La crisis de una empresa mendocina que inquieta en la industria petrolera
La empresa Aconcagua Energía atraviesa una crisis financiera que preocupa en una industria que ya está golpeada en Mendoza.
La crisis que vive la industria petrolera en Mendoza tiene varios hitos alarmantes. La empresa Aconcagua Energía, una de las Pymes del sector que más había crecido en la Provincia, no pudo afrontar pagos de deuda y esa situación generó un fuerte impacto; por la compañía y también por el modelo que la Provincia busca instalar, con empresas más chicas que se hagan cargo de áreas maduras.
Aconcagua tiene una deuda pesada y hace una semana tuvo varios hitos negativos. Primero, se vio obligada a retirarse de la búsqueda de financiamiento para “rolear” compromisos porque las condiciones que le proponía el mercado eran negativas. Luego, como una escalada de la crisis, no pudo afrontar pagos. El corolario fue el anuncio de la renegociación con los acreedores para buscar una salida a los problemas financieros que tiene la compañía. Incluso hubo comunicaciones de parte de empresas que negocian títulos donde anunciaron el retiro de la negociación de las obligaciones de Aconcagua del mercado, decisión que luego fue revertida.
La deuda total de la empresa, según informó a la Comisión Nacional de Valores el viernes pasado, es de 447.604 millones de pesos, casi 400 millones de dólares. De esa deuda, 228.027 millones son por “obligaciones negociables”, es decir títulos que la empresa emitió en el mercado y que son las que dejó de pagar y ahora necesita refinanciar. El otro rubro que tiene un volumen grande está relacionado con la compra de activos petroleros a la empresa Vista, de Miguel Galuccio, deuda con proveedores y anticipos recibidos de clientes. “El pasivo total al 31 de marzo de 2025 ascendí a USD 395.923 mil (equivalentes a $425.221.296 mil). Al 18 de junio de 2025, el pasivo total asciende a USD 385.865 mil (equivalentes a $447.604.556 mil)”, indica el informe elevado a la CNV. Una de las urgencias es que de ese monto, casi 200 mil millones de pesos vencen a menos de un año de plazo.
La salida al mercado de capitales fue la opción de la petrolera para buscar financiamiento para su expansión, al igual que otras empresas del rubro, algunas de las cuales también están en problemas. La duda es si en ese camino fue más allá de sus posibilidades. El golpe de realidad ocurrió cuando intentó buscar 250 millones de dólares para refinanciar sus propias obligaciones y el mercado le ofreció condiciones leoninas que obligaron a retirar la oferta. Incluso hubo tensiones entre los tenedores de los títulos, entre ellos bancos públicos que compraron esas obligaciones no garantizadas.
En el medio de la crisis, surgió la versión sobre la posibilidad de que la empresa nacida en Mendoza ceda parte de sus activos para hacer frente a las obligaciones. Esa versión surgió de parte consultoras dedicadas al negocio financiero.
Fuentes cercanas a la compañía no descartaron la búsqueda de estrategias para enfrentar la contingencia. Entre ellas están la incorporación de socios estratégicos, financiamientos de largo plazo, acuerdos de prefinanciación de exportaciones.
El contexto no ayuda y hay otras compañías energéticas que lo sufren. De hecho Aconcagua se suma a otras empresas del rubro energético que entran en incumplimiento de obligaciones. Otras, tuvieron que suspender búsqueda de financiamiento porque se ofrece un elevado costo.
Expansión y crisis
Aconcagua es una empresa que creció con algún vértigo y tiene como característica ser una integrada. En la misma compañía está el negocio petrolero, los servicios para esa industria, la generación de energía y hasta el transporte del crudo que se lleva a los oleoductos. Todas responden a los mismos accionistas, pero son compañías independientes.
La petrolera tuvo un crecimiento importante en Mendoza, donde es la quinta productora de petróleo. También adquirió activos en Río Negro (Catriel) y Neuquén, tomando las oportunidades residuales que dejan las empresas que se dedican a Vaca Muerta, es decir al petróleo no convencional. Aconcagua no tiene producción ni exploración surgida del no convencional, aunque sí activos que tienen ese potencial en esa formación por estar “sobre la roca madre”. Se dedica, como todas las que operan en Mendoza, a áreas convencionales.
