El riesgo de perder contra nadie y la gran panzada que se dio Axel Kicillof, el soviético antimilei
Si no se leen adecuadamente, estas elecciones podrían provocarle un extravío al peronismo kirchnerista renovador, que quizás haya participado de su última gran victoria. En el resultado sobresale el mal humor social producto de la crisis que pega como en ningún otro lugar en el Gran Buenos Aires.
El peronismo no pudo festejar en el partido de Magdalena, la isla radical en la Tercera Sección Electoral
Juan Mateo Aberastain /MDZA la noche, ingresando en la madrugada de este lunes, en un reconocido restaurant de General San Martín, un libertario de la primera hora, de esos que se sumaron a la epopeya de Javier Milei cuando nadie lo apoyaba, mostraba su disgusto. "Dejamos de ser La Libertad Avanza hace tiempo. No fuimos ni frescos ni puros", dijo.
Tal cual lo alertó MDZ en las últimas semanas, el oficialismo nacional implosionó por el divorcio entre Las Fuerzas del Cielo y el trío compuesto por Karina Milei, los primos Menem y Sebastián Pareja, los "terrenales". Unos hacían lío en las redes y los otros, en la Tierra. Los escándalos hicieron que unos fueran contra otros y lo que se percibía originalmente como una "lógica" disputa de poder, en los últimos dos meses fue, directamente, destructivo.
José Luis Espert, candidato nacional, tiene que mirar el espejo de Diego Valenzuela. Al intendente de Tres de Febrero lo obligaron a seguir un manual que no tenía demasiado que ver con su esencia y con su historia. Sin embargo, más gustoso de lo que muchos imaginaban, aceptó ese mandato y se lanzó a la tarea de ganar en una sección, la Primera, que a priori parecía más favorable de lo que terminó siendo.
¿Por qué Espert debe ver a Valenzuela y no a Guillermo Montenegro, en General Pueyrredón? Porque es en el Conurbano bonaerense donde más pega la política económica que Javier Milei dijo ratificar en la noche del domingo. Entonces necesitará mucho más que un discurso anti inflacionario. Su pelea directa contra Axel Kicillof quizás lo ayude, pero no le alcanzará porque los efectos del no llegar a fin de mes no lo tiene a él como garantía de poder zafar.
Axel Kicillof acertó con su idea de desdoblar la elección, esa a la que se oponían con fiereza Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa, para quien el domingo tuvo un sabor a revancha por el triunfo de Fuerza Patria en Tigre, localidad de la que siempre se siente dueño. Ahí ganó la lista que encabezó Gabriel Katopodis, secundada por Malena Galmarini, duplicando los votos que alcanzó Julio Zamora, el intendente que fue con Somos Buenos Aires.
Massa y Cristina Kirchner nunca estuvieron de acuerdo en el esquema electoral elegido y conseguido con fórceps por Kicillof. En un encuentro realizado en Moreno, a fines del año pasado, ambos, tomando mates con Máximo Kirchner, se lo exigieron a viva vos. El gobernador tenía su propio juego de yerba que compartía con Verónica Magario.
Más acá en el tiempo, la expresidenta volvió a insistir sobre el tema y declaró "ojalá me equivoque", pero creía que iban a perder. El líder del Frente Renovador la acompañaba en esa postura, aunque la aparición de Juan Grabois alteró la relación que mantenía con la madre y el hijo. Quizás por eso se lo notó muy cercano a la campaña provincial en los últimos quince días. ¿Tenía datos que le adelantaban una victoria como la que terminó obteniendo?
"Por fin ganamos una de medio término", le dijo, en la noche del domingo, Pablo Descalzo a este periodista. Efectivamente, todas las legislativas le eran esquivas al peronismo de Ituzaingó, municipio ubicado en el corazón del oeste. "Ganaron porque en esta se votó por lo local, sin listas sábanas que los tiraban para abajo", le contestó MDZ. El intendente respondió exultante. "Era lo que teníamos que hacer hace tiempo". ¿Se vendrá verdaderamente el Movimiento Derecho al Futuro?, ese que le propuso Axel Kicillof a los intendentes, dirigentes sindicales y sociales provinciales al pedir que empiecen a tocar otra canción es la otra gran duda.
En la victoria, el gobernador tiene un problema crucial. Qué hacer con los Kirchner y La Cámpora. Porque si bien fueron ellos, los intendentes, los que hicieron con las listas locales que las seccionales ganaran en la mayoría de las regiones, no todos venían colaborando con su estrategia de la misma manera.
¿Abrirá su gabinete a quienes lo apoyaron desde primer momento o seguirá aceptando el sometimiento que le impone Máximo Kirchner porque su madre era la dueña de los votos? "Dos al hilo ganó el petiso en contra de las presiones de La Cámpora", dijeron cerca de Axel Kicillof. La anterior fue cuando decidió que Magario sea su compañera de fórmula contra la pretensión que fuera Martín Insaurralde. Fue reelecto por casi el 50% del electorado.
La gran victoria se dio en la Primera Sección Electoral, el noroeste del Gran Buenos Aires. Ahí, Gabriel Katopodis le ganó a Valenzuela por 11 puntos. Ese porcentaje vale doble que en la Tercera, por la conformación social de sus electores, con nichos de Barrio Parque, Recoleta y Belgrano en todo el corredor norte. Ahí, justamente, se dieron las únicas dos grandes victorias libertarias en todo el Gran Buenos Aires. En Vicente López la lista violeta, a nivel seccional, consiguió 55% mientras que en San Isidro 57%, aunque en el primer caso, casi todo lo retuvo Soledad Martínez, la intendenta aliada de Jorge y Mauricio Macri mientras que Ramón Lanús se quedó con el 48% a nivel local, un número que le permitió ganarle con comodidad, triplicando lo conseguido por la lista apadrinada por Gustavo Posse.
Para otro artículo se deberá analizar la extraordinaria performance de los intendentes Leonardo Nardini, Juan José Mussi, Mario Secco, Jorge Ferraresi, Gastón Granados y Juan Andreotti en Malvinas Argentinas, Berazategui, Ensenada, Avellaneda, Ezeiza y San Fernando, donde los candidatos seccionales y locales superaron holgadamente el 60%. El pico fue Nardini con el 68%.