa, una fecha especialmente significativa para el departamento que gobierna Destéfanis, la presencia peronista volvió a mostrar el nuevo mapa.

Entre los dirigentes que participaron estuvieron Edgardo González y Fernando Ubieta. La presencia de ambos no pasó inadvertida, especialmente después de la votación del Congreso. Ubieta votó con el resto de los intendentes en la Junta Electoral pero tiene muy buen vínculo con Destéfanis por ser parte de departamentos vecinos y similares- el gobierna La Paz-.

Pero la ausencia de otros dirigentes que históricamente formaron parte de este tipo de encuentros alimentó las lecturas políticas.La foto importa porque en el peronismo mendocino las señales de cercanía y distancia suelen tener tanto peso como los comunicados formales. Y después de lo ocurrido en el Congreso, cada encuentro, cada ausencia y cada dirigente que aparece junto a otro empieza a ser leído como una definición.

En años anteriores, era común ver a Matías Stevanato- de Maipú- o a Martín Aveiro - diputado nacional y exintendente de Tunuyán acompañando a Destéfanis en la celebración. Esta vez se ausentaron.

Incluso, estuvo el ministro de Educación, Tadeo García Zalazar y el presidente de la Cámara de Diputados, Andrés Peti Lombardi, ambos radicales, representantes del Gobierno provincial.

González de Lavalle, el otro intendente que eligió bando dentro del peronismo

El caso de Edgardo González también es significativo.El intendente de Lavalle quedó alineado junto a Destéfanis y La Cámpora, aunque su peso dentro de la votación fue acotado. Sin embargo, el valor de la jugada no estuvo en la cantidad de votos sino en la señal política.

Con González y Destéfanis, La Cámpora logró mostrar que ya no se trata exclusivamente de una disputa entre el kirchnerismo y los intendentes. Ahora tiene dos jefes comunales dentro de su esquema de alianzas.

Del otro lado, en cambio, el armado de los intendentes se amplió con la incorporación de Emir Andraos y Celso Jaque. Así, cinco de los siete intendentes peronistas de Mendoza quedaron alineados con la conducción de Emir Félix.

El resultado es paradójico: el bloque mayoritario ganó la batalla institucional, pero perdió la posibilidad de presentar al partido como un espacio sin fisuras.

La pelea que viene es por el PJ, pero también por 2027La Junta Electoral es importante porque no se trata de un organismo decorativo. Tiene intervención en la aprobación de listas, avales, frentes y reglamentos electorales. Sus integrantes tendrán mandato hasta fines de 2027.

Por eso la pelea del sábado fue, en realidad, una primera batalla de una interna mucho más grande.

Emir Félix debe definir el futuro de la conducción partidaria. Matías Stevanato aparece consolidado dentro del esquema de intendentes. Anabel Fernández Sagasti mantiene el control de La Cámpora y ahora suma a Destéfanis y González a su lado.

Y Destéfanis tiene un problema adicional: pretende posicionarse para 2027, pero para hacerlo necesita construir volumen propio dentro de un partido donde la estructura territorial sigue siendo determinante.

La intendenta de Santa Rosa decidió dejar de jugar dentro de la mayoría de los intendentes y eligió otro camino. El comunicado posterior confirmó la distancia. La votación terminó de hacerla visible.Ahora el peronismo mendocino tiene una nueva grieta.

Y quizás lo más importante es que ya no pasa solamente por la discusión entre kirchnerismo y no kirchnerismo. La verdadera pelea empieza a ser por quién conduce el peronismo después de Emir Félix, quién arma la estructura para 2027 y quién tendrá la lapicera cuando llegue el momento de definir las candidaturas.

El Congreso no resolvió esa disputa. La dejó planteada.