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La SIDE encabezó la primera reunión de inteligencia nacional tras el controversial DNU

La Secretaría de Inteligencia de Estado convocó a todos los organismos del sistema para institucionalizar canales de comunicación y transparentar el funcionamiento del área en medio de la controversia por el DNU que modificó la Ley de Inteligencia.

Sede de la SIDE

Sede de la SIDE

En un movimiento clave para la reestructuración del aparato de seguridad del Estado, la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) concretó la primera reunión de la Comunidad de Inteligencia Nacional (CITN). Este encuentro marca el inicio de una etapa que busca institucionalizar los canales de comunicación y formalizar el intercambio de información estratégica entre los diversos organismos que integran el sistema.

Un nuevo esquema de articulación estratégica

La reunión tuvo como eje central la unificación de criterios para fortalecer la anticipación de riesgos y mejorar la toma de decisiones en un contexto global que la Secretaría define como de "creciente complejidad". Según el comunicado oficial difundido a través de la red social X, la intención es generar una mirada integral sobre la defensa nacional, evitando la superposición de tareas entre las distintas dependencias.

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El encuentro contó con la participación de:

  • Órganos del Sistema de Inteligencia Nacional.

  • Órganos de Inteligencia de las Fuerzas de Seguridad Federales.

  • Órganos de Inteligencia de las Fuerzas Armadas.

  • La Unidad de Información Financiera (UIF).

Desde la SIDE reconocieron que el objetivo es echar luz sobre la labor del área a través de canales definidos y reglas claras, dejando atrás prácticas históricas menos transparentes y profesionalizando el sector para resguardar los intereses estratégicos del país.

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El impacto del DNU y las nuevas facultades

La actividad de la CITN se desarrolla en paralelo a la controversia política generada por el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que reforma la Ley de Inteligencia. Esta normativa no solo implica una reestructuración de la SIDE para clarificar roles, sino que introduce cambios sustanciales en la operatividad de sus agentes.

Uno de los puntos que mayor debate ha provocado es la clasificación de todas las actividades de inteligencia como "encubiertas", una medida que el Gobierno justifica en la sensibilidad de la información y la necesidad de reducir el riesgo estratégico. Asimismo, el decreto habilita a los agentes a realizar aprehensiones en tres escenarios específicos:

  • En el marco del desarrollo de tareas de inteligencia.

  • Ante un auxilio o requerimiento judicial.

  • En casos de comisión de delitos en flagrancia.

Mientras el Gobierno sostiene que estos cambios son necesarios para modernizar el sistema y fortalecer el control, distintos sectores de la oposición ya coordinan esfuerzos en el Congreso para intentar rechazar la validez del decreto.