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Milei aún no resolvió qué hacer con los macristas que incorporó a su Gobierno y mucho menos con Bullrich

Ya nadie habla de Villarroel como figura política con potencia electoral. Esto se debió a que la vicepresidenta eligió ser Julio Cobos más que Cristina. Fuera del Gobierno, su potencia electoral mansillará al oficialismo.

La verdadera mesa política, donde los ex PRO le ganan a los libertarios y faltan las fuerzas del cielo. 

La verdadera mesa política, donde los ex PRO le ganan a los libertarios y faltan las fuerzas del cielo. 

X/@diegosantilli

Sebastián Pareja, Karina Milei, Diego Santilli, Diego Valenzuela, ¿otra estrella tapada? son algunos de los nombres que con más o menos peso son analizados para que La Libertad Avanza libre la “Madre de todas las batallas” en la provincia de Buenos Aires.

La duda es si lo hará en alianza o confrontando con Mauricio Macri. Algunos creen que debe ser junto con el PRO y otros prefieren repetir la fórmula utilizada en septiembre y octubre del año pasado, con un dominio violeta y los amarillos solo apareciendo como mínimos semáforos intermitentes.

El otro gran interrogante es hasta donde se mantendrá encapsulada la guerra entre Las Fuerzas del Cielo y la política tradicional que trata de ejecutar Karina Milei a través de la familia Menem y Sebastián Pareja. Por ahora solo es una desubicada discusión, como es costumbre, entre El Gordo Dan, Daniel Parisini, y los parientes de segunda generación del expresidente Carlos Menem sobre la calidad cívica, democrática y el valor por la vida de los creyentes en el Islám.

Hasta ahora, la cosecha en términos de alianza es mínima. Diego Valenzuela tiene su segundo domicilio en Ezeiza, adonde viaja casi cotidianamente para terminar de anudar una Agencia Federal de Migraciones que nunca se termina de confirmar por culpa de la invisible pero presente ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva. “Estamos en los últimos detalles”, sostienen desde Tres de Febrero.

Diego Santilli nunca pensó que el derecho de piso sería tan costoso. Por su personalidad los rencores son pasajeros y que solo con trabajo sin alaracas tendrá algún premio futuro. Por ahora, son todas pruebas de amor, como el cuento del camello.

Cristian Ritondo puso el grito en el cielo en la última sesión extraordinaria del año. No es bienvenido. Usaron su vehemencia y vínculos durante mucho tiempo pero ni participar de un interbloque con el partido del poder le es permitido. Encima, cotidianamente, sus interlocutores libertarios, los Menem, Pareja y principalmente “El Jefe” Karina Milei hacen lo imposible para deducir hasta lo mínimo su representación legislativa.

¿Y Guillermo Montenegro? De ministro de Justicia y Seguridad in péctore a un simple senador bonaerense que espera que le asignen empleados y rol. Se quería ir de Mar del Plata, consolidó un dominante equilibrio interno con sus aliados radicales y del PRO pero nadie sabe cuánto le durará su faceta legislativa en un Senado provincial que nadie sabe cuándo empezará a funcionar.

Mauricio Macri, a quien hace rato no se lo ve con esa foto familiar tan de costumbre en sus vacaciones, sigue dejando abiertas todas las chances pero ninguna certeza. No quiere tener un segundo tiempo, quiere conducir, pero no es claro ni con sus propios confidentes sobre cómo hará para proponer un candidato presidencial sin caer en un desastre electoral.

Javier Milei puede apalancar sobre varios pilares. Su relación con Donald Trump, hoy dominante y capaz de reescribir la doctrina mundial de las relaciones entre países y continentes. La pequeñez de la representación peronista opositora, hoy subsumida por una feroz interna entre sus máximos representantes y carcomida por relaciones incestuosas con la AFA y los socios internacionales con los que pelea Estados Unidos, fundamentalmente Venezuela.

Por eso no es descabezado que en todas las provincias empiecen a empujar la necesidad de votar con boleta única en papel. Los libertarios creen que es por la forma en que se votaba que ganaba el peronismo y no por las ofertas electorales y los climas de época. ¿Podrán cambiar la ley nacional que impide que se vote con esa misma BUP los tramos provinciales y municipales?

AGLP
Sebastián Pareja, el armador bonaerense de La Libertad Avanza, criticado y resistido en septiembre, revivió en octubre y ahora pide la BUP en Provincia de Buenos Aires.

Sebastián Pareja, el armador bonaerense de La Libertad Avanza, criticado y resistido en septiembre, revivió en octubre y ahora pide la BUP en Provincia de Buenos Aires.

Hoy, en un mismo programa en el que participa este cronista, en un mismo momento, se describían dos situaciones contradictorias entre sí y que podrían ejemplificar el momento que vive el país. Dólar y bonos estables, modificación sin sobresaltos de las bandas de flotación, leve crecimiento de reservas, crisis en el transporte público, suba de tarifas, cierre de empresas con centenares de despidos. ¿Qué verá más rápido la gente? ¿El fin de la inflación o el de sus propias expectativas?

Mientras tanto, Patricia Bullrich sigue con su WhatsApp a full tratando de encontrar una salida decorosa a la endiablada ley de reforma laboral en la que se incluyeron varios artículos impositivos que debilitan negociaciones con las provincias. También ella ya está en condiciones de no aceptar imposiciones que le suenen alocadas o impuestas por personas con las que no puede tener confianza ni la representan culturalmente.

La Libertad Avanza no tiene en cuenta al dirigente PRO. Mucho menos al radical pero sí parece contener a buena parte de ambos electorados. Sin embargo, en la elección del año próximo no podrá amenazar con la vuelta del kirchnerismo, aunque también ahí tiene otra nueva ventaja. Axel Kicillof, “el creyente”, es más dogmático y estatista que la figura que lo llevó al poder.