El Congreso sancionó la ley para el pago a los buitres y avanza la discusión por el Súper RIGI
Con 138 votos afirmativos y 98 negativos, el Congreso de la Nación sancionó la ley de la Renegociación con los Fondos Buitre.
Con 138 votos afirmativos y 98 negativos, el Congreso de la Nación sancionó la ley de la Renegociación con los Fondos Buitre.
En una jornada que sigue atravesada por el escándalo patrimonial de Manuel Adorni, la Cámara de Diputados se encamina a una nueva sesión especial en Diputados. La Libertad Avanza quiere retomar la agenda de la gestión política y económica del Gobierno de Javier Milei. Los dos temas principales será el súper-RIGI y el pago a los holdouts por la bancarrota de 2001.
Sin embargo, el escándalo del jefe de Gabinete estará latente durante toda la jornada. Los diputados de la oposición pidieron una sesión ayer que finalmente fracasó, luego de que el PRO y la UCR, junto con los gobernadores aliados, le tiraran un nuevo salvavidas al jefe de Gabinete.
Concluidas las exposiciones, la sesión continuó con un momento de homenajes: se recordó al padre de Martín Lousteau y al periodista Roberto García, ambos recientemente fallecidos.
A continuación, el temario contempla el tratamiento de las cuestiones de privilegio, para dar paso luego a los discursos de cierre de los jefes de bloque. Recién entonces, la Cámara de Diputados pasará a la votación del proyecto.
El diputado libertario por Mendoza, Luis Petri, planteó el debate en clave de "batallas" y sostuvo que la Argentina ya le dijo "basta" al kirchnerismo y a su política de desinversión.
Para el legislador, la primera pulseada ya está saldada y ahora resta avanzar sobre la siguiente: "Ya la primera batalla la ganó el Presidente y los argentinos, nadie discute en el país la responsabilidad fiscal, la disciplina fiscal, nadie aplaude a los degenerados fiscales, y esa es la primera batalla que tenemos en esta pelea.
Es hora de ganar la segunda batalla, la batalla por generar inversión, desarrollo y crecimiento. A partir de ahí llegará la generación de empleo".
En el tramo más áspero de su intervención, Petri cruzó directamente al bloque kirchnerista y les atribuyó incomodidad frente a sus dichos: "Les molesta que diga la verdad, que diga que empobrecieron el país y gracias a Dios no vuelven más".
También en defensa del proyecto, su compañero de bloque Santiago Santurio recurrió a una analogía cinematográfica para describir lo que, a su criterio, motiva el rechazo de la oposición al Súper RIGI.
El diputado de La Libertad Avanza ironizó sobre las prevenciones que despierta la llegada de empresas tecnológicas: "Hablan de lucha de clases y después no quieren que les digamos comunistas o marxistas; hay otros que se perciben Sarah Connor porque ven venir a Terminator porque vienen empresas de tecnología".
Para Santurio, el país no podrá crecer si no asume su lugar en el escenario global: "Es difícil que Argentina crezca si no entendemos que estamos insertos en un mundo globalizado y que competimos con otros países que funcionan mejor porque no tuvieron kirchnerismo".
La defensa oficialista sumó la voz del salteño Julio Moreno Ovalle, de La Libertad Avanza, que presentó la iniciativa como una herramienta para atraer capitales del exterior y construir "un país distinto, aggiornado a las nuevas épocas".
El legislador la elevó al rango de "política de Estado" y, frente a las críticas, lanzó un desafío a la oposición: "Le pido a la oposición que desarrollen un proyecto superador y lo discutimos".
El cierre de los cuestionamientos quedó en manos del pampeano Abelardo Ferrán, de Unión por la Patria, que consideró que el Super RIGI constituye "una barrera de entrada" y forma parte "del capitalismo espurio, que es el que da privilegios a grandes grupos económicos, a monopolios, y que genera asimetrías y fallas éticas".
El diputado advirtió que la norma se acerca a "un modelo de economía de enclave", en el que el valor que generan las empresas no se derrama sobre el territorio: "¿Quién va a verificar que se cumplan las condiciones de mercado? No va a quedar nada en el país".
En la misma sintonía oficialista, la diputada Gabriela Muñoz elogió la gestión económica del Presidente y del gobernador de Neuquén, su provincia, y aprovechó para chicanear al kirchnerismo a partir de la filtración de los videos que complican a Martín Insaurralde.
