La mano derecha de Axel Kicillof asistió a una cumbre sindical contra la reforma laboral en Mar del Plata
Se trató de un cónclave organizado por el gastronómico Luis Barrionuevo, quien llegó a ser un aliado temporal en la campaña presidencial de Milei.
Carlos Bianco en la cumbre sindical en Mar del Plata
La mano derecha del gobernador bonaerense Axel Kicillof se mostró este viernes en una cumbre sindical realizada en Mar del Plata, donde se cuestionó la reforma laboral que impulsa el Gobierno en el Congreso.
Se trató de una convocatoria impulsada por el referente del gremio de gastronómicos, Luis Barrionuevo, quien citó a un sector de la CGT a este encuentro.
“No queremos que salga el proyecto que envió el Gobierno porque es perjudicial para los trabajadores. Antes, el Gobierno tiene que dejar de pedir tanta plata prestada y ponerse las pilas para reactivar la economía del país”, expresó Barrionuevo al encabezar un almuerzo del Movimiento Nacional Sindical Peronista (MNSP) en el Hotel ‘Presidente Perón’, de la UTHGRA, donde concurrieron 450 dirigentes.
Para el sindicalista, el proyecto de los libertarios contempla una “falta total de capacidad para generar empleo de calidad”, según consignó el Diario La Capital.
Carlos Bianco, ministro de Gobierno provincial, fue invitado al evento y se fotografió con Barrionuevo y con el extriunviro de la CGT Carlos Acuña.
“Primero rompen todo y luego dicen que la solución es quitar derechos a los trabajadores. Eso no genera empleo ni ingresos. Al contrario, reduce el mercado interno y profundiza la crisis”, dijo Bianco al hacer uso de la palabra.
Kicillof se mostró a fines de diciembre con la cúpula de la CGT, que recibió al gobernador en su sede de Azopardo para analizar los alcances del proyecto de reforma laboral, al que tildaron de “regresivo, flexibilizador y precarizador”.
El triunvirato de la CGT, que afronta una dura interna con sectores internos del kirchnerismo que instan a movilizar y realizar medidas de fuerza, se reunieron el miércoles con los diputados y senadores del peronismo, con el objetivo de definir una estrategia de cara al inminente debate en el Congreso, en un contexto de posibles "fugas de votos" por parte de aquellos legisladores que responden a algunos gobernadores peronistas, que son aliados de la Casa Rosada.

