Marisa Uceda: "No soy totalitaria ni ladrona"

Marisa Uceda: "No soy totalitaria ni ladrona"

La mujer que lidera la lista de precandidatos a diputados nacionales del frente Todos se quejó de la violencia del gobernador Cornejo y lo acusó de no haber sido lo suficientemente duro con Mauricio Macri. Defendió la nacionalización de la campaña y respaldó a Cristina ante las denuncias de corrupción. Confesó que no votó a Néstor Kirchner en 2003 porque no lo conocía.

Marisa Uceda, la mujer que lidera la lista de precandidatos a diputados nacionales del frente Todos, se quejó en entrevista con MDZ de la violencia del gobernador Cornejo para con La Cámpora y lo acusó de no haber sido lo suficientemente duro con Mauricio Macri. "Dejame que le diga que no soy totalitaria ni ladrona", lanzó.

A la vez, defendió la nacionalización de la campaña y respaldó a Cristina ante las denuncias de corrupción entre muchos conceptos. Además, confesó que no votó a Néstor Kirchner para presidente en 2003 porque no lo conocía.

-¿La nacionalización de la campaña de Todos no la torna difusa como candidata?

-Entendí claramente, desde antes de ser candidata, que en esta elección se votan los candidatos presidenciales. La elección son ellos, lo que estamos eligiendo es el Poder Ejecutivo, que se acompaña con el legislativo. La campaña está ahí. Para mí el protagonista del otro frente no es Cornejo, sino Macri. Y a la gente le importa eso. Mucha gente cree que Cornejo va de gobernador, porque ha generado una confusión por su protagonismo.

-¿Y eso lo hace a propósito Cornejo?

-Entiendo que es su estrategia, claramente.

-¿Su estrategia es generar una confusión?

-No, provincializar en su figura. Cuenta con una imagen positiva que no vamos a negar y tiene un caudal de votos que es de él y que le ha dado mucho miedo perderlo por Macri. Nos contaban que habían entregado en Godoy Cruz y Las Heras la boleta cortada. Separada.

-¿Por qué se le ha dado una característica tan dramática a la elección del domingo?

-Para nosotros es importante y creemos que va a marcar una tendencia fundamental. También entendemos que una buena PASO acá la hace crecer a Anabel (Fernández Sagasti) para setiembre. Las PASO siempre fueron importantes, no dramáticas.

-¿Qué opina de la polarización?

-La polarización era inevitable. Durante los cuatro años de Macri se acrecentaron ciertas diferencias. Ellos las fogoneraron porque les venía bien y los otros espacios no supieron posicionarse bien. Creo que Lavagna, jugando de otra manera, hubiese sido una opción importante de verdad. A mí me gustaba la idea de que hubiera tres alternativas fuertes, pero no se si lo consiguió. Me parece que no. La polarización tampoco me asusta.

-¿Y la campaña del miedo? Cornejo ha dicho que si gana Cristina esto será Venezuela.

-Cornejo ha estado muy violento en la campaña. Ha tenido algunos exabruptos que debería repensar porque todavía tenemos un trecho largo.

Uceda con Alberto Fernández y Anabel Fernández Sagasti.

-Pero los dos trazan un panorama económico dramático y de caos si gana el adversario...

-Para nosotros, el caos es la actualidad y lo generaron ellos. Esta situación económica la padecemos todos. Ellos han dicho que el ajuste va a ser más fuerte y los pronósticos de crecimiento no se cumplieron. Extender esto cuatro años más es tremendo. Ellos oscilan entre los discursos de Venezuela y de la república. Yo no estoy de acuerdo en que ninguno de los dos espacios recurra a Venezuela. Argentina no va a ser Venezuela en ninguna de las dos formas.

-¿Si ganan ustedes se reeditan los 12 años de kirchnerismo o va a haber un gobierno diferente?

-Alberto no fue presidente durante los 12 años de kirchnerismo. No sabemos cómo va a ser Alberto como presidente. Suponemos, esperamos y tenemos la confianza de que va a llevar adelante una política donde la economía va a estar saneada. Me gusta mucho su concepto de encender la economía, porque es necesario. Cuenta con la experiencia de haber estado en la gestión en un momento muy crítico. Hay algunos escenarios económicos que son muy similares a los de 2003, en donde fue artífice necesario de la renegociación de la deuda, que le va a volver a tocar otra vez. Quien gobierne va a tener que renegociar la deuda y una de las diferencias es quién va a tener el coraje para poner adelante el interés de los argentinos y argentinas y quién no lo va a hacer.

