El "jefe de la banda de los copitos" quedó a un paso de ser absuelto por el atentado a CFK
La fiscal federal Gabriela Baigún desistió de acusar a Nicolás Carrizo por su presunta participación secundaria en el intento de homicidio a Cristina Fernández Kirchner. Ante ello, su defensa reclamó el cese de su prisión preventiva.
Nicolás Gabriel Carrizo y su abogado Gastón Marano
Durante su alegato final en el juicio por el intento de homicidio de Cristina Fernández de Kirchner, la fiscal Federal Gabriela Baigún retiró su acusación y, por ende, pidió la absolución de Nicolás Gabriel Carrizo, conocido el “jefe de la banda de los copitos”.
“No se ha podido acreditar que Carrizo hubiera tenido bajo su disponibilidad un arma de fuego, fuera cual fuera. La prueba producida durante el juicio, no permitió demostrarlo, ningún testigo dio cuenta que Carrizo hubiera tenido bajo su disponibilidad un arma de fuego que siquiera pudiera disparar”, señalo Baigún.
Sobre el testimonio de Lidia Benítez, amiga de Nicolás, quien durante su testimonio en noviembre del año pasado relató que este le había contado que tenía un arma en su casa en Moreno y que era para autodefensa, la fiscalía señalo que se desdijo en la misma declaración y que dio “una versión inverosímil para cubrir a su amigo”. Benítez quedó detenida por reticencia y falso testimonio.
La fiscal fundó el retiro de su acusación en tres puntos. Primero: la ausencia de prueba con relación a que carrizo conociera realmente con anterioridad al plan de Sabag y Uliarte para matar a Cristina Fernández.
Segundo: La falta de prueba de la materialidad de su intervención conforme al contenido de sus comunicaciones posteriores al atentado, en particular que hubiera aportado a Sabag o a Uliarte una pistola para ser utilizada en el hecho y que siquiera tuviera bajo su disponibilidad un arma de fuego de esas características o cualquier otra índole y la tercera: la existencia de prueba que da cuenta que Carrizo desconocía el plan.
Baigún tomo en cuenta la ampliación de indagatoria de Carrizo previo al cierre de la etapa de recolección de prueba, donde dijo que cometió dos errores, ayudar a Brenda Uliarte, pero desconociendo su participación en el hecho y enviarle mensajes incriminantes a los que él se refirio como una “fabuleada”.
La decisión allana el camino para que su defensa representada por Gastón Marano