Cornejo propone un fondo anticíclico de $1.000 millones para el vino

El proyecto, que ingresaría a la Legislatura en los próximos días, prevé un combo de herramientas durante cuatro años que incluye subsidios a exportaciones, operativos de compra de uva y vino y ayuda para innovación, entre otros. Buscan sostener precios y dar certeza.

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Los eslabones más débiles de la cadena esperan la ayuda oficial.

En medio de los rumores y el radiopasillo sobre la supuesta “súper cosecha” que se avecina y el eterno fantasma del sobrestock en bodegas, el Gobierno provincial anunció que buscará crear un fondo anticíclico por cuatro años para “equilibrar” el mercado y darle previsibilidad.

El proyecto, que ingresaría a la Legislatura en los próximos días, prevé destinar $1.000 millones a una batería de medidas que “asistan, pero sin ánimo intervencionista” al mercado vitivinícola, adelantaron a MDZ desde el ministerio de Economía. “El vino queda en stock porque no se vende; eso es una realidad”, comentan desde Economía, por lo que la apuesta principal es a la innovación del sector.

El “plan Kerchner” incluye, entre otras herramientas:

  • Subisdios a la exportación para sacar vino del mercado y tonificar el precio.

  • Operativos de compra de vino, mosto o uva, según lo requiera la situación.

  • Subsidios a la innovación para frenar la caída en el consumo y alcanzar nuevos mercados.

La propuesta del fondo para el equilibrio tuvo buena recepción tanto en productores como en bodegueros, aseguró el Gobierno, aunque un aspecto del borrador generó algún ceño fruncido en las cámaras empresarias.

Atento a la posibilidad de que el esfuerzo presupuestario se diluya ante históricas malas prácticas especulativas del sector, el Ejecutivo estableció una serie de condiciones que, si bien no limitan el acceso a los fondos, representan un compromiso de parte de quien los toma. Este “pacto de caballeros” podría incluir la palabra de las bodegas de que comprarán al menos la misma cantidad de uva que el año pasado o más; la definición de un rango de precio justo para la uva del productor; o del desarrollo de nuevos productos que le den salida al estancamiento del consumo.

Estas condiciones generaron cierto reparo en las cámaras empresarias, ya que no quieren quedar “pegadas” con un compromiso público ante eventuales perspectivas de mercado desfavorables. Sin embargo durante las próximas semanas se limarían las asperezas y el proyecto llegaría con consenso a la Legislatura, confiaron desde Economía.

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