En Mendoza tiene la concesión de dos áreas emblemáticas de la cuenca cuyana como son Chañares Herrados y Puesto Pozo Cercado, cuyas concesiones tienen plazo hasta el año 2043 y 2046. En el Sur, tiene a cargo el área Atuel Norte y el año pasado accedieron a la concesión de Confluencia Sur y Payún Oeste. En la Patagonia la empresa adquirió activos de Vista, a la vera de la ruta 151. En principio, desde la empresa aseguran que mantienen la operación con normalidad. “La compañía continúa operando con normalidad en todas sus concesiones y mantiene en curso el plan de actividades previstas para 2025. El proceso de reordenamiento financiero se está construyendo para alcanzar un acuerdo sustentable y así dar en el mediano y largo plazo sostenibilidad a nuestras operaciones y fuentes de trabajo directas e indirectas”, explicaron allegados a la negociación.
Aconcagua tuvo un plan de expansión que se acotó. Uno de los golpes fue haber sido elegida por YPF dentro del Plan Andes para quedarse con áreas petroleras maduras, en particular con el bloque Mendoza Norte para el que postuló y que quedó en manos de Petróleos Sudamericanos.
Más allá del nuevo contrato firmado con el Gobierno de Mendoza para explotar las áreas en Malargüe, se había sumado un compromiso para analizar la posibilidad de explorar el lado mendocino de Vaca Muerta, para lo cual Aconcagua tenía en carpeta buscar socios. Allí depende también de los resultados que tenga YPF en los pozos vecinos en los que ya hizo fractura y que en octubre tendría su segunda etapa. Las áreas son semejantes y potencialmente productivas en el no convencional. Pero los problemas financieros obligaron a ser más conservadores. Ahora, explican, la prioridad es lograr un acuerdo tras la cesación de pagos y mantener la operación. “Los planes de mediano y largo plazo de Petrolera Aconcagua Energía, mantienen su visión de consolidar los negocios upstream actuales y buscar crecer con socios estratégicos. Las áreas de Malargüe podrían hacer sinergias a nuestras operaciones en mediano y largo plazo, no obstante esto, ahora Petrolera está enfocada en su reestructuración financiera”, explican allegados a la empresa.
Desde el Gobierno siguen de cerca la situación. Aconcagua es una de las empresas que mostraban como “caso testigo” de la posibilidad de que se desarrollen Pymes petroleras que tengan proyección, más allá de los gigantes que abandonan Mendoza, como YPF. Por eso el impacto de esos problemas es mayor. “La empresa ha ejecutado inversiones superiores a las comprometidas desde el otorgamiento de las concesiones hasta diciembre de 2024. En Chañares Herrados y PPC Oriental, el compromiso ascendía a USD 28,6 millones, mientras que la inversión ejecutada superó los USD 34 millones desde el inicio de la concesión a diciembre de 2024. En Atuel Norte, se comprometieron USD 2 millones y se han ejecutado USD 2,1 millones a diciembre de 2024. En Confluencia Sur, frente a un compromiso de USD 1,9 millones, la inversión real alcanzó los USD 9,7 millones a diciembre de 2024”, informaron desde el Ministerio de Energía. En el área de generación de energía la empresa subsidiaria de Aconcagua tenía proyectados dos parques solares en Mendoza. La ejecución de ese plan depende también de hallar financiamiento o socios, procesos que se complejizan en el contexto actual.
Esa empresa tiene contratos nuevos que no tienen cláusula de renegociación a la vista. Sin embargo, explicaron a MDZ referentes del sector, buscan alguna alternativa de rediscutir condiciones, como los porcentajes de regalías. El Gobierno cedió ante nuevos contratos reduciendo sensiblemente las regalías en áreas maduras o que requieren inversión intensiva, a cambio del compromiso de buscar más inversión para mejorara la producción. Algo así ocurrió con la extensión de las concesiones aprobada a Petróleos Sudamericanos para el bloque Mendoza Norte.



