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"No gobernamos por las manifestaciones": la fulminante frase del Gobierno sobre la Marcha Universitaria Federal

Alejandro Álvarez, subsecretario de Políticas Universitarias, calificó la movilización federal como un acto "puramente político" y acusó a los rectores de "hipocresía".


Luego de la masiva convocatoria de este martes en Plaza de Mayo, el subsecretario de Políticas Universitarias de la Nación, Alejandro Álvarez, volvió a encender la polémica. Este miércoles, el funcionario desestimó el reclamo estrictamente académico y aseguró que la movilización estuvo orquestada por la oposición.

"La marcha no está cruzada por la política: es política y está organizada por partidos opositores", sentenció Álvarez. En declaraciones radiales, el funcionario evitó entrar en la discusión sobre la cifra de asistentes y centró su discurso en la inviabilidad técnica de la Ley de Financiamiento Universitario, afirmando que la normativa "nació muerta" al no especificar el origen de los fondos para su ejecución.

El foco en la Ley de Administración Financiera

Según el funcionario, el conflicto radica en un incumplimiento de la Ley de Administración Financiera, la cual exige que toda nueva norma indique sus fuentes de financiamiento. "Si vos no lo especificás, la ley de ejecución presupuestaria marca que será promulgada y suspendida en el mismo acto", explicó para justificar la posición del Ejecutivo.

Álvarez también dirigió sus críticas hacia Anselmo Torres, rector de la Universidad de Río Negro y vicepresidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). El funcionario cuestionó la imparcialidad del directivo y lo acusó de actuar como un "político profesional".

Respecto a los vínculos políticos, Álvarez señaló que Torres posee una clara cercanía con el gobernador Axel Kicillof y recordó que fue el responsable de otorgar el doctorado honoris causa a Cristina Kirchner. Asimismo, el subsecretario lanzó duras acusaciones de hipocresía al denunciar una contradicción en la gestión del rector, afirmando que, mientras defiende el ingreso irrestricto en el discurso público, sostiene amparos judiciales para imponer cupos en diversas carreras universitarias.

"Que no nos acusen a nosotros de querer destruir el sistema universitario cuando, en realidad, lo queremos salvar de quienes se aprovecharon de él y lo quieren llevar a la destrucción", concluyó Álvarez.

El funcionario planteó: "Ojalá nosotros pudíéramos cambiar la realidad que nos dejaron, que implica una restricción presupuestaria importante. El número no es algo que sea importante, si no, votaríamos las leyes y gobernaríamos de acuerdo a quién hiciera la manifestación más grande. El orden republicano pretende evitar eso".

Con estas declaraciones, el Gobierno nacional ratifica que no cederá en su postura de déficit cero, dejando la resolución del conflicto presupuestario en manos de la justicia, mientras la comunidad universitaria evalúa los próximos pasos tras la movilización.