Gerardo Milman pidió su sobreseimiento del expediente que buscaba incriminarlo en el atentado a Cristina Fernández
El legislador estuvo en una audiencia convocada por la Cámara Federal Porteña donde insistió en el cierre definitivo del tramo de la causa por el intento de homicidio de la expresidenta. El tribunal pasó a analizar si convalida lo decidido por la jueza María Eugenia Capuchetti. Por su parte, la fiscalía reclamó que debe revocarse el archivo y continuar investigándose.
El Diputado Gerardo Milman, junto a su abogado Mauricio Castro
El Diputado Nacional del PRO, Gerardo Milman volvió a los Tribunales Federales de Comodoro Py, esta vez para exigir el archivo definitivo del desprendimiento de la causa por el atentado a la exvicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Acompañado de su abogado Mauricio Castro, Milman participó presencialmente en la audiencia convocada por la Sala I de la Cámara Federal Porteña integrada por los magistrados Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Mariano Llorens, luego que la querella que representa a la exmandataria cuestionara la decisión de la jueza María Eugenia Capuchetti por entender que fue “apresurada” y remarcar que aún restan medidas de prueba pendientes.
El primero en tomar la palabra fue Marcos Aldazabal en representación de la querella de Cristina Fernández de Kirchner. En su intervención, el penalista señalo que la decision de la jueza fue sorpresiva y que no se concretó el análisis del segundo celular de Carolina Gómez Mónaco, colaboradora de Gerardo Milman, ni de otros dispositivos que le pudieran ser secuestradas al legislador, “estos argumentos que la jueza cita para ahora resolver son contrarios a simplemente a dictar un archivo porque hablan de medidas de prueba en curso que hay que esperar”, señaló.
Por otra parte, Aldazabal desacreditó los testimonios de Gómez Mónaco e Ivana Bohdziewicz, al sostener que ambas asesoras negaron bajo juramento que Milman tuviera que ver con el atentado y que lo que dijeron fue que no les constaba, cosa que desde su óptica son completamente distintas y por ende, constituye en una mentira y recordó que una de las colaboradoras dijo que uno de los celulares había sido alterado o borrado, cosa que también menciono que fue marcado por la fiscalía.
Finalmente, el penalista criticó la decisión de la magistrada de no profundizar en lo hallado dentro de celulares alterados como el de Bohdziewicz donde se encontró un mensaje que decia “borren todo” y uno de Gómez Mónaco quien dijo que tenían todas las cosas controladas, pero que “había que emprolijar a Florencia”, otra asesora.
“Los razonamientos que además son los razonamientos de hace un año que trae ahora la jueza son inconsistentes, no tienen nada que ver con la decisión que ahora toma. Realmente no entendemos por qué cita una resolución de hace un año para decir algo ahora, entonces ni siquiera se gasta en elaborar nuevos argumentos o en razonarlos a lo que tiene que decidir”.
El querellante mencionó que el teléfono que consignó Gerardo Milman era es funcional al hecho, sino posterior, cosa que fue advertida tanto por ellos como por el fiscal Carlos Rívolo y que se aportó la contraseña del dispositivo un año después. Aldazabal cerró su intervención pidiendo que se revoque el archivo de la causa, se inste a la producción de prueba que hay que resolver, que tiene que ver con el pedido a la Cámara de Diputados para que autorice el secuestro de los dispositivos faltantes por peritar.
Por su parte, en una muy breve, pero concisa participación, el fiscal ante la Cámara Federal Porteña, Jose Luis Agüero Iturbe, suscribió la postura de la querella y señaló que el archivo del expediente no corresponde y no debe ser confirmado por entender que “en la investigación debe desarrollarse todas aquellas medidas conducentes a los efectos de celerizar el hecho investigado en función de un principio y lograr el principio o cumplir con el principio de la verdad objetiva”.
Agüero Iturbe, respaldó las medidas de prueba postuladas por su par de la instancia inferior, Carlos Rívolo, de las que remarcó “son conducentes y pertinentes” por su idoneidad y porque hacen a la relación del hecho.”
Por último, el defensor Mauricio Castro hizo énfasis en el objeto procesal del hecho y es la existencia de alguna persona instigadora o financiadora detrás de los autores materiales por el atentado a la exmandataria y que no debe confundirse si se borraron o no teléfonos. Para el letrado es bastante evidente que detrás de Sabag Montiel y Brenda Uliarte no haya otras personas que haya procurado, financiado o instado a que se diera el atentado.
El defensor señaló que el análisis de la prueba realizado por la jueza Capuchetti para arribar al archivo de la causa fue bastante lógico y mencionó de un error del acta notarial donde un Escribano certificó el mensaje de texto que le mandó Jorge Abello, al ahora ex legislador de Marcos Cleri diciéndole haber escuchado a Milman decir “cuando la maten voy a estar camino a la costa”, que ese mensaje nunca se encontró en ningún teléfono y que ninguna otra persona dentro del Bar Casablanca dio fe de lo que dijo Abello.
Ahora los camaristas Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Mariano Llorens pasaron a deliberar si convalidan o no lo dictado por la jueza Capuchetti quien, a principio de mes, determinó la inexistencia de prueba para imputar formalmente a Milman de delito alguno relacionado con el atentado. Por otra parte, la jueza tiene para resolver la situación procesal de Jorge Abello quien está imputado de falso testimonio.

