La Corte Suprema dejó firme la condena al abogado del caso Bento que amenazó con mandar a matar al fiscal
El máximo tribunal rechazó el recurso de la defensa y confirmó la pena de seis meses en suspenso para Jaime Andrés Alba Nortes, quien en grabaciones dijo haber comprado un arma para asesinar al fiscal Dante Vega.
La Corte Suprema de Justicia cerró definitivamente uno de los capítulos que rodeaba la causa del exjuez federal Walter Bento al ratificar la condena contra el abogado Jaime Andrés Alba Nortes por haber amenazado de muerte al fiscal que investigaba la red de corrupción judicial en Mendoza. Los ministros Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti desestimaron el recurso extraordinario presentado por la defensa al declararlo inadmisible.
En febrero pasado, Alba Nortes fue condenado a siete años de prisión por su rol como organizador de la asociación ilícita que lideró el removido magistrado federal Walter Bento, una banda que extorsionaba a narcos y contrabandistas a cambio de resoluciones judiciales favorables. Bento, la figura central del escándalo, recibió 18 años de prisión.
Pero mientras se desarrollaba ese debate, emergió una causa paralela donde un informante policial llamado Enzo Diego Stuto, que conocía a Alba Nortes por su trabajo, reveló ante el Tribunal Oral de Mendoza que el hombre le había confesado tener planes concretos para eliminar al fiscal Dante Vega, quien llevaba adelante la investigación.
"Te lo cuento entre nosotros, lo hago matar al Vega", decía en uno de los diálogos. En otro, el tono era aún más explícito: "lo voy a mandar a saetear, compré un fusil, sete, setenta lucas, un trescientos ocho", y luego remató: "compré para que lo maten... te lo juro por mis hijos".
A partir de los dichos y grabaciones, se abrió una causa separada por amenazas. La magistrada federal mendocina, Susana Pravata, condenó al abogado, que cumplía arresto domiciliario, a seis meses de prisión en suspenso. En su defensa, Alba Nortes argumentó que todo había sido "un comentario en una charla privada" y que sabía que su interlocutor era informante policial. La jueza no lo consideró atenuante: las amenazas existieron y estaban probadas.
La apelación de la defensa no prosperó. Posteriormente, la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal confirmó la condena. Los abogados de Alba Nortes insistieron con un recurso extraordinario que llegó hasta la Corte, que fue rechazado, dejando la condena firme.