-¿Y algo concreto que haya hecho Cristina que no va a hacer Alberto?

-Son distintos y eso se nota. Me parece que no va ser tan confrontativo. No creo que vaya a haber esta discusión con los medios.

-A legisladores por Mendoza se les ha cuestionado la obsecuencia a Cristina ¿Cómo va a ser su postura?

-Primero aclaremos que Cristina no va a ser la presidenta, va a ser Alberto. Ella va a estar en el Senado y yo en Diputados. Y el presidente de Diputados va a ser Sergio Massa, según ha dicho Alberto, o alguno de nuestro bloque. Máximo o Rossi podrían ser. Yo voy a responder a los intereses de la Nación y de la Provincia. Anabel fue siempre del mismo espacio y nunca votó presupuestos que perjudicaran a Mendoza.

-Siempre los legisladores cedieron derechos a la Nación, por ejemplo con los fondos de Anses y para las provincias.

-Sí, después la favorecimos a María Eugenia (Vidal)...me parece que en los últimos cuatro años ha habido una situación rara en el Congreso. La oposición no estaba unida, tuvimos que solucionar nuestros problemas para armar este frente. Los que beneficiaron con algunas de las cuestiones siguen afuera de este frente, como el vicepresidente de Macri. Nunca he estado en una discusión parlamentaria que ponga en juego los intereses de la provincia. Entiendo que no voy a ceder en eso. Me parece que la coparticipación la vamos a tener que rever. La coparticipación termina siendo injusta para provincias como Mendoza.

-Usted considera que la reforma impositiva es una deuda pendiente ¿Qué hay que cambiar?

-Los impuestos tienen que tener como mira la justa distribución y permitir que crezcan ciertos sectores. Vamos a tener que dar el debate porque las pymes están asfixiadas por las tarifas. Pero también Mendoza es una de las cinco provincias que mantiene el impuesto al Sello, y de las cinco, las más cara. Eso tiene que ver con las operaciones futuras de las pymes. No se puede asfixiar a las pymes impositivamente porque son las únicas que generan empleo. Anabel dice que hay que ser socios de aquellos que generan empleo y subsidiar la generación de empleo. Y esto puede venir con promociones impositivas.

-¿Pero no es complejo bajar impuestos y a la vez subir jubilaciones, como propone Alberto Fernández?

-Es que nosotros estamos gastando mucho, pero mucho mucho mucho, en pago de deudas e intereses de leliqs. A nosotros nos decían en la FEM, donde no tenemos muchos adeptos, que un día de intereses de leliqs sirve para subsidiar a todas las pymes del país. Si se tiene el coraje de reestructurar el pago de intereses y con esa reestructuración se baja la tasa de interés para el que produce, se empieza a acomodar y la baja impositiva no defaultea las arcas. Nosotros tenemos un país que tiene los planeros del sistema financiero.

-¿Cómo es eso?

-Los planeros del sistema financiero. Todos bancamos a cinco vivos que supieron ver el negocio, porque se lo contaron. Hay que ver quién defiende a Macri en el contexto internacional. Es Trump. Lo defiende porque los grandes tenedores de deuda de Argentina son los grandes capitales concentrados de Estados Unidos. Macri les está garantizando sacar la plata más rápido. Y eso hay que controlarlo. No podemos ser un país de capitales golondrina que vienen, duplican y se van.

-¿Cómo se evita que estas medidas provoquen un descalabro del sistema financiero o una corrida del dólar?

-Esto tiene que ver con quien lleve adelante la negociación. Quien fue a hablar con el FMI en la época de Néstor fue Alberto Fernández, y Fernández ya viene hablando y diciendo que vamos a pagar en cuanto podamos crecer, nunca por arriba del crecimiento, porque eso significa el ajuste del pueblo argentino. Con Macri nos ha gobernado el mercado, Alberto va a permitir que a través de políticas de estado se produzca y que el sistema financiero funcione. Nosotros no es que no queremos a los bancos, pero bueno, se la están llevando en pala, no es justa la distribución.

Uceda con Alejandro Bermejo.

