El PRO enfría la reforma electoral de Javier Milei y define su estrategia para 2027
El partido de Mauricio Macri sostiene el apoyo parlamentario al oficialismo, pero rechaza el fin de las primarias y busca liderar su propio espacio en 2027.
Javier Milei no tiene el consenso del PRO para eliminar las PASO y se dilata la reforma política.
EFEMientras el Gobierno y el PRO exploran un acuerdo electoral para 2027, el partido de Mauricio Macri le puso un límite a una de las banderas parlamentarias del oficialismo.
Su jefe de bloque en el Senado, Martín Goerling, sostuvo que la eliminación de las primarias no reúne los apoyos necesarios en la Cámara Alta y que la posición partidaria a favor de mantenerlas no se modificó. En la misma línea, ratificó que el espacio aspira a llevar un candidato propio a las presidenciales.
El Senado, el obstáculo para el fin de las PASO
La derogación de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias es uno de los objetivos centrales de La Libertad Avanza en el Congreso.
La lectura oficialista es política: sin la instancia previa, al peronismo y al resto de los competidores les resulta más difícil ordenar internas y confluir en una única oferta electoral, un escenario que juega a favor de la reelección de Javier Milei.
Goerling, sin embargo, descartó ese desenlace por ahora. "Hoy lo veo difícil, en el Senado no hay mayorías para eliminarlas", afirmó el legislador, que anticipó una discusión larga cuando el paquete de reforma política llegue a comisión.
Su propia postura, dijo, no varió desde el inicio del debate: "Para mí las PASO hay que mantenerlas, lo dije desde un principio. Lo discutimos en la mesa ejecutiva del partido y hoy la posición es esa, no cambió". Y agregó un cuestionamiento de fondo a la dinámica de los últimos años: "Me parece que no es serio estar discutiendo, cada dos años, cambiar el sistema electoral".
Apoyo parlamentario, pero con advertencias
El senador describió la relación con el oficialismo en el recinto como sostenida aunque irregular en los resultados: según señaló, el Gobierno "a veces consigue los números y otras veces no" para avanzar con su agenda. De ahí su recomendación de priorizar y no dispersar el capital político en iniciativas conflictivas. "La Libertad Avanza va a necesitar mucho consenso y enfocarse en lo prioritario. No en cualquier ley que lo único que hace es traer problemas", planteó, y puso como ejemplo el capítulo de tierras que el oficialismo terminó resignando dentro de la Ley de Propiedad Privada.
Aun así, dejó en claro que el respaldo general se mantiene. "Siempre que el Gobierno necesitó o llamó para hablar, el PRO estuvo y va a seguir estando, apoyando las cosas que la Argentina necesite", expresó.
Candidatura propia y una alianza que todavía no cierra
Sobre el armado electoral, Goerling fue explícito: "El PRO tiene que tener un candidato propio y debe trabajar en la reconstrucción del partido, que es lo que venimos haciendo desde el año pasado. O tiene que liderar un espacio electoral para el año que viene, y eso es lo que yo pienso, pero todavía está en debate dentro del partido".
Consultado por los nombres, ubicó al expresidente como la mejor carta disponible y aclaró que, si Macri optara por no presentarse, la definición de un reemplazo quedará en manos del propio dirigente y de la estructura partidaria.
Respecto de las conversaciones con LLA, el senador relativizó el peso de la reunión reciente en Casa Rosada, a la que describió como un encuentro más dentro de una serie de contactos entre ambos espacios.
"Me parece muy prematuro hablar de cuestiones electorales, faltando un año y todavía sin definir el sistema electoral que vamos a tener", cerró, y dejó planteada la secuencia que el PRO parece querer imponer: primero las reglas de juego, después los socios.

