Maximiliano Ferraro fulminó a Federico Sturzenegger de cara a la próxima batalla en Diputados
El diputado y presidente de la Coalición Cívica apuntó contra el ministro por la reforma de la ley de tierras y advirtió la entrega de recursos estratégicos.
Diputado nacional Maximiliano Ferraro. Foto: MDZ Audiovisual.
MDZ AudiovisualMaximiliano Ferraro, diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires y presidente de la Coalición Cívica, pasó por MDZ y dejó un diagnóstico lapidario sobre la gestión de Javier Milei.
Para Ferraro, el país vive una profunda crisis de representación que estalló en las elecciones de 2023 y que todavía no encontró respuesta.
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El titular del espacio otrora conducido por Elisa Carrió insiste con los números que, según sostiene, no aparecen en el debate público como la caída del poder de compra de los trabajadores, el multiempleo, los millones de argentinos en situación de morosidad y los empleos perdidos.
Párrafo aparte merece su lectura de la actividad legislativa, donde habla de una Cámara “totalmente degradada”, con la agenda impuesta por el oficialismo, y un clima interno de silencio, miedo y humillación que atribuye tanto operaciones en redes sociales como al manejo discrecional de los fondos públicos. “Látigo y billetera”, afirmó.
De cara a 2027, el diputado plantea la necesidad de construir una alternativa que rompa la polarización entre La Libertad Avanza y el kirchnerismo —“el peor negocio que podemos tener”— y advierte sobre el trasfondo de las leyes que se debatieron en el último tiempo.
Glaciares, tierras, sociedades, el RIGI no suponen para Ferraro iniciativas aisladas, sino piezas de un mismo movimiento que apunta a fragmentar el Estado nacional y a entregar recursos estratégicos.
Entrevista completa
Crisis de representación: por qué el enojo social sigue intacto
- Haciendo la nota me permití mirar una foto de 2011, de la elección presidencial, en la que estaban Cristina Kirchner, Ricardo Alfonsín y Elisa Carrió. Cuando uno ve esa foto y mira hoy, lo primero que surge es que el arco político se corrió notoriamente a la derecha. Ahora bien, ¿creés que la sociedad también hizo ese corrimiento?
Mirá, yo te diría que lo que hoy vive la Argentina es una profunda crisis de representación, que se expresó de manera contundente en la elección de 2023 y que, como síntoma, expresó la indignación, el enojo y el hartazgo de una gran parte de la sociedad con una lógica y un ejercicio del poder muy tradicionales, que ya estaban en crisis.
Segundo, mirando retrospectivamente a 2011, o incluso a las elecciones de 2015, cuando hubo una posibilidad de alternancia con lo que fue Cambiemos, creo que la Argentina también entró en lo que está sucediendo en otros lugares de la región y del mundo: cómo este tipo de liderazgos ponen en tensión el mejor sistema que hoy tenemos, que es la democracia.
Y lo ponen en tensión porque también son parte del enojo de una gran parte de la sociedad, que nos plantea a quienes tenemos responsabilidades circunstanciales que el sistema no le solucionó los problemas más urgentes, los del día a día: el laburante que tiene un empleo formal, el que está en la informalidad, el que tiene multiempleo y se cayó. En este último tiempo, muchísimos cayeron en el empleo informal o quedaron dentro de los más de 180.000 empleos que se perdieron.
- Mencionás la crisis de representación como síntoma de un hartazgo. ¿Creés que este Gobierno finalmente resolvió eso?
Yo creo que no. Vos podés ver cómo bajó la inflación, sí, pero esa baja no coincide con la suba de precios ni con cómo fue perdiendo capacidad de compra gran parte de la sociedad.
Hoy hay más de 13 millones de argentinos que están siendo morosos y que tomaron deuda, ya sea en el sistema bancario o por fuera del sistema bancario, en otras alternativas financieras que hoy ofrece el mercado.
Y a la gente le está pasando muchísimo lo que te decía: el sobre endeudamiento y la morosidad, cómo se fue perdiendo el poder adquisitivo y el poder de compra, ya sea para el trabajador que tiene un empleo formal como para los trabajadores informales, con una capacidad de compra que cayó un 28%. Creo que esos son los temas que hay que poder discutir en este momento.
- La crisis de representación se arrastra desde 2011 para acá. ¿Creés que hay todavía espacio para cierta identidad o propuesta política progresista?
Mirá, yo lo que creo es que tenemos la responsabilidad y la obligación de tratar de construir una alternativa que nos corra de este negocio perverso que en el último tiempo se les ofrece a los argentinos, que es la polarización y tener que elegir de qué lado de la trinchera estás.