-¿Por qué usted fue de Franja Morada?

-Entré a la universidad al final de menemismo. Había amenaza de arancelamiento permanente. No había muchas alternativas políticas. Gobernaba la universidad el menemismo y Franja Morada significaba la defensa de la educación pública. La Franja me permitió militar. Me fui de Franja Morada en diciembre de 2001, después de que De la Rúa designara a Cavallo y que dijera que una de las medidas posiblemente fuera arancelar la universidad pública. Fue un golpe muy fuerte.

-¿Y cómo llegó al kirchnerismo?

-Decepcionada. Yo no voté a Néstor Kirchner ni sabía quién era, no me voy a subir al tren. Tampoco sabía que Cristina era su mujer, pero me apasionaban sus debates. Cuando Néstor comienza con sus políticas, sobre todo de los derechos humanos, me sorprende. Su discurso reivindicaba luchas con las que me sentía identificada y eso me empieza a acercar políticamente. En 2014 decido que tenía que militar otra vez. Lo hice a través de una organización de abogados que tenía una tendencia muy marcada hacia el kirchnerismo y así terminé trabajando con Anabel.

-¿Elige a Néstor o a Cristina?

-No puedo elegir, me interpelan y emocionan los dos. A Néstor no lo voté porque no lo conocía y casi voto en blanco en 2003, la segunda vez que votaba. Si había un balotaje aquel año, sí lo votaba.

-¿Qué piensa de la corrupción y el estigma que tiene el kirchnerismo en ese sentido?

-Primero, no me hago cargo en lo personal. Desde el espacio puedo decir que, de los 12 años y de los 16 ministerios que tuvo Cristina, uno solo está investigado a fondo: Obras Públicas. Espero que la Justicia esté a la alturas de las circunstancias y que sea condenado el que cometió actos de corrupción. No creo en la responsabilidad de Cristina personalmente pero no estoy de acuerdo con la corrupción, pese a lo que dijo Cornejo: no soy totalitaria ni ladrona. Jamás me he quedado con algo que no sea mío.

-¿Pero eso se lo dijo a usted Cornejo?

-Se lo dijo a mi espacio político.

-¿Qué va a hacer Alberto Fernández con la gente del kirchnerismo que está presa?

-Alberto va a ser Poder Ejecutivo, yo Legislativo y el que decide esto es el Judicial.

-¿Y si tienen que votar un desafuero?

-Es una facultad constitucional. De todas maneras pueden ser investigados igual. Eso es marketing mediático-político del gobierno de Macri. Si hubiera un desafuero de alguien de ellos tampoco lo votaría a favor.

-¿Pero usted no cree que la Justicia actúe de acuerdo con los tiempos políticos?

-Me gustaría creer que no. Lo que pasa en la Justicia tienen que preguntárselo los jueces. Los procesos deberían seguir como vienen, con las personas presas.

-¿Está bien aplicada la prisión preventiva en general?

-No, pero para nadie. Soy abogada y tengo postura tomada. La prisión preventiva es la excepción y la libertad es uno de los bienes preciados. Las cárceles están hacinadas de pibes con prisión preventiva dictada automáticamente y tenemos sanciones internacionales por eso.

-Qué comentario le merece la lucha contra el delito de Cornejo?

-No ha tenido una política. (Gianni) Venier no merece mis respetos porque tiene causas de violencia de género. No ha hecho grandes reformas.

Marisa Uceda.

-¿Y qué opinión tiene de Cornejo?

-Mucho no lo conozco. Creía que nos íbamos a cruzar en algún debate. Lo conocí a través de dichos desafortunados y la única vez que lo crucé no me saludó. Ha sido un tipo que supo construir poder. Creo que ha pifiado por los modos autoritarios y algunas de sus políticas no me han parecido muy republicanas. Intentó llevar la Provincia al orden, pero cuando tenés un endeudamiento tan grande, no se si estás tan ordenado. No reconoce que ha podido gobernar porque en los cuatro años la oposición le votó el presupuesto, cosa que él no hizo. Me hubiera gustado verlo más firme con Macri. Por momentos bravuconeaba fuerte. Entonces iba a Buenos Aires y volvía con la factura del gas en tres cuotas. Tenía otra expectativa y desaprovechó la oportunidad. Podría haber pasado a la historia como un mejor gobernador.

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