Fernando Cerimedo rompió el silencio desde la cárcel, se quebró y apuntó contra el vicepresidente de Bolivia
El exasesor de Javier Milei afronta causas por intento de femicidio contra su expareja Nadia Beller, presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
Fernando Cerimedo declaró ante la justicia boliviana
Con la voz quebrada y desde la cárcel de Palmasola, Fernando Cerimedo defendió el origen de los fondos que le encontraron en Bolivia, negó haber tenido una influencia decisiva sobre el gobierno de Bolivia en la gestión de Rodrigo Paz y cuestionó las acusaciones del vicepresidente Edman Lara, quien lo había señalado como “principal sospechoso” del intento de asesinato de su pareja, Nadia Beller.
El exasesor de Javier Milei permanece detenido con prisión preventiva mientras es investigado por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos y afronta, además, una acusación por intento de femicidio. En su primera aparición pública desde la prisión, rechazó las afirmaciones de Lara, quien había confirmado que Cerimedo era “asesor personal” de Paz y le había exigido que dejara de encubrir al mandatario boliviano.
“Es otra mentira más que cometió el vicepresidente, que me extraña mucho que esté presente para amedrentar e influir sobre decisiones por una cuestión personal que tiene conmigo, porque cree que su fracaso en la gestión tiene que ver con decisiones que yo no tomé”, sostuvo Cerimedo en un video difundido por el medio local Gigavisión.
También negó haber participado de reuniones de gabinete o haber dado instrucciones a ministros, como había asegurado Lara. “Algo que es completamente falso”, planteó. “Si él no participaba, no tuve nada que ver con eso. Eso tiene que ver con esta asociación que quieren hacer de una supuesta influencia mía en el gobierno”, sumó.
Uno de los principales ejes de su defensa estuvo puesto en explicar sus ingresos y el dinero que trasladó a Bolivia. Al borde del llanto, cuestionó que esos movimientos fueran utilizados para justificar su prisión preventiva: “¿Qué mensaje le estamos dando al mundo? Usted [dirigiéndose al juez], por uso y costumbre, va a decidir una prisión preventiva o domiciliaria a alguien que trajo dinero al país. Puede ser y, según lo expresó el Ministerio Público, que no eran canales correspondientes. Tal vez. Y eso tal vez aplica a una multa, que estaría dispuesto a afrontar".
Cerimedo explicó además el destino que, según su versión, tenía parte del dinero encontrado durante la investigación: “Estratégicamente me convenía estar acá, porque tengo clientes en todo el mundo, pero especialmente en América Latina. Y parte del dinero que encontraron era para alquilar una oficina, comprar muebles, y por supuesto que usaba mis tarjetas de afuera para pagar porque no tengo cuenta bancaria en Bolivia. Podría tenerla, pero no lo hice porque siempre me manejé bien con las tarjetas de Estados Unidos y Argentina”.
La cuestión de sus ingresos también apareció durante la audiencia. Cerimedo había declarado inicialmente ante la Justicia boliviana que durante 2025 y 2026 llegó a percibir US$1 millón por mes por su trabajo de asesoramiento a dirigentes políticos de distintos países, actividad que desarrolla a través de empresas radicadas en Argentina y Estados Unidos. Sin embargo, frente a los investigadores rectificó ese dato y aseguró que la cifra correspondía en realidad a ingresos de “US$1 millón por año”. Además, negó que resulte “atípico” trasladar dinero al exterior cuando se busca comenzar a instalarse en otro país.
En ese marco, Cerimedo vinculó su detención con sus relaciones políticas y rechazó que su actividad profesional implique una influencia indebida sobre los gobiernos. “Estamos hablando de una persona que se establece legamente, que quiere invertir, y es metido preso, simplemente porque tengo un vínculo, una cercanía, con gente del Gobierno”, reclamó.
A su vez, afirmó que no es una persona con “gran influencia”, aunque reconoció que dirigentes políticos recurrieron a él para pedirle asesoramiento. “Por supuesto. Hace 15 años trabajo en esto. Trabajé en la campaña de Milei, Azzura, Paz, Bolsonaro, en muchos lugares. Pero no me va a encontrar recibiendo dinero o haciéndole un favor a alguien”, añadió. Según su relato, algunas personas entendían que debían hablar con él para “llegar al presidente” Paz.
"Estoy en Palmasola por un hecho del que estoy seguro que pronto se va a esclarecer también, porque no tiene ni pies ni cabeza. Es una acusación fundada simplemente en los dichos de Nadia Beller, la cual me juró que me iba a arruinar la vida. Y si bien ya cumplió su objetivo, Nadia, yo le digo a mis hijos: 'Esto se aclara'. Y dejen de perseguirme por cosas que no existen, están diciendo que hay un cuarto proceso supuestamente por narcotráfico, cosa que es falso. No tengo ningún proceso por narcotráfico, y parte de las denuncias que tengo hechas es por justamente de gente que hablaba en mi nombre", aseguró Cerimedo.
La exposición terminó con un fuerte componente personal. Entre lágrimas, pidió que el proceso judicial avance y rechazó la posibilidad de escapar: “Mi familia está desprotegida. No me voy a fugar, quiero terminar este proceso porque me arruinaron la vida. Reputacionalmente me arruinaron la vida. Quiero que esto se aclare”.
"Yo no caí de paracaídas acá y de hecho hasta el día que me apresaron yo estaba trabajando. Yo soy el único sustento de mi familia. Hoy mi familia en Argentina no tiene ni siquiera acceso a las cuentas", lamentó.
Por último, explicó que decidió mantenerse aislado durante su detención y que incluso pidió no recibir visitas. “No quiero estar en contacto con nadie. No puedo hablar ni siquiera con mis hijos. No quiero obstaculizar nada”, planteó.

