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Javier Milei, más pragmático que nunca, arranca su año clave; Donald Trump también

Javier Milei con una anécdota para la historia en Davos. Arranca un año clave para su mandato. Donald Trump condiciona a todos. El pragmatismo a escena.

Trump conversa con Javier Milei en el escenario de Davos durante la ceremonia de la Junta de la Paz.

Trump conversa con Javier Milei en el escenario de Davos durante la ceremonia de la Junta de la Paz.

EFE

Javier Milei volvió de la cumbre de Davos con una nueva frase acuñada que pasará a la historia. El presidente decretó la muerte de Nicolás Maquiavelo en un giro de su discurso en el que lanzó otra crítica impiadosa al sistema político que imperó en la Argentina y que aún representa a muchos de las democracias occidentales.

Por si hacía falta, volvió a ratificar su defensa irrestricta del sistema capitalista y reiteró sus alabanzas a todos sus teóricos, algo a lo que ese foro ya estaba acostumbrado antes de esta tercera visita del argentino.

Milei vuelve al país y, más allá de anécdota, enfrenta un año que para muchos puede ser más tranquilo y menos peligroso que el 2025, en el que gracias a la elección legislativa tuvo los momentos de tensión más fuertes que haya vivido de su llegada al poder desde el 2023. También fue el año de su mayor éxito al conseguir eliminar casi todo los fantasmas que rondaban a su construcción política.

¿Significa esto que Milei terminó su tarea de construcción y que, como lo soñó Mauricio Macri en algún momento durante finales del 2017, ya tiene allanado su camino hacia un segundo mandato?

Nada indica que eso sea así, aunque la destrucción de poder político que sufre el peronismo de la mano de Cristina Fernández de Kirchner lo siga ayudando. De todas formas, el presidente tiene hoy muchos más elementos que hace dos años para pensar en reforzar una construcción política mucho más firme, y por supuesto, con mayor integración de casta, que lo que podría haber soñado hasta hace aproximadamente un año atrás.

Otro año político clave para Javier Milei

Que este 2026 no sea un año electoral no implica que el presidente deba dejar de dar exámenes tan duros como el que tuvo en el 2025. La elección del año pasado llevó a Javier Milei a ratificar su poder y demostró también que había aprendido de política mucho de lo que sabía hasta llegar a la Casa Rosada, elementos que ni siquiera sus allegados mas íntimos le habían explicado durante la campaña presidencial.

Los teóricos que lo aconsejaban, le indicaron un camino claro de éxito, pero después de eso faltaba bajar al barro y empezar el largo trecho de la negociación con la casta a la que él combatió, pero a la que tuvo necesariamente que asociarse

Es así que Milei y los libertarios fueron amasando poco a poco alianzas con gobernadores y tambien con dirigentes sin poder territorial que los llevaron a constituir lo que tiene hoy después de la elección legislativa pasada con dos bloques en el Senado y en Diputados que se constituyen como primeras minorías y con posibilidad de armar alianzas que garanticen gobernabilidad.

Eso es lo que le pidió el mercado, el FMI y el gobierno de los Estados Unidos. Milei lo consiguió, pero enfrenta ahora el peligro de un año sin elecciones en los que la política muchas veces, como le sucedió a Macri, a Carlos Menem y por qué no también a los Kirchner, piensa que tiene el campo orégano para disputar internas y poder que en tiempos electorales resulta peligroso dirimir.

Ocho funcionarios afuera en una semana

Le pasó a Milei con la tregua que los libertarios cerraron frente al peligro electoral de octubre pasado y especialmente en la división de poder que implicaban su hermana Karina Milei y su asesor estrella Santiago Caputo. Argentina miró con relativa tranquilidad esa pausa que duró hasta este enero.

No hay que hacer demasiado sofisticado para darse cuenta que la salida de ocho funcionarios de cargos relativamente claves como sucedió en 48 horas esta semana, sobre todo en las empresas públicas y órganos de control, como la UIF o Ferrocarriles Argentinos, no implican un cansancio personal de esos funcionarios sino un temblor que quebró fuerzas con un ímpetu que había quedado postergado desde el año pasado.

El miedo a una vuelta las internas en un Gobierno que tuvo casi el milagro de conseguirle a los argentinos un diciembre y un enero económica y socialmente en paz como no se vivía desde hace muchas décadas, volvió ahora a enrarecer el ambiente.

Es por eso que este año será clave para el reacomodamiento político de La Libertad Avanza y su constitución como un partido, en serio, con estructura y con mandos que permitan sobrevolar internas estériles. No todo es tan claro ni directo, pero hay un par de certezas.

Karina o Santiago: la pelea continúa

Hasta ahora, como es obvio, Karina sigue ganando. No hay dialogo con Santiago Caputo, pero eso no implica que en algunos temas no tengan diagnósticos similares. La visión de ambos sobre la necesidad de correr a Demian Reidel del elenco oficial es una prueba de eso.

Santiago Caputo y Karina Milei

Las peleas con la vicepresidenta Victoria Villarruel ya pasaron a ser una anécdota que carece de total importancia en el esquema de poder del gobierno. Los gobernadores y el marco de alianzas que van tejiendo con el Gobierno merecen hoy casi toda la atención a la hora de testear gobernabilidad.