Creo que hay un sector importante de la sociedad que hoy no está participando, que no participó en las últimas elecciones y que demostró su falta de ganas de participar, de expresarse con el voto. Creo que ahí hay una posibilidad para tratar de armar algo distinto, algo que salga de esta lógica perversa en la que una parte es funcional a la otra: La Libertad Avanza con respecto al kirchnerismo y el kirchnerismo con respecto a La Libertad Avanza.
Esa es la peor oferta, el peor negocio que podemos tener de por medio, que estemos condicionados por de qué lado de la trinchera estás.
Yo vuelvo a esto y voy a insistir mucho en esta charla con vos. Hoy, tanto los que tienen un empleo formal como los que están en la informalidad y los que tienen multiempleo perdieron capacidad de compra con respecto a sus ingresos por salario: los informales, una caída del 14%; los que tienen multiempleo, del 28%.
Y la morosidad alcanza a 20 millones de argentinos que no saben cómo pagar deudas que aparecieron ¿para qué? Para poder comprar en el supermercado. No porque les hayan puesto una pistola en la cabeza, como dijo el presidente.
Y creo que esos argentinos, como las familias que sufren el drama de las apuestas y de la ludopatía, o como lo que sucede con un sistema educativo que ha incluido pero que no ha dado la calidad de enseñanza que tiene que dar, son un montón, se expresan en estos datos que te estoy tirando y no quieren que se los obligue a elegir de qué lado de la trinchera están.
Creo que esa es una responsabilidad que hay por delante camino a 2027.
Hoy el horizonte es bastante pesimista, si querés, en lo que es un análisis objetivo, pero yo no soy para nada pesimista. Parte del laburo cotidiano en la Cámara de Diputados, como presidente de la Coalición Cívica, se centra en tratar de tener una alternativa por fuera de lo que ya tenemos.
“Látigo y billetera”: la denuncia por un Congreso degradado
- Mencionaste la Cámara de Diputados. ¿Cómo ves la lógica del Congreso a casi tres años de gobierno libertario? Estuvo acá Esteban Paulón y me decía que el Congreso tiene una lógica muy reactiva a las propuestas del Ejecutivo, que no parece tener iniciativa propia.
Yo veo, primero, un Congreso totalmente degradado, con una incapacidad de poder discutir los temas que realmente preocupan a millones de argentinos. Hasta el momento discutimos, bajo la narrativa oficial de La Libertad Avanza, un modelo que lo que va generando es que la brecha sea cada vez más grande y que cada vez más argentinos caigan en ese pozo. Un modelo orientado a ciertos proyectos de inversión, para un sector muy minoritario de la economía, y del que no estamos dimensionando en la que nos estamos metiendo.
Y cuando digo en la que nos estamos metiendo es que hoy en la Argentina determinados sectores corporativos, con nombre y apellido, por tráfico de influencias y manejo de información privilegiada, van a condicionar las futuras decisiones del Estado.
Es ahí cuando hago una lectura en contexto, y no por separado, de las leyes que se vinieron sacando en el último tiempo en el Congreso de la Nación: la ley de glaciares, el intento con la ley de tierras, la ley de sociedades, el súper RIGI, la inocencia fiscal.
Cada una de esas leyes tiene que ser puesta en contexto. Y ahí, por supuesto, coincido con el diputado Paulón, es un Congreso degradado, un Congreso que solamente tiene una agenda impuesta por el oficialismo. Eso no quiere decir que en otros momentos los ejecutivos no tuvieran agenda parlamentaria, pero hoy es imposible encontrar la posibilidad de un acuerdo, de poner esos denominadores comunes sobre la mesa.
¿Para qué? Vuelvo a decir, no vamos a discutir lo que está pasando con más de 20 millones de argentinos que hoy son morosos y con cientos de miles que están siendo casi incobrables. ¿No vamos a poder poner sobre la mesa discusiones que parecen ser solamente las de los tiempos de campaña electoral, vinculadas a la calidad de la educación, no solamente en cómo aprenden y estudian nuestros pibes en el nivel obligatorio de la enseñanza, sino también en cómo se forman nuestros maestros y cómo es esa formación continua?
¿No vamos a poner sobre la mesa los problemas que hacen a la salud pública y a la salud mental que están atravesando muchísimas familias, muchísimos jóvenes, niños y adolescentes, vinculados a la ludopatía o a lo que pueden estar generando los entornos digitales? ¿No vamos a mirar de qué manera acompañamos también al sector agropecuario, a los productores de la Argentina?
¿Vamos solamente a privilegiar a ciertos sectores con la baja de impuestos por regímenes de excepción escandalosos, nunca vistos? ¿Y no nos animamos ni siquiera a tocar el IVA para lo que es la canasta básica o los alimentos básicos de una familia tipo, ya sea de clase media baja o de clase baja en la Argentina?