"Hablamos de más de 45 mil millones de dólares en inversiones, bastante más de lo que se vio en los vestidores y cajones de un exintendente kirchnerista", lanzó, antes de cerrar con una advertencia: "Votar en contra de este proyecto es votar en contra del espíritu de la Constitución nacional".
Del lado de Unión por la Patria, el riojano Casas cuestionó que el Gobierno entregue "los bienes naturales" con la aprobación del régimen y puso el foco en quién quedaría a cargo de canalizar las inversiones.
"¿No les parece irrisorio que el mismo ministro que endeudó a los argentinos esté a cargo de estas inversiones?", se preguntó, en una referencia directa a Luis Caputo, jefe del equipo económico.
También por el bloque peronista, Jorge Taiana apuntó contra la falta de diagnóstico previo: "No hay una evaluación seria sobre las inversiones" logradas con el RIGI vigente y ya se avanza sobre el Súper RIGI.
El diputado recordó que "el año pasado Argentina tuvo la menor inversión extranjera, con sólo 3 mil millones de dólares" y cuestionó la promesa oficial de previsibilidad: "Dijeron que hay que dar seguridad jurídica, pero lo único que supimos es que el Súper RIGI tiene problemas constitucionales y lo que estamos creando es inseguridad jurídica".
Para Taiana, el oficialismo está "legislando sin evaluar lo conseguido y teniendo por delante incertidumbres enormes".
El diputado bonaerense Juliano, de Provincias Unidas, ironizó sobre la celeridad del oficialismo para tratar el proyecto: "Qué bueno que a 24 horas de la sesión de ayer, hoy sobran ganas y quórum para congelarle 30 años de impuestos para corporaciones que todavía no tienen nombre ni apellido".
El legislador apuntó contra el Gobierno por buscar "a un tecnócrata que le tiene miedo a la muerte" —en alusión a Peter Thiel— "pero que dice que la libertad colisiona con la democracia", y definió al Super RIGI como un "cheque en blanco" para las empresas extranjeras.
Para Juliano, además, resulta "inconstitucional que por una ley obliguemos a las provincias a renunciar a lo que les pertenece por coparticipación".
Desde la vereda opuesta, la libertaria Becerra defendió el régimen al sostener que apunta a dar "reglas claras" a compañías que asumen riesgos elevados: "Estas empresas tienen un altísimo riesgo y están comprometiendo grandes sumas de capital estratégico, por eso tenemos que establecer reglas claras".
La diputada responsabilizó a la gestión kirchnerista por haber generado una desconfianza que terminó derivando inversiones hacia los países vecinos, y justificó el plazo de 30 años del proyecto como una garantía de "seguridad" para que las firmas extranjeras se radiquen en el país. En esa línea, reclamó que los gobiernos locales se sumen a lo que llamó la "ola expansiva".
Desde otro ángulo, el diputado del PRO José Luis Garrido apuntó contra un supuesto pacto entre el oficialismo y un sector del Senado.
El legislador santacruceño denunció que José Mayans, junto con Patricia Bullrich, "comunicaron que tuvieron un acuerdo político para dejar suspendida la sesión donde pensaban atender los temas de Adorni", una maniobra que, según planteó, pone en duda incluso la sesión prevista para el 2 de julio.
Por último, el diputado de Unión por la Patria Glinski cuestionó de lleno el proyecto del Súper RIGI y denunció una negociación con la Patagonia.
"Argentina está en una oportunidad histórica por su desarrollo, los recursos naturales que tenemos son muy valiosos para el mundo. Esta oportunidad que tenemos la estamos tirando a la basura con leyes como el Súper RIGI", sostuvo el legislador patagónico, antes de acusar a Horacio Marín de haber "arreglado a Nacho Torres con 25 millones de dólares" para habilitar este tipo de inversiones.
La diputada de Unión por la Patria Victoria Tolosa Paz reconoció que "Argentina necesitaba un régimen de inversiones", aunque no "uno que condene al país a desaprovechar una nueva oportunidad", y advirtió que al Super RIGI le falta una visión estratégica de desarrollo.
