Los gobernadores radicales buscan recuperar el control de la UCR tras la crisis electoral
Con la UCR en su punto más bajo en el Congreso, Valdés y Cornejo intentan recomponer el poder territorial y definir una nueva conducción nacional.
Martín Lousteau dejará la presidencia nacional de la UCR. Foto: Juan Mateo Aberastain/MDZ
El radicalismo se encamina a una lucha interna de cara a la renovación parlamentaria a partir del 10 de diciembre donde se reconfigure el nuevo Congreso. Para esa fecha, deberá elegir al sucesor de Martín Lousteau al frente del Comité Nacional de la UCR, y todo indica que los gobernadores Gustavo Valdés (Corrientes) y Alfredo Cornejo (Mendoza) serán las figuras centrales en la disputa por el control partidario.
Ambos mandatarios provinciales llegan fortalecidos tras haber revalidado sus gestiones, en contraste con la fuerte crisis institucional que atraviesa el radicalismo a nivel nacional.
Las disputas de la UCR luego del fracaso electoral
El proceso de renovación está previsto para el 15 de diciembre, y se dará en medio de la peor retracción parlamentaria del partido en décadas. En Diputados, pasará de 14 a apenas 6 bancas, mientras que en el Senado, de 13 a 9. En ese escenario, los mandatarios provinciales intentan reconstruir una estructura nacional cohesionada y con peso territorial.
Con este marco, el partido buscará un acuerdo político amplio entre las gobernaciones y las bancadas legislativas para definir la nueva conducción. Durante la presidencia de Lousteau, las posiciones en el Congreso estuvieron divididas, ya que muchos legisladores respondían directamente a las orientaciones de sus gobernadores antes que a la mesa nacional.
Los gobernadores con la mira puesta en el Congreso
La foto que compartió Gustavo Valdés en sus redes tras participar de las elecciones en Corrientes.
El correntino Gustavo Valdés fue uno de los más críticos: “La conducción de Lousteau fue a contrapierna de la mayoría del radicalismo, que tenía una visión distinta a la del presidente del partido”, señaló. Y advirtió: “Si no tenemos un proyecto nacional, será difícil transmitir claridad a un electorado que la demanda. El radicalismo debe recuperar su vocación de poder y sus principios fundacionales”.
Las negociaciones entre Valdés, Cornejo y otros referentes serán determinantes no solo para definir la nueva jefatura partidaria, sino también para reordenar el mapa parlamentario. En la Cámara de Diputados se busca reincorporar a los radicales que hoy integran los bloques Democracia para Siempre y Liga del Interior, con el objetivo de reunificar una bancada de al menos diez miembros.
Los sectores alineados con Valdés y el gobernador Carlos Sadir (Jujuy) serían clave en ese armado. Actualmente, el bloque radical cuenta con seis diputados (entre ellos Karina Banfi, Lisandro Nieri, Guillermo Agüero, Gerardo Cipolini y Darío Schneider), mientras que los legisladores de la Liga del Interior suman tres, dos jujeños y un correntino cercanos a los mandatarios provinciales.