-¿Y por qué?
Porque el modelo está orientado para un lado, porque hoy hay una especulación terrible con respecto a la elección del año que viene y porque muchos colegas no se animan.
Y ahí es donde yo pongo el foco. Y mirá que yo ya llevo seis años en la Cámara de Diputados, me tocó ser jefe de despacho de Lilita en los tiempos más duros de Lilita con respecto al kirchnerismo.
Yo nunca vi la degradación que tenemos hoy. Nunca vi el silencio, el miedo y la humillación que se genera con respecto a la opereta que te puede hacer algún lumpen de La Libertad Avanza en las redes sociales, porque es parte de cómo juega la lógica del poder. ¿Te genera miedo para qué? Para silenciarte. Y después de que tenés miedo, te silenciás vos mismo.
Y si eso no sucede, látigo, billetera. Látigo, billetera con la obra pública. Látigo, billetera con manotear guita discrecionalmente de un fondo que en definitiva es de todos los argentinos, que es el impuesto a los combustibles. ¿Para qué está? Para mantener y construir rutas en la Argentina.
Y se afanaron 1,5 billones de pesos de un fondo fiduciario que tenía asignación específica, mientras tenés más de un 60 o 70% de las rutas hechas pelotas y con esa plata podías haber construido o mejorado alrededor de 20.000 kilómetros de rutas.
Ley de tierras, glaciares y RIGI: la advertencia por los recursos estratégicos
- Tenemos claro los perdedores del modelo libertario, que mencionaste a lo largo de la entrevista. ¿Pero quiénes son los ganadores?
Bueno, yo creo que, como te decía, hay muchos que son nombres propios. Y creo que hay que poder observar a esos personajes en el modelo que se va a configurar. Y vuelvo a decir: yo no me opongo a una idea de desarrollo ni a fomentar ciertas industrias, por más que esas industrias no generen tanto empleo, como puede ser el desarrollo de la minería y de los minerales críticos, o como puede ser el desarrollo de Vaca Muerta. Para nada.
Ahora bien, eso implica balcanizar, fragmentar la Argentina, y que la Federación, el Estado nacional, vaya desapareciendo. Porque cuando vos observás lo que sucedió con glaciares, cuando observás lo que sucedió con la ley de tierras bajo el argumento de que los gobernadores vuelven a tener las autonomías en sus provincias, lo que esconde ese mensaje mentiroso en nombre de un federalismo es que vas camino a fragmentar y a romper lo que tanto nos costó a los argentinos durante cientos de años, que es la unidad y la conformación de la Federación.
Porque nuestra historia, nuestra esencia constitutiva desde el punto de vista político, desde el punto de vista constitucional y desde el punto de vista económico, es cómo las provincias preexistentes a la conformación del Estado nacional y las provincias que vinieron después conforman la Federación.
¿Para qué? Para cumplir objetivos que son, por supuesto, en beneficio del desarrollo de la provincia, pero también en beneficio del desarrollo de una nación o de un país como el nuestro.
- La última: ¿qué puede esperar el Gobierno en las próximas sesiones en la Cámara de Diputados?
Bueno, yo espero que hayan aprendido del error y del golpazo que se pegaron La Libertad Avanza y Sturzenegger con estos mega proyectos o estos proyectos de ley.
Y digo esto porque, a ver, Sturzenegger es un idiota peligroso. Porque no lo hace ignorando las consecuencias de sus actos. No es que lo haga sin saber las consecuencias de lo que está persiguiendo en nombre de esas leyes ómnibus o panfletos.
Yo espero que La Libertad Avanza haya aprendido de ese golpazo que se pegaron, que nunca se imaginaron que se lo iban a pegar, con respecto a la modificación de la ley de tierras, la ley de tierras no impide la inversión ni impide la compra, y además es un derecho consagrado en la Constitución. Del 15% que tenía como tope, hoy está solamente el 5%.
Ahora bien, cuando uno agranda el mapa y ve zonas que son estratégicas desde el punto de vista de las fronteras, que son estratégicas desde el punto de vista de los recursos naturales, que son estratégicas en términos de las reservas de agua dulce.
Entonces, de ahí es lo que te decía al principio, es liberar la cancha totalmente, fragmentar lo que tiene que ordenar la Federación, lo que se tiene que ordenar en un Estado nacional como la Argentina, para balcanizar, para que cada uno decida lo que se le cante y entregar sin ningún tipo de consecuencia recursos estratégicos con los que la Argentina se juega desde el punto de vista geopolítico mundial, en lo que está pasando en el mundo.
Y eso atenta contra una idea de desarrollo. ¿Qué país del mundo ponen como ejemplo que entregue integridad territorial, soberanía y recursos estratégicos de la manera que pretendían que nosotros entreguemos?