Una prueba la vamos a tener a partir del 11 de febrero cuando se conozca realmente el resultado del poroteo de votos para la sanción de la reforma laboral, cuya versión definitiva aún no se conoce después de negociar, impuestos y transferencias con los gobernadores. Mucho de eso será el resultado del minucioso bordado que sigue en medio del calor del verano Diego Santilli, recorriendo como en una maratón Incansable provincia por provincia.

Un 2026 clave para todos

Un 2026 clave para Milei, entonces, y tanto como el 2025 o como el 2027, porque este año es en el que se define si su futuro armado político será estable o no. La interna entre Karina Milei y Santiago Caputo es sólo una muestra, quizás la más importante de todo lo que debe definir el presidente para terminar encabezando un partido adulto, pero no la única en un partido que aun no termina de estabilizar los acuerdos con sus socios como el PRO.

Milei arranca el año con buenas noticias desde el punto de vista económico. Terminó diciembre con paz y tranquilidad en la calle y en los números macro. La señales que llegaron desde Davos en materia internacional calmaron también los mercados mundiales y ayudaron. Argentina se acercó por primera vez desde el 2018 a un riesgo país cercano a los 520 puntos,. Ese es el verdadero termómetro con el que el mundo financiero mira a la Argentina. Por ahora en ese sentido de las cosas van bien, pero falta mucho hasta poder llegas a los 200 puntos que tienen nuestros vecinos de la región.

También esta en la buena senda la recuperación incipiente de reservas que comenzó a mostrar el Banco Central en un esfuerzo por mandar a Washington una continua foto de crecimiento de sus arcas. En una semana logró sumar US$ 1000 millones cuando un mes antes le era imposible detener la sangría.

El milagro de un verano en paz

Hay que tomar en cuenta que además esto se produce habiendo modificado la banda de flotación del dólar que se actualiza ahora por inflación. Finalmente una tranquilidad casi sorprendente para un verano argentino, pero en materia de dólar, aunque no necesariamente para la economía real. Algunos cálculos privados marcan una recuperación de 2 puntos en el consumo en el cierre del 2025: está muy lejos todavía de recuperar la caída del 2024.

En el mundo, las cosas parecen menos tranquilas que para la Argentina hoy, aunque resulte curioso. Donald Trump puso la tierra de cabeza y sigue acelerando su clásico esquema de negociación: pega una trompada y cuando el oponente esta en el piso comienza a negociar.

Así se explica la presión que hubo sobre Europa a la que invitó a unirse a su nueva Junta por la Paz, para reconstruir la Franja de Gaza, entre otras cosas, apurando con una suba de aranceles que luego congeló, como hizo en múltiples ocasiones, en medio de tiras y aflojes.

Putin
Vladimir Putin junto a los enviados estadounidenses Steven Witkoff, Jared Kushner y Josh Gruenbaum.

Vladimir Putin junto a los enviados estadounidenses Steven Witkoff, Jared Kushner y Josh Gruenbaum.

Además, inventó una nueva batalla que hasta hace 15 días era casi inexistente. La pelea por el control de Groenlandia es un escenario nuevo que abrió Donald Trump en un movimiento absolutamente clásico para su administración. Mientras negocia con sus propios socios del OTAN, a los que les tira en la cara ser el único aportante financiero para sostener esa alianza, manda a su yerno, Jared Kushner, junto a su enviado especial Steve Witkoff a Moscú para reunirse con Vladimir Putin. Todo mientras el ruso se dedicó a bombardear Kiev y dejarlo sin energía en medio de un invierno impiadoso.

La muerte del mundo multilateral

La respuesta de Europa a Donald Trump, por ahora, fue suspender la negociación de un acuerdo comercial del bloque con los Estados Unidos. Todo casi al mismo tiempo que manda a la justicia a revisar el acuerdo con el Mercosur que Francia sigue rechazando. Nada está firme, todo depende de la negociación que se haga día a día.

Son las características de un mundo que definitivamente abandonó la multilateralidad y no por voluntad de todos. El mundo hoy es tan multilateral como lo quiera Trump con su nueva ONU propia.

Ante esto, Javier Milei reacciona con una alianza sin condicionamientos con Washington, pero con un pragmatismo pocas veces visto en la historia Argentina.

Mientras la administración Milei consolida su alianza con Trump, también mantiene las relaciones comerciales de siempre con China y continúa la preparación de un viaje presidencial a Beijing y Shanghái. También apoya y firma el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea y aunque le retacee el saludo a Luis Ignacio Lula Da Silva, sostiene casi intactas las relaciones con nuestro principal socio comercial en el mundo, como es Brasil.

Pragmatismo sin límite

Quizás sea esta la muestra del pragmatismo que Milei también aplicará en este 2026 en la política para construir lo que muchos piensan será la plataforma para su lanzamiento oficial hacia el 2027.

Un dato final: para quienes esperan que el gobierno esté más moderado este año hay señales concretos que indican que en febrero la Casa Rosada lanzará una nueva versión 3.0 de la motosierra presidencial. Se vienen recortes en más areas, que incluirán hasta la publicidad de algunos nombramientos de hijos, esposas o amantes en áreas clave de la administración pública durante las décadas anteriores. Esto se sumará a un nuevo pulido general de la planta de empleados públicos, en muchas áreas, arrancando inclusive en la propia jefatura de gabinete donde, dos años despues de haber llegado al poder, aun conviven muchos conocidos de administraciones anteriores.