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Presupuesto 2026: frente a un Congreso cada vez más hostil, a Javier Milei le queda una bala de plata

El Presupuesto 2026 se tratará primero en Diputados y luego en el Senado.

El Presupuesto 2026 ya ingresó al Congreso y se espera que empiece el debate.

El Presupuesto 2026 ya ingresó al Congreso y se espera que empiece el debate.

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El Presupuesto 2026 comienza un largo trabajo de negociación política en el Congreso de la Nación. La oposición buscará marcarle la cancha al Gobierno nacional que llega golpeado después de varias derrotas en elecciones provinciales. Por su parte, los gobernadores, claves para la sanción de esta ley, se suben el precio y quieren negociar.

En la Casa Rosada saben que los esperan duras semanas en el Palacio Legislativo. El presidente Milei aprovechó la cadena nacional para adelantar que en el Presupuesto 2026 habrá un aumento de partidas en discapacidad, educación y salud por encima de la inflación. El anuncio se dio a poco del inicio de la sesión en la que se tratarán los vetos a las leyes de financiamiento universitario y de emergencia pediátrica y del Hospital Garrahan.

La oposición está cerca de rechazar el próximo miércoles el veto presidencial en estos temas. El Gobierno quiere llevar un poco de paños fríos para poder blindar este veto con la ayuda de los diputados que responden a gobernadores aliados, que esta vez sí fueron venerados por el presidente en su cadena nacional.

Respecto al debate por presupuesto, primero se espera que el presidente de esta comisión, José Luis Espert, decida abrirla por voluntad propia. El diputado libertario hace todos los esfuerzos para que no funcione el trabajo en este espacio legislativo. El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, no iría a dar los detalles y debatir con los legisladores. Sí lo harán, en cambio, sus secretarios Carlos Guberman y Pablo Quirno, de Hacienda y Finanzas de la cartera que lidera el exgerente de JP Morgan.

El oficialismo tiene la misión de extrapolar los acuerdos políticos que tejió con tres gobernadores (Rogelio Frigerio de Entre Ríos, Leandro Zdero de Chaco y Alfredo Cornejo de Mendoza) y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, para que los diputados que responden a estos mandatarios jueguen alineados con la Casa Rosada. Algo de eso ya empezó a verse en las últimas votaciones en Diputados, pero ahora, si quieren avanzar con el presupuesto, deben ir a fondo.

Javier Milei y su bala de plata en el Congreso

En medio de esta bola de nieve de malas noticias para Javier Milei, al Gobierno se le abre una nueva oportunidad en el Palacio Gris. Cada año, el presupuesto es una nueva oportunidad para abrir negociaciones con los gobiernos provinciales que expresan su interés en la renovación o implementación de zonas francas, tributos, obras, etcétera.

El año pasado, impulsado por Santiago Caputo, dilapidó esa posibilidad y decidió que no se debatiera el Presupuesto 2025. Así, optaron por reasignar partidas de forma discrecional y dinamitar los puentes de conversación que tenían con la oposición colaboracionista, que estaba interesada en ayudar al Gobierno.

Con la llegada de este nuevo presupuesto, el Gobierno puede nuevamente retomar la conversación con aquellos sectores. Parte de eso se vio con la designación de Lisandro Catalán como ministro del Interior. El flamante funcionario viajó el fin de semana a Salta para reunirse con Gustavo Sáenz, el gobernador de Salta, uno de los aliados más firmes que tuvo La Libertad Avanza en el Congreso, pero que en las últimas semanas comenzó a manifestar su malestar y lo canalizó en los votos del bloque Innovación Federal, que responde a sus pedidos.

A partir de ahora dependerá, una vez más, de la cintura del Gobierno para reencauzar las conversaciones políticas y que el Congreso no se le convierta en un heraldo de malas noticias.