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No debe haber elecciones PASO ni mucho menos listas colectoras

En medio del largo “affaire” Manuel Adorni, quedó en suspenso la intención del Gobierno nacional tratando de producir una reforma política en la que la eliminación de las elecciones PASO era trascendente.


En medio del largo “affaire” Manuel Adorni, quedó en suspenso la intención del Gobierno nacional tratando de producir una reforma política en la que la eliminación de las elecciones PASO era trascendente.

La llegada de Diego Santilli a la jefatura de gabinete ha reactivado el deseo gubernamental. Por las resistencias que provocó en ciertas provincias y dirigentes el fin de las PASO, se aventuró la opción favorable al poder libertario nacional de incorporar las listas colectoras, como moneda de cambio.

Ganancia para el presidente Milei y su intento de reelección y sus candidatos nacionales, porque para ellos serían los lugares preponderantes en la boleta nacional de todas las listas colectoras y los gobernadores predominarían en todas las candidaturas provinciales, sin ninguna interferencia de LLA. Aparentemente todos favorecidos en el toma y daca. Menos los ciudadanos.

Muchos dirigentes políticos se resisten a la eliminación de las PASO. Algunos con argumentos que resultan cuando menos extraños. Tal el caso del legislador mendocino Lucas Ilardo, que calificó de ingenuos a los ciudadanos que se oponen a esta modalidad electoral, afirmando que finalmente son los ciudadanos quienes terminan abonando el elevado costo de su realización, porque si no hubiera PASO y si elecciones internas, estas serían “financiadas por empresarios”, que luego recibirían devolución de favores por las autoridades, por lo que los ciudadanos, vía impuestos, terminan pagando el costo electoral.

Extraña la certeza afirmativa del legislador de financiación del costo electoral por parte de empresarios prebendarios; sin abundar en mayores datos precisos. ¨Reiteración importante: estamos totalmente de acuerdo en que los diversos partidos políticos determinen sus candidaturas a cargos electivos mediante el proceso de elecciones internas. Es democrático.

Reiteración necesaria: en nuestra opinión no es admisible que estas elecciones sean PASO o algún instrumento similar quitando la obligatoriedad de la participación ciudadana.

Amén del costo elevado que representan las PASO, que no es un motivo secundario, los partidos políticos deben estructurarse, organizarse y cobrar vida propia y continua en varios aspectos, para dejar de ser sólo un instrumento en tiempos de elecciones.

Con permanencia deben ser centro de formación de dirigentes, lugar permanente de estudio e investigación de las necesidades presentes y futuras de las comunidades donde se desenvuelven y también fuente de iniciativas y proyectos de leyes.

En el momento de elecciones, si no consiguen acordar las candidaturas, democráticamente implementan las elecciones internas de donde surgen quienes los representaran en el futuro acto electoral. Pueden decidir que participen sólo los afiliados o hacerlas abiertas; aunque es cierto que esta modalidad conlleva un riesgo de intervención mal intencionada de terceros interesados en causar daño. Recordemos que muchos dirigentes electos financian con parte de sus emolumentos el funcionamiento de sus partidos.

No hay oposición a la elección de candidatos, si a la financiación por parte de la ciudadanía en general. Para ello es indispensable que los políticos den vida a los partidos, a través de comités, unidades básicas o como se llamen los lugares de militancia.

No al artilugio de las colectoras. Volver a intentar resucitar esta modalidad es un atraso inadmisible, que fue utilizado en provincias gobernadas por populistas autoritarios, que de esa forma lograban perpetuarse en el poder. Que en esta oportunidad se especule como una intención del gobierno nacional el establecimiento de las colectoras, a cambio de favores a gobernadores afines o dialoguistas, agrava más su aparición como opción en la escena política.

Es tiempo de darle mas transparencia, confiabilidad y previsibilidad a la máxima instancia participativa de los ciudadanos en la democracia representativa. Basta de manipulación y subterfugios.

Bonus necesario: también deberían ser abolidas para siempre las listas sábanas que persisten en ciertas provincias. Especialmente tarea para la provincia de Buenos Aires, donde la manipulación, el voto en cadena, el fraude y el costo inmenso, predominan.

Una única boleta donde el ciudadano vota lista completa marcando el casillero correspondiente o decide en forma libre e individual a que candidatos trasladarle su representación, es lo más conveniente. Más transparente, simple y económico.

Es indispensable mejorar y darle confiabilidad y tranquilidad al supremo acto donde los ciudadanos deciden en quien confiar el manejo de los intereses públicos Sin avivadas ni estipendio innecesario y tampoco “obligando” a participar en elecciones, muchas veces especulativas o innecesarias, que no interesan a la mayoría.

Si a la democracia interna de los partidos políticos, pero a cargo de ellos, activos y bien organizados.