Javier Milei anunció una baja de retenciones al campo en la Bolsa de Cereales
El Presidente habló en la Bolsa de Cereales tras la aprobación del acuerdo con el FMI y el dato de actividad de marzo, que marcó un máximo histórico.
Javier Milei en la Bolsa de Cereales.
Captura de pantallaEn el marco de los festejos por el 172º aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Javier Milei aprovechó el escenario para hacer un anuncio dirigido directamente al sector agropecuario: una rebaja en las retenciones al trigo y la cebada, que comenzará a regir desde junio. A esa medida se sumará, además, una reducción de los derechos de exportación para la soja, aunque en este caso el alivio recién entrará en vigencia a partir de enero de 2027.
El mandatario detalló un cronograma de reducciones que se extenderá hasta 2028 y volvió a ratificar su mirada sobre la presión tributaria, en una jornada cargada de definiciones políticas y económicas.
El cronograma para el agro
En el tramo central de su discurso, Milei precisó las medidas para el campo. "Vamos a bajar las retenciones de trigo y cebada del 7,5 a 5,5% a partir de junio 2026", anunció, y aclaró que la soja también será incluida en el esquema.
"A partir de enero del 2027, según venga la recaudación, vamos a bajar entre un cuarto de punto y medio punto por mes de manera continuada hasta el año 2028 si nosotros reelegimos", planteó, atando parte de la baja al resultado electoral y a la evolución de los ingresos fiscales.
Reducciones también para la industria
El anuncio no se limitó al sector agropecuario. El Presidente confirmó que las retenciones llegarán a cero para varias ramas industriales.
"A partir de julio de 2026 hasta junio de 2027 a la industria automotriz, a la industria petroquímica y a maquinarias les vamos a llevar las retenciones a cero", expresó, y adelantó que el cronograma será informado por el Ministerio de Economía en los próximos días.
"Los impuestos son un robo"
A lo largo de su exposición, Milei reafirmó su posición sobre la carga tributaria, que a su entender debe descender. "Los impuestos son un robo", sentenció, y resumió su programa en una frase: "Nuestra misión es achicar el Estado para bajar impuestos".
En esa línea, sostuvo que el objetivo es "que se achique el Estado, que se agrande el mercado para que tengamos más libertad y, por ende, más prosperidad", y prometió continuar reduciendo retenciones y gasto público "para poder devolverle a los argentinos de bien el dinero que les corresponde".
Críticas al kirchnerismo
El mandatario dedicó buena parte de su discurso a cuestionar las políticas previas hacia el campo. Calificó de "imperdonable" lo ocurrido durante décadas y lo describió como "un modelo sistemático de expoliación del campo para financiar al Estado, a los amigos de la política y a sus clientes".
Sobre los derechos de exportación, afirmó: "Las retenciones son la cara más visible, pero son una de las miles de cabezas, de este monstruo estatal que les tiraron encima durante el último siglo", y las definió como "un crimen económico por donde se lo mire".
También apuntó con ironía contra la gestión kirchnerista: "El kirchnerismo tiene fama de ser el mejor secretario de Agricultura de otros países", lanzó. Pese a ese diagnóstico, destacó que el campo "proyecta uno de sus mejores años en la historia, con cosechas y exportaciones récord, a pesar de las retenciones y a pesar de tantos años de tipos de cambio distorsionados por el cepo".
El equilibrio fiscal y un dardo a Mauricio Macri
Milei insistió en que defenderá el equilibrio fiscal "hasta las últimas consecuencias" y diferenció su estrategia de la de gestiones anteriores. "No voy a bajar un impuesto para después tener que subirlo como ha sucedido en gobiernos anteriores", remarcó, en una frase que apuntó al gobierno de Mauricio Macri, que tras reducir las retenciones al asumir en diciembre de 2015 terminó restableciéndolas en 2018.
El acto tuvo un marcado tono de cercanía con el sector. Milei llegó puntual a un salón colmado y recibió de manos de Ricardo Marra, presidente de la entidad, una placa en reconocimiento a su defensa de la libertad de mercados.
La buena sintonía quedó en evidencia cuando, al ver desde el escenario al titular de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, lo saludó con un distendido "¿Qué hacés, Nicolás querido?".
Puertas afuera, sobre la avenida Corrientes vallada, el operativo de seguridad se volvió cada vez más estricto a medida que se acercaba la llegada del jefe de Estado: perros adiestrados recorrían la zona y los efectivos custodiaban cada acceso, obligando a empresarios y dirigentes a atravesar varios controles antes de ingresar.
Los funcionarios presentes
Entre los primeros en llegar estuvieron el ministro del Interior, Diego Santilli; el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta; el subsecretario de Producción Agropecuaria y Forestal, Manuel Chiappe; y el canciller, Pablo Quirno, que se movieron entre empresarios y referentes del agro mientras el auditorio terminaba de acomodarse. El clima, según describió la crónica, mezclaba expectativa política y ansiedad por los anuncios, en un sector donde el Gobierno busca de manera permanente mostrar respaldo y cercanía con una de las actividades más relevantes para la economía argentina.

