Enigmas de hoy: "Chiqui" Tapia, Milei plantó a Trump y hay caras conocidas en las privatizaciones
¿Quién gana y quién pierde en el escándalo de la AFA? Fondos y un sistema conocido de manejo del poder. El gobierno se reorganiza en el Congreso a costa de un peronismo que estalla. Privatizaciones que avanzan y ruidos en la política.
El presidente Javier Milei colgó en su despacho una camiseta de Estudiantes de La Plata luego de la polémica con la AFA y Claudio 'Chiqui' Tapia.
PresidenciaFútbol y poder siempre fueron lo mismo, pero esta semana jugaron más cerca que nunca. Conviene repasar algunos datos e impactos del escándalo en la AFA y el tono de las batallas entre Claudio "Chiqui" Tapia y Javier Milei para entender rincones que la política quiere esconder. El gobierno mientras tanto arma el partido que jugará en 2026 en el Congreso. Nuevos bloques y sorpresas en un peronismo que no puede desprenderse del yugo de Cristina Fernández de Kirchner y paga un alto precio por eso. Anuncios de privatizaciones y caras conocidas suman a la nueva cara de relanzamiento que quiere mostrar la Casa Rosada. Veamos.
La historia comienza con una anécdota que, en otro contexto, hubiera resultado nimia. Estudiantes de la Plata se vio obligado a hacer un pasillo de honor a un club coronado como campeón utilizando reglas que ahora se sabe no existían al momento de iniciar ese campeonato. El reglamento por el que Rosario Central fue nombrado campeón por la AFA al parecer no tenía algunos artículos cuando ese campeonato comenzó.
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La Justicia debería ir a fondo sobre el ya famoso “PDFgate”, por el que supuestamente se modificaron ex post las normas en la AFA, ya que allí podría haber inclusive una adulteración de documento público, sin hablar de alguna voz que debería escucharse desde la Inspección General de Justicia.
Silencios que hacen mucho ruido
En materia de silencios estruendosos también hay mucho que decir en esta historia. Casi sin excepciones, salvo algún comentario, pero nunca condenatorio, no se han escuchado voces por parte de los clubes de fútbol, grandes o chicos, cuestionando a Claudio "Chiqui" Tapia o los métodos de la AFA. Y no es que no tengan razones para hacerlo, sino que tienen otras razones mucho más fuertes para guardar silencio, muchas de ellas en terreno de las finanzas.
Sin el financiamiento de la AFA muchos clubes, del ascenso y de los otros, no podrían ni pagar sueldos. No hay nada que agradecerle a la AFA por eso: el sistema del fútbol argentino es desde hace décadas una de las metáforas más acabadas de la mediocridad, la decadencia argentina y un espejo en el que la corrupción de ha mirado en demasiadas ocasiones.
Enfrente no hubo avance de ningún otro sistema de organización que sirviera para capitalizar a los clubes. El intento de Javier Milei de avanzar con las SAD, que en su momento multiplicó la aparición de empresarios locales y extranjeros para invertir en el negocio, con una chance especial para Estudiantes, quedó frenado tanto para Mauricio Macri como para Javier Milei, con un triunfo allí para Tapia.
El sistema de control con billetera que impera en el fútbol lleva inexorablemente a recordar otros episodios de la política argentina, como la relación entre el poder y el sindicalismo, tan a mano para comparaciones con la AFA en estos días. Las supuestas rebeliones de la CGT, especialmente contra gobiernos de los Kirchner, siempre terminaban con cheques que partían del Fondo Solidario de Redistribución de Obras Sociales, una caja que debía estar destinada a financiar prestaciones especiales o tratamientos de alto costo y complejidad, pero que terminó siempre funcionando como un sistema de financiamiento del déficit de las poco transparentes coberturas médicas sindicales. Cristina Fernández de Kirchner hizo escuela como pocos presidentes con ese sistema de domesticación de sindicalistas, reteniendo fondos hasta el límite para después negociar con jugosos cheques salvadores de gremialistas sedientos.
Sistema conocido: garrote y billetera
El contexto es otro, la historia también, pero el método es el mismo: zanahoria, garrote y billetera. El resultado no habilita elogio alguno. El fútbol argentino no es hoy un modelo para admirar, con crisis financieras constantes en clubes chicos y algunos grandes y un espectáculo que no pudo controlar la violencia al punto que hace más de una década que los partidos se juegan sin hinchada visitante en casi todos los torneos, caso único en el mundo.
Este año se cumplieron 12 años desde que se decretó la veda de hinchas visitantes a los partidos. Fue el 10 de junio de 2013 cuando, justamente en un partido entre Lanús y Estudiantes en el Estadio Único de La Plata, durante un enfrentamiento con la Policía Bonaerense murió un hincha de Lanús y se cerró el fútbol para los visitantes.
El problema venía calentándose desde tiempo atrás: en el ascenso no había hinchas visitantes desde 2007, cuando barrabravas de Nueva Chicago mataron a Marcelo Cejas de Tigre. Y en el 2004, inclusive, un Boca-River en el Monumental se había jugado sin hinchada azulgrana. Nada que admirar entonces en nuestro sistema, y menos cuando todos callan y casi ninguno se anima.
