Presenta:

Qué es el malapportionment y por qué Mendoza debería tener más diputados en el Congreso

Actualmente Mendoza cuenta con diez diputados en la Cámara Baja nacional. Sin embargo, dicho número no se corresponde con la proporción de su población.

Si el reparto de bancas se atara a la cantidad de habitantes, Mendoza debería tener más representantes en la Cámara de Diputados.

Si el reparto de bancas se atara a la cantidad de habitantes, Mendoza debería tener más representantes en la Cámara de Diputados.

Prensa Diputados

Que Argentina está regida por una democracia no es ninguna novedad. Los ciudadanos argentinos eligen a sus gobernantes y representantes en el Congreso mediante un sistema de voto que está reglamentado en la Constitución Nacional: mientras los Estados provinciales están representados en igualdad de condiciones en el Senado, la conformación de la Cámara de Diputados está atada a la proporción poblacional. O al menos así debería ser. Una ley sancionada en 1983 mantiene una fórmula para elegir a los diputados que no es la que establece la Carta Magna y que no ha sido actualizada en más de cuatro décadas. Esto ocasionó una distorsión denominada "malapportionment", la cual hace que las provincias con mayor población hayan perdido representatividad. Entre ellas se encuentra Mendoza.

Qué significa malapportionment

Para empezar, hay que entender de qué se trata este fenómeno. El término malapportionment se utiliza para describir la desproporción entre la población de un distrito y la cantidad de representantes que éste tiene en alguna de las cámaras legislativas. En otras palabras, ocurre cuando los habitantes de una jurisdicción están representados por una cantidad de diputados que no guarda una relación proporcional con la de otros distritos.

En Argentina, esa diferencia puede observarse en la cantidad de habitantes que representa cada diputado. Para ejemplificar este escenario se puede poner el foco en los datos que la Cámara Nacional Electoral tiene de dos provincias con poblaciones disímiles en cuanto a cantidad de habitantes: mientras en Tierra del Fuego alcanzan unos 38.000 votos para elegir un diputado nacional, en la Provincia de Buenos Aires se necesitan alrededor de 250.000. La conclusión es clara: el peso electoral de un ciudadano puede ser varias veces mayor o menor según la provincia en la que viva.

La explicación se encuentra, en buena medida, en la forma en que se distribuyen las 257 bancas de la Cámara Baja.

La Ley de 1983 que todavía define el reparto de bancas

La distribución actual tiene como punto de partida la Ley 22.847, sancionada en 1983, durante el último gobierno militar. La norma estableció un diputado cada 161.000 habitantes o fracción no menor de 80.500, pero además incorporó tres diputados adicionales para cada distrito y fijó un piso de cinco representantes por provincia, independientemente de su población. El número de representantes de cada provincia en la Cámara Baja tampoco puede ser menor al que tenían en marzo de 1976, cuando comenzó la dictadura.

Álvaro Martínez, diputado nacional de La Libertad Avanza en representación de Mendoza, cuestionó ese esquema en una columna de opinión al señalar que “la regla que hoy define cuántos diputados elige cada provincia no la votó el Congreso ni la eligió el pueblo”.

El problema de proporcionalidad se profundizó con el paso del tiempo porque la población de las provincias no evolucionó de la misma manera, mientras que la distribución de bancas no fue actualizada integralmente de acuerdo con los sucesivos censos. En ese aspecto, cabe resaltar que desde 1983 se realizaron cuatro censos nacionales: en 1991, 2001, 2010 y 2022. Sin embargo, la composición de la Cámara de Diputados continúa teniendo como base aquel esquema.

Desde la implementación de la Ley 22.847 se realizaron cuatro censos.

Desde la implementación de la Ley 22.847 se realizaron cuatro censos.

Así, las provincias que crecieron más en términos poblacionales quedaron con una cantidad de representantes menor en relación con sus habitantes, mientras que los distritos menos poblados conservaron una representación proporcionalmente mayor debido, entre otros factores, al piso mínimo de cinco diputados.

Qué dice la Constitución Nacional

La discusión tiene además un componente constitucional. El artículo 45 de la Constitución Nacional establece que la Cámara de Diputados se integra en función de la población y fija originalmente una base de un representante cada 33.000 habitantes o fracción que no baje de 16.500. El mismo artículo agrega: “Después de la realización de cada censo, el Congreso fijará la representación con arreglo al mismo, pudiendo aumentar pero no disminuir la base expresada para cada diputado”.

