Otro golpe al nuevo régimen penal juvenil: una jueza porteña lo declaró inconstitucional
Es el segundo fallo en contra de la ley, luego del primer revés recibido desde la provincia de Buenos Aires.
Laura de Marinis, la jueza porteña que falló en contra de la Ley Penal Juvenil.
iJudicialEl nuevo Régimen Penal Juvenil sumó su segundo revés judicial en menos de un mes. Laura de Marinis, jueza del fuero Penal Juvenil, Contravencional y de Faltas de la Ciudad de Buenos Aires, declaró la inconstitucionalidad de un artículo de la ley que redujo la edad de punibilidad a los 14 años y, sobre esa base, sobreseyó a un adolescente de esa edad acusado de haber participado junto con otros chicos de un intento de robo.
La resolución porteña es la segunda que golpea a la norma desde su entrada en vigencia. La primera la había dictado Marta Pascual, jueza de Responsabilidad Penal Juvenil de Lomas de Zamora, que suspendió por sesenta días la aplicación del régimen en la provincia de Buenos Aires al hacer lugar a un hábeas corpus colectivo. Aquella decisión, que se apoyaba en la falta de infraestructura para alojar a los adolescentes, fue revocada después por la Cámara de Apelación.
Por qué la jueza De Marinis consideró inconstitucional el nuevo régimen penal juvenil
El fallo bonaerense había cuestionado la capacidad material del Estado para aplicar la ley. El de De Marinis va más lejos: se pronuncia sobre la constitucionalidad de una de sus disposiciones.
"A lo que apunto es que, como adultos, no podemos castigar a los niños, niñas y adolescentes por lo que no hicimos, por haberlos dejado en desamparo en su primera infancia, por no brindarles una figura normativa que les permita constituirse como sujetos responsables", sostuvo De Marinis en la resolución, a la que tuvo acceso La Nación.
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La jueza profundizó ese argumento al plantear que castigar a los chicos "por las faltas de respuesta del mundo adulto significa inexorablemente desresponsabilizarnos de nuestro rol adulto, del deber de corresponsabilidad que pesa sobre nosotros". Y aclaró el alcance de su postura: "No pretendo con estas líneas romantizar la infracción penal juvenil, sólo intento señalar que la incorporación al sistema penal tiene que ser el último recurso y, en algunas trayectorias vitales, lamentablemente es el primero".

