Enojo en el Gobierno por el faltazo de Lula da Silva en la firma del acuerdo Mercosur-Unión Europea
En la Casa Rosada no cayó bien la decisión de Lula da Silva de faltar a la histórica firma del acuerdo del Mercosur con la Unión Europea. El Mercosur, más dividido que nunca tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela.
El Gobierno de Javier Milei, enojado con Lula da Silva por su ausencia en la firma del acuerdo del Mercosur con la Unión Europea.
MDZ/Juan AberastainJavier Milei nunca se llevó bien con su par brasileño, Lula da Silva, pero las relaciones entre ambas administraciones atraviesan, tal vez, uno de sus peores momentos. El anticipado faltazo del líder del PT a la firma del acuerdo del Mercosur con la Unión Europea en Asunción generó malestar en la Casa Rosada, que acusó un desplante contra el bloque regional y sus miembros.
El enojo de la Casa Rosada con Lula da Silva
"Es un gesto más de Lula que muestra que lo de la Patria Grande era todo verso. Se está cagando en el Mercosur", disparó sin pelos en la lengua un alto funcionario de Javier Milei en diálogo con MDZ, un día antes de que el libertario emprenda rumbo a Paraguay para participar de uno de los hitos más importantes hasta la fecha del bloque regional.
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El pacto comercial con la Unión Europea busca concretar la creación del mercado de libre comercio más importante del mundo con más de 700 millones de personas, el 35% del comercio global y más del 30% del PIB mundial. Entre sus principales puntos, el acuerdo prevé la eliminación de la mayoría de los aranceles entre ambos bloques, facilitando el acceso preferencial de productos del Mercosur a Europa, especialmente del sector agroindustrial. Además, incluye cuotas para exportaciones de carne, maíz y etanol, y regula el acceso mutuo para servicios y compras públicas.
Luego de más de 26 años de negociaciones -comenzó a discutirse en 1999-, el momento de estampar la firma de ambos bloques llegará el sábado al mediodía en el Gran Teatro José Asunción de Flores del Banco Central del Paraguay. Allí, además de los mandatarios del Mercosur y sus respectivos cancilleres, también estará la presidenta del Comité Europeo, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa.
El faltazo de Lula en Asunción
Originalmente, la participación de los presidentes no estaba prevista, ya que se había decidido que acudieran en su representación los respectivos ministros de Relaciones Exteriores de cada país. Sin embargo, empujados por la ocasión histórica del acuerdo, el paraguayo Santiago Peña decidió asistir y rápidamente le siguieron Yamandú Orsi (Uruguay) y Javier Milei.
Sin embargo, el brasileño Lula da Silva, gran impulsor de las tratativas comerciales con Europa, finalmente decidió que no se sumaría a la foto. En diálogo con AFP, fuentes de Brasilia argumentaron que la firma del acuerdo había sido organizada en un comienzo como un evento ministerial y que Paraguay había enviado "a última hora" las invitaciones a los jefes de Estado, por lo que resultaba imposible asistir.
Por fuera de las justificaciones oficiales, la ausencia de Lula se enmarca en la profunda división que atraviesa al Mercosur -y la región- y que se profundizó aún más tras la intervención de tropas estadounidenses en Venezuela. El bloque regional, dividido en dos marcados polos ideológicos, no logró confluir en una respuesta unificada a la captura de Nicolás Maduro.
Mientras que Brasil y sus principales aliados -Uruguay, Colombia, Chile- salieron a repudiar la violación al derecho internacional con la intervención de un país extranjero sobre un país soberano, el ala de centro-derecha sudamericana liderada por Javier Milei salió a celebrar la caída del régimen.
El episodio fue la gota que colmó el vaso en una relación ya desgastada con la Casa Rosada. Posteos libertarios vinculando a Lula con Maduro y el régimen, sumado a las recientes declaraciones de Milei donde este apoyó enfáticamente a los Bolsonaro en la previa de las elecciones brasileñas fueron la cereza del postre.
Como resultado, el Gobierno brasileño le comunicó a la Cancillería encabezada por Pablo Quirno que dejarían de realizar las tareas de gestión en la Embajada de Argentina en Venezuela, rol que asumieron en agosto de 2024 cuando los diplomáticos nacionales fueron expulsados.
Un gesto que generó polémica
En ese marco de distanciamiento, en Balcarce 50 tampoco cayó bien que el Gobierno brasileño comunicara que un día antes de la cumbre en Asunción, los líderes del Consejo Europeo, António Costa, y de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, serían recibidos por Lula en Río de Janeiro.
En un texto del Consejo Europeo difundido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, el Consejo Europeo confirmó la visita y destacó que "Brasil es un socio clave para la Unión Europea en materia de comercio, inversión, clima, multilateralismo, ordenamiento jurídico, democracia y derechos humanos".
"La reciente presidencia brasileña del Mercosur fue crucial para avanzar en las negociaciones del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, allanando el camino hacia su firma a finales de esta semana en Paraguay. Esta visita oficial reforzará esta sólida alianza y fortalecerá aún más la relación bilateral", añade el comunicado que ayudó a intensificar el malestar en el Gobierno libertario.
En cuanto al acto, en lugar de Brasil asistirá el canciller Mauro Vieira, que rubricará el acuerdo junto con sus pares del Mercosur Pablo Quirno, el paraguayo Rubén Ramírez Lezcano y el uruguayo Mario Lubetkin.
Para que el acuerdo entre en vigencia, el mismo deberá ser validado por el Parlamento Europeo y por los respectivos congresos de los países del Mercosur. Si no hay mayores contratiempos, se espera que entre a regir a finales de 2026.