En referencia a lo que indica la Constitución Nacional, cabe resaltar que el artículo fue escrito en un contexto en el que la población del país era muy inferior a la actual. Si la cantidad de escaños se incrementaran en proporción al aumento poblacional, éstos superarían ampliamente los 257 lugares que actualmente tiene la Cámara de Diputados.

La norma de 1983 elevó esa base a 161.000 habitantes por diputado, algo que el propio artículo 45 permite al establecer que el Congreso puede aumentar la base. Así, el punto central de la discusión está en la actualización de la representación después de los censos y en los mecanismos adicionales incorporados por la Ley 22.847, como el piso mínimo de cinco bancas y las tres adicionales para cada distrito.

La consecuencia es una Cámara Baja en la que la representación no refleja de manera proporcional la distribución actual de la población.

El contraste también se observa al comparar las dos cámaras del Congreso. Mientras el Senado asigna la misma cantidad de representantes a cada provincia, independientemente de su población, la Cámara de Diputados representa al pueblo de acuerdo con un la cantidad de habitantes.

Las provincias subrepresentadas y el caso de Mendoza

La Provincia de Buenos Aires es el caso más marcado entre los distritos subrepresentados. Con alrededor del 38% de la población argentina, cuenta actualmente con 70 de las 257 bancas de Diputados, poco más del 27%.

Córdoba y Santa Fe también aparecen entre las provincias que deberían aumentar su representación si se actualizara la distribución en función de la población. El mismo escenario alcanza a Mendoza.

En el caso mendocino, la provincia cuenta actualmente con 10 diputados nacionales. De acuerdo a lo que dice la Constitución -e incluso en distintos proyectos presentados en el Congreso-, debería tener más legisladores en la Cámara Baja.

En la Cámara de Diputados, Mendoza está representada por  Facundo Correa Llano, Mercedes Llano, Álvaro Martínez, Julieta Metral Asensio, Luis Petri, Pamela Verasay, Lisandro Nieri, Lourdes Arrieta, Martín Aveiro y Emir Félix.

En la Cámara de Diputados, Mendoza está representada por Facundo Correa Llano, Mercedes Llano, Álvaro Martínez, Julieta Metral Asensio, Luis Petri, Pamela Verasay, Lisandro Nieri, Lourdes Arrieta, Martín Aveiro y Emir Félix.

La situación se explica por el crecimiento demográfico de Mendoza frente a una distribución de escaños que permaneció prácticamente sin modificaciones sustanciales durante más de cuatro décadas, pese a los datos arrojados por los cuatro censos antes mencionados.

En el extremo contrario se encuentran las provincias menos pobladas, que conservan una representación mayor en términos relativos debido al piso de cinco diputados establecido por la normativa vigente.

Los proyectos para modificar el sistema

La distorsión en la distribución de bancas generó distintos proyectos legislativos a lo largo de los años. Algunas iniciativas plantearon mantener las 257 bancas actuales y redistribuirlas entre las provincias, mientras que otras propusieron aumentar la cantidad total de diputados para incorporar representantes en los distritos que quedaron subrepresentados.

El proyecto de Martínez, presentado en 2023, se encuentra entre los que plantean mantener las 257 bancas y modificar el criterio utilizado para distribuirlas.

El mendocino Álvaro Martínez presentó uno de los tantos proyectos para modificar la forma en la que se reparten las bancas en Diputados.

El mendocino Álvaro Martínez presentó uno de los tantos proyectos para modificar la forma en la que se reparten las bancas en Diputados.

La iniciativa del mendocino propone un diputado cada 210.000 habitantes o fracción no menor de 105.000, tomando como referencia el último censo nacional. También establece un piso de tres diputados por distrito y un máximo de 80 bancas para cualquier jurisdicción, además de contemplar una transición gradual durante las sucesivas renovaciones de la Cámara.

Con ese esquema, Mendoza pasaría de los actuales 10 representantes a 12. El diputado mendocino resume el objetivo de su propuesta en una frase: “No queremos más diputados. Queremos que los 257 que ya existen representen mejor a los argentinos”.

El número al que llega el proyecto de Martínez no difiere demasiado del que se obtendría si se mantuvieran las 257 bancas que hay actualmente en Diputados, y se reparten de manera estrictamente proporcional a la población, sin ningún tipo de piso ni restricciones de base. En este último caso, el cálculo indica que Mendoza debería tener entre 11 y 12 representantes, cifra que se encuentra por encima de los que actualmente ostenta.