La Sociedad Rural le puso fin a la interna: Nicolás Pino renovará su mandato tras ganar las elecciones
La lista Presencia Federal se impuso por más del doble de los votos. La campaña estuvo marcada por denuncias cruzadas y una disputa por el estatuto.
Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina.
Juan Mateo Aberastain/MDZLa Sociedad Rural Argentina resolvió en las urnas una pelea que venía arrastrando desde hace más de un año. Nicolás Pino se impuso con comodidad a Marcos Pereda y renovará su mandato al frente de una de las entidades que integran la mesa de enlace.
Los números oficiales dejaron poco margen para la discusión: sobre 2.229 socios que participaron, la lista de Pino cosechó 1.441 votos contra los 592 de su competidor, con 24 sufragios en blanco.
A eso se sumaron 172 votantes en la categoría de socios adherentes. Pino encabezó la fórmula junto a Carlos Odriozola, actual director de la entidad y coordinador de la Comisión de Carnes.
La plataforma con la que se presentó el binomio giró en torno a tres ejes. El principal es la defensa del productor, con la eliminación total de las retenciones como reclamo central y sostenido. A eso le sumaron el impulso de acuerdos internacionales orientados a ampliar los volúmenes de exportación.
El origen del conflicto: una reforma de estatuto
La campaña formal duró dos meses, pero la disputa pública se extendió mucho más, con acusaciones recíprocas, denuncias por irregularidades, sospechas de operaciones mediáticas y desacuerdos sobre el propio acto eleccionario.
Pino y Pereda habían llegado juntos a la conducción en 2021, cuando desplazaron al entonces presidente Daniel Pelegrina. Aquel primer período resultó breve, porque los comicios debían haberse celebrado en 2020 y quedaron postergados por la pandemia.
La fórmula fue ratificada en 2022 y en 2024, y en el medio de ese recorrido se aprobó una modificación estatutaria de peso: se eliminó la posibilidad de reelección indefinida y se fijó un límite de tres mandatos consecutivos.
Esa reforma abrió la grieta. Pereda sostiene que existía un pacto de alternancia con Pino que no se cumplió, y que la postulación de su excompañero constituía un cuarto mandato prohibido por el estatuto. Pino, en cambio, interpreta que el cambio no tiene efecto retroactivo y rige desde su ratificación, con lo cual su candidatura era plenamente válida. Desde ese cruce de lecturas, la relación entre ambos se volvió irreconciliable.
El otro frente en la Sociedad Rural
A la disputa institucional se le sumó un conflicto de gestión. La entidad incorporó un nuevo sistema informático para administrar los registros genealógicos, con un costo cercano a los tres millones de dólares y con fallas significativas en su funcionamiento.
El episodio derivó en una carta que veintiún socios y cabañeros le enviaron a Pino para pedirle explicaciones.


