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Luis Caputo viaja a EE.UU., se reúne con el FMI y crece la expectativa por el desembolso de USD 1.000 millones

El ministro de Economía participará de los encuentros con el organismo junto a José Luis Daza y Santiago Bausili. También habrá reuniones con el Banco Mundial.


El ministro de Economía, Luis Caputo, viajará en los próximos días a Washington para participar de las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. La visita se da en un momento clave: aún no fue aprobada la segunda revisión del acuerdo con el organismo, instancia que habilitaría un desembolso pendiente de USD 1.000 millones destinado a reforzar las reservas.

La delegación argentina estará integrada también por el viceministro José Luis Daza y el titular del Banco Central de la República Argentina, Santiago Bausili. Si bien las actividades oficiales comienzan el 13 de abril, Caputo se sumará más tarde, ya que permanecerá en Buenos Aires para participar de un evento organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina.

El eje de la negociación con el FMI gira en torno a la revisión técnica del programa vigente, que lleva ya dos meses de discusiones. En ese marco, no se descarta un encuentro con la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva.

Uno de los puntos más sensibles del diálogo es el desempeño de las reservas. Durante 2025, el Banco Central no logró cumplir con las metas de acumulación, por lo que analistas prevén que el Gobierno podría solicitar una dispensa o perdón (waiver).

El ministro de Economía, Luis Caputo, y el titular del Banco Central, Santiago Bausili.

El ministro de Economía, Luis Caputo, y el titular del Banco Central, Santiago Bausili.

En lo que va de 2026, la autoridad monetaria logró comprar cerca de USD 5.000 millones en el mercado cambiario, aproximadamente la mitad de la meta anual prevista. No obstante, ese flujo no se tradujo en una mejora equivalente de las reservas netas, ya que buena parte de esos dólares fue utilizada por el Tesoro para afrontar pagos y compromisos en moneda extranjera.

A un año de la firma del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional por US$20.000 millones, el balance del programa muestra avances y tensiones. Pese a este aspecto discutido sobre el nivel de reservas, el Gobierno busca cerrar cuanto antes la segunda revisión del entendimiento.

El acuerdo, encuadrado dentro de un programa de Facilidades Extendidas y oficializado el 11 de abril de 2025, contempla un esquema de repagos de largo plazo, con vencimientos que se proyectan hasta 2035 y un período de gracia de cuatro años y medio. Ese diseño apuntó a aliviar el perfil de deuda en los primeros años de implementación.

En términos financieros, el inicio del programa incluyó un desembolso significativo: el organismo giró el 60% del total comprometido, unos US$12.000 millones. Meses después, hacia fines de julio, la aprobación de la primera revisión habilitó un nuevo tramo cercano a los US$2.000 millones.

Sin embargo, el desarrollo del acuerdo dejó en evidencia un desbalance en el cumplimiento de objetivos. El frente fiscal avanzó incluso por encima de lo previsto, pero la meta de fortalecimiento de reservas quedó rezagada, convirtiéndose en el principal punto de fricción en la relación con el organismo.