Mientras Axel Kicillof hace control de daños, salen a la luz muchísimas complicaciones en las listas
Finalmente, el Movimiento Evita, crucial para la suerte electoral de Fuerza Patria en la primera sección electoral, no tendrá representante en la lista de candidatos a senadores provinciales. También "cambiaron" a candidatos de varias localidades.
Kicillof y Mariel Fernández, sonrisas en público, tensión en privado.
“Axel está haciendo control de daños” le dijo un referente local cuando hoy el gobernador terminaba, en Merlo, un periplo por tres localidades de la primera sección electoral, la más complicada para cerrar las candidaturas de Fuerza Patria y que aún nadie sabe cómo terminarán de aprobarse en la Junta Electoral bonaerense.
Merlo es gobernado por Gustavo Menéndez y representa el más importante padrón electoral de la región, con más de 750.000 personas habilitadas para votar, casi la mitad de las que hay en La Matanza pero el doble de localidades donde La Libertad Avanza puede ganar con amplitud como San Isidro o Vicente López.
La recorrida de Kicillof había iniciado bien temprano en Escobar, en donde estuvo acompañado por Ariel Sujarchuk, uno de los probables candidatos a diputado nacional junto con Federico Achaval o Sergio Berni. Estos son considerados los “tapados”. Los más emblemáticos son Sergio Massa, Máximo Kirchner y el recientemente proclamado por el gobernador, Jorge Taiana, quien “no le mueve un pelo a nadie”, según la confesión de un importantísimo referente del peronismo provincial y nacional.
Después estuvo por Moreno, distrito de vital importancia por la diferencia electoral que podría sacar la exitosa intendenta Mariel Fernández. Ella pidió un cargo para su aliado del Movimiento Evita, Leonardo Grosso, en la lista de senadores provinciales, algo que aún hoy permanece en suspenso por los problemas que hubo en las diferentes cargas de las nóminas de candidatos del peronismo kirchnerista renovador en la justicia electoral bonaerense.
“Decime quién va a empujar esta lista de senadores seccionales”, se quejaba quien, graciosamente, calificaba la recorrida de Axel Kicillof desde el norte hasta el oeste del Gran Buenos Aires como “control de daños”. Es que, efectivamente, la lista no contiene a nadie más que los participantes. Los distritos “grandes” están ausentes salvo General San Martín, representado por Gabriel Katopodis, y la dupla que componen Malvinas Argentinas y José C. Paz, con el tándem Leonardo Nardini – Mario Ishii. El resto, no tiene territorio propio.
El resultado de la elección provincial es crucial para los actores políticos de Fuerza Patria, pero fundamentalmente lo es para Kicillof, quien tomó dos decisiones rechazadas por Cristina Fernández de Kirchner. La eliminación de las PASO y el desdoblamiento electoral, que para ella es un error garrafal porque expone la discusión de cuestiones bonaerenses, la mayoría en situación crítica, como la salud, la educación y la inseguridad.
La ex presidenta, su hijo Máximo y Sergio Massa trataron por todos los medios de hacer revertir la decisión al gobernador, que mantuvo su postura. “La elección saldrá como el relato diga… Ellos pueden ganar la primera, nosotros la tercera, y en el resto ambos pelearemos”, confió uno de los articuladores más importantes de uno de los distritos recorridos esta semana por Kicillof.
La noticia de la posible salida de Grosso de la lista de senadores provinciales y la imposibilidad de competir con la lista seccional en localidades claves como Morón, en la Primera Sección, y San Nicolás, en la Segunda, también reducen ostensiblemente las posibilidades de triunfo de Fuerza Patria a pesar que en el conurbano el nivel de rechazo al gobierno de Javier Milei llega al 65%, según algunos sondeos.
“Imagínate a Cristina, Máximo y Sergio en el caso que Axel ganase la Provincia… ¿Cómo lo paran?” se preguntaba hoy este poco creyente pero experimentado dirigente del peronismo bonaerense. Con esta hipótesis, más la crisis en los armados de las listas de candidatos seccionales y locales, muchas agrupaciones y corrientes internas verán por la televisión el desenvolvimiento de la campaña.
El Movimiento Evita está que trina porque pretendía colocar Grosso como senador, quinto en la nómina que encabeza Katopodis, vecinos ambos de San Martín. Primero, porque no lo incorporaron en la lista de concejales de esa localidad, ya que ambos son competencia entre sí, consiguió un lugar para el otro cargo provincial. Por este motivo, además, dos de sus aliados, Liz Díaz, en Tres de Febrero, y Erica Pereyra, en Vicente López, perdieron sus respectivos lugares a manos de candidatas vinculadas con el Movimiento Derecho al Futuro de Katopodis.
¿Por qué Fuerza Patria no puede presentar candidatos en San Nicolás y Morón? Porque al cierre de la presentación de las listas, los acuerdos llegaron con posterioridad al horario de cierre de inscripción, incluido el corte de luz. “Una elección armada por enemigos, es imposible que alguien gane”, había dicho, hace quince días, un intendente que conoce el paño como pocos. Por más entusiasmo que le pongan ahora, las heridas abiertas no podrán cicatrizarse rápidamente, mucho menos antes de las elecciones del 7 de septiembre.
La pelea Grosso- Evita - Katopodis tendrá como heredero a quien queda en reemplazo del candidato del Movimiento Evita. Fernando Coronel, oriundo de San Fernando, lugar que gestiona el único intendente massista de la región, Juan Andreotti, es muy cercano a Mario Secco, el intendente de Ensenada, uno de los más duros defensores de Kicillof.
“Imaginate la lista de diputados nacionales para armar… Ya tenemos tres o cuatros heridos, más Juan Grabois, Alberto Descalzo y Leonardo Grosso… No entran veinte, sino entre doce y trece… Otra vez habrá quilombo”, aseguró un interesado en participar de esa nómina.