La legisladora llamó a "mirar lo que hace Brasil" como referencia para atraer capitales en la región y cerró con un dardo al esquema oficial: "Nadie les pedía tanto. Nadie va a dejar de invertir 1.000 millones de dólares porque se le descuente 14 puntos de los aportes patronales. Nadie les pide bajar la tasa de ganancia por los próximos 30 años".
En la misma sintonía se expresó su compañero de bloque Juan Grabois, que abrió su intervención con un repaso de la mirada de Jorge Bergoglio sobre el avance de las "nuevas industrias" y la continuó con la del Papa León, en el mismo tono que había planteado el diputado Marino.
Grabois llamó a preguntarse qué se hará en las que definió como "zonas liberadas" creadas dentro del territorio nacional y, sobre todo, "¿a cambio de qué?". Para el dirigente, el régimen "viene a extraer, en función de objetivos perversos, los recursos de nuestra patria, y a los científicos de nuestra patria".
El diputado de La Libertad Avanza Almirón salió a defender el RIGI y el Super RIGI, y calificó las críticas a ambos esquemas de incentivos como "argumentos frente al progreso, el avance y al desarrollo y crecimiento de un Estado de Nación".
Para reforzar su postura, trazó un paralelo histórico: al revisar los comentarios sobre los ferrocarriles durante el gobierno de Julio Argentino Roca, sostuvo, encontró "prácticamente los mismos argumentos que se utilizan para descalificar el proyecto RIGI y ahora el proyecto de incentivos del Super RIGI".
El legislador profundizó la comparación al apuntar contra quienes cuestionan la llegada de capitales extranjeros. "Son los mismos argumentos: 'Cipayos, capitales extranjeros, los ingleses', pero así se desarrolló la Argentina", afirmó, antes de rematar con una chicana dirigida a los propios diputados: "Hoy ustedes son diputados representando esos pueblitos que se hicieron por la estación del ferrocarril".
Con 138 votos afirmativos y 98 negativos, el Congreso de la Nación sancionó la ley de la Renegociación con los Fondos Buitre. El kirchnerismo y el Frente de Izquierda fueron los principales adversarios a este proyecto del oficialismo que fija un plan de pago para los fondos que compraron los derechos a juicios por la bancarrota de 2001.
Así, el presidente Javier Milei cumplió con uno de los compromisos que firmó en febrero de este año con el presidente de Estados Undios Donald Trump en el tratado de comercio que firmaron ambos países. Allí, se había impuesto el 30 de junio como fecha límite para que la Argentina tuviera una ley para resolver el pago a esos fondos.
Después de la discusión por la interpelación a Manuel Adorni, el oficialismo en la Cámara de Diputados se encaminó a tratar el proyecto de pago a los fondos buitres que no ingresaron en los planes de pago tras la bancarrota de 2001. El presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Bertie Benegas Lynch, en el rol de miembro informante, presentó el dictamen de mayoría por la Renegociación con los Fondos Buitre, que ya tiene media sanción del Senado.
El diputado oficialista criticó la Ley de Pago Soberano del 2014 y acusó al kirchnerismo: “Fueron irresponsables y sinvergüenzas políticos porque votaron una cesación de pagos arrastrando a los argentinos a una nueva aventura de decadencia”.
Luego, afirmó: "Tenemos la oportunidad de cerrar esta herida de deshonra internacional después de 25 años”. A su vez, destacó que se llegó al número de U$S 171.000.000 “después de una larga negociación”, y sintetizó: “Se debe a los fracasos de la política”
Los 12 diputados del PRO votaron a favor de la moción del lilito Maximiliano Ferraro (Capital Federal) para poner fecha de dictamen en la comisión de Asuntos Constitucionales, donde se tratarán los proyectos de interpelación y moción de censura contra Manuel Adorni. Igualmente, la moción de Ferraro fracasó porque necesitaba del voto de los tres cuartos de los diputados, una mayoría demasiado exigente para cualquier grupo político.
Sin embargo, la definición que dejó el PRO es interesante para lo que viene. El martes 30 de junio la comisión de Asuntos Constitucionales abrirá sus puertas para discutir los proyectos contra Adorni. Y allí el PRO tiene dos lugares clave. La oposición junta 16 firmas para dictaminar. Para llegar a la mayoría necesitan 18. Esas dos que faltan pueden venir tanto de esos dos lugares que tiene el PRO, ocupados por Javier Sánchez Wrba (Buenos Aires) y Emmanuel Bianchetti (Misiones).