Como sea, no hay problema chico, ni enemigo que deba minimizarse. El escándalo de la AFA, que vino luego con la investigación por el manejo de fondos, le trajo a Javier Milei impactos varios. El presidente tomó partido por Estudiantes, pero no avanzó en decisiones. Nada indica que habrá intervención, quizás por temor al impacto que pueda tener en la organización del mundial del año que viene en el reconocimiento de la entidad, a pesar de que la FIFA, preocupada por la situación, ya mandó mensaje sobre el tema rechazando la posibilidad de desconocer una intervención, si es que en algún momento se diera.
Viaje suspendido al mundial de Trump
El ruido más grande, de todas formas, se dio con la suspensión del viaje a Estados Unidos: el presidente debió rechazar nada menos que una invitación de Donald Trump a participar junto a él del sorteo del Mundial 2026 para no darle una señal de apoyo a Tapia. Grave impacto para el presidente y, podría decirse, triunfo para el jefe de la AFA que podrá mostrarse allí hasta con Lionel Messi, que tiene una posición al menos dudosa en su relación con Tapia.
Mientras eso sucede en el mundo de la política futbolera, en el país el poder comienza a acomodarse. Diego Santilli siguió recibiendo gobernadores esta semana en la Casa Rosada con éxitos diversos, pero en casi todos los casos minando el poder residual que le queda a un peronismo agónico que aún no puede desconectarse de la jefatura que Cristina Fernández de Kirchner sigue ejerciendo desde su departamento-cárcel de San José 1111.
Nada indica que esa situación vaya a cambiar ya que a pesar de la burla que Cristina le hace a los jueces escapándose casi como en un ridículo juego adolescente a la cámara que debe enfocarla como acusada en cada audiencia, su condición judicial no solo no va a cambiar, sino que se va a agravar ahora o en un tiempo cuando las sentencias que tiene por delante sigan acumulándose.
Avanzan sobre los bienes de Cristina
La Justicia identifica bienes de los Kirchner y sus subordinados para recuperar parte de lo robado por corrupción, los gobernadores parecen ser los únicos en darse cuenta de que hay una era que se termina y que el poder puede reconfigurarse. Por eso la caravana de gobernadores por la Rosada y el armado de bloques independientes al poder central del PJ.
Raúl Jalil (Catamarca) y Rolando Figueroa (Neuquén) pasaron esta semana por allí y después gozaron de la deferencia de una foto junto a Luis “Toto” Caputo en el ministerio de Economía, señal que la billetera libertaria comenzó a abrirse para hacer política. El santacruceño Claudio Vidal también probó esas mieles.
En esa construcción hay terminales que se mueven por fuera del rentable esquema de bloques de diputados o senadores autónomos de los partidos grandes, pero que corren con la misma intención: negociar cuando el poder central tiene necesidades. Ahí hay que anotar a otro bloque nuevo que está naciendo y que esta semana volvió a reunirse con Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil y Rolando Figueroa como protagonistas. Nada nuevo, viejas recetas que ahora vuelven con fuerza.
En medio de la construcción de los bloques oficialistas y opositores en la Cámara de Diputados y el Senado hay un tema que no encuentra solución: la parálisis de la Auditoría General de la Nación.
El país sin controles
Allí los mandatos de los auditores están vencidos desde marzo y en la práctica hoy el Estado no tiene controles, ni ex post, ni ex ante. Una negociación había propuesto armar una sesión para nombrar a Emilio Monzó por los independientes, Juan Ignacio Forlón por el PJ y Jorge Triaca por el PRO como auditores en representación de la Cámara de Diputados. En el Senado había oferta también para nombrar a Javier Fernández, que hasta marzo tenía sillón en la AGN, a Carlos Raúl Gutiérrez Ortiz, asesor K y a Luis Naidenoff por el radicalismo.
Hasta ahora todo ese armado se cayó y no hay sesiones previstas por ahora. ¿La razón? Algunos argumentan que Karina Milei quiere colar candidato propio en la Auditoría General pero aún no le encuentran el lugar.
Para terminar un dato más. Esta semana avanzarán algunas privatizaciones, demoradas en exceso por un gobierno que ya había trajinado en la Ley Bases para que le aprobaran una lista más extensa de empresas públicas a privatizar. El gobierno anunció hace 48 horas que avanza en la privatización de las centrales hidroeléctricas: Alicurá, El Chocón-Arroyito, Cerros Colorados y Piedra del Águila están en esa lista.
Tras la apertura de sobres, con ofertas que le garantizaron al gobierno unos US$ 700 millones, se quedaron con las centrales el Grupo Edison de los hermanos Neuss, BML Inversora de MSU Green Energy de Manuel Santos Uribelarrea y Central Puerto, conocida generadora de energía. Desde ese momento se abrió el juego de relaciones dentro del gabinete y habrá más ruido, sobre todo por conocer qué arista del “Triángulo de Hierro” conoció cada uno de los nuevos concesionarios en algún momento.
No serán los únicos anuncios: en breve saldrá la privatización de AYSA que ya tiene los papeles listos y en el 2026 habrá anuncios sobre Aerolíneas Argentinas que, a pesar de no tener déficit y haber anunciado un plan de reequipamiento de aeronaves esta semana, se sigue moviendo en materia de administración con la mira en una futura privatización.