En el inicio de la sesión en la Cámara de Diputados, la oposición hizo dos pedidos para sumar la interpelación a Manuel Adorni al debate de este miércoles. La primera la hizo Myriam Bregman (Capital Federal) y la segunda, Maximiliano Ferraro (Capital Federal). Esta última tenía por objetivo fijar la fecha del martes 30 de junio para que la comisión de Asuntos Constitucionales dictamine respecto a los pedidos de interpelación y moción de censura al funcionario cuestionado por su escándalo patrimonial.
Ambas iniciativas necesitaban el apoyo de tres cuartos de los diputados, una mayoría muy difícil de alcanzar para cualquier grupo político, y así fracasaron. Lo que sí quedó en claro es que el apoyo del PRO, la UCR y los gobernadores aliados sigue firme para sostener a Manuel Adorni.

"La vergüenza que dejaron los que no vinieron", indicó Bregman en referencia a la fallida sesión de ayer para tratar la interpelación a Adorni, que quedó sin quórum. "La vergüenza que dan los que trataron de blindar hasta último momento a Adorni. Y lo más nefasto es que son los mismos que han ocupado horas y horas en este recinto hablando de ficha limpia. Ficha limpia, rabo sucio", remarcó.
El que salió a contestar fue el jefe del bloque PRO, Cristian Ritondo (Buenos Aires), el autor de esta ingeniería parlamentaria para darle más tiempo a Manuel Adorni. "La de ayer fue una sesión a la cual no fuimos convocados para pedirla, los que tienen la responsabilidad son los que convocan", dejó el claro el referente del PRO en la Cámara baja. "El show de ayer era imposible que prosperara porque necesitaban dos tercios, aunque nosotros nos sentáramos no iban a tener los números.
Sobre el cierre de su justificación, puso en valor la jugada que tramó con Diego Santilli y Martín Menem para desarticular la sesión opositora: "Quiero agradecer a la Presidencia de la cámara haber citado para tratar el tema como corresponde y terminar con el show".
En el primer momento de la sesión, la Cámara de Diputados aceptó la renuncia de Adrián Ravier como miembro del cuerpo, para asumir como vocero del presidente Javier Milei. El flamante funcionario se fue ovacionado por la bancada oficialista. Antes de irse, saludó con afecto a Patricia Bullrich, la jefa de senadores de LLA, que se acercó al recinto de Diputados para el inicio de la sesión.
En su lugar, juró como miembro de la Cámara baja un nuevo diputado bullrichista que se suma al bloque oficialista. Se trata del actual subsecretario de Articulación Federal del Ministerio de Seguridad, Martín Matzkin,
Sobre la hora, La Libertad Avanza consiguió el quórum para iniciar la sesión en Diputados. El último diputado en sentarse,el 129, fue Adrián Ravier, que renunciará a su banca para asumir el cargo de vocero presidencial. El flamante funcionario estaba saludando a la titular del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, que se acercó al recinto para el inicio de la sesión.
En sus bancas esperaban los diputados de La Libertad Avanza, acompañados por sus aliados del PRO, la UCR y los bloques de los gobernadores provinciales que suelen acompañar al oficialismo. Lo que llamó la atención fue el faltazo de los diputados por Misiones que responden al gobernador Hugo Passalacqua. Se trata de un grupo de diputados que se mueve en tándem con los salteños que responden a Gustavo Sáenz. Estos útlimos sí dieron quórum.
El oficialismo llegó al quórum sobre el filo del tiempo reglamentario. El jefe del bloque La Libertad Avanza Gabriel Bornoroni (Córdoba) y la experimentada oficialista Silvana Giudici (Capital Federal) corrieron con el teléfono en la mano para que estuvieran todos sentados y no faltara ninguno. Lo cierto es que el Congreso quedó enredado en una maraña de cortes, vallas y efectivos de seguridad para retener un minúsculo grupo de manifestantes que se acercó a protestar. Eso demoró a algunos diputados. Uno de ellos, Lisandro Almirón (Corrientes) que corrió por la avenida Callao para llegar al recinto.
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TENSIÓN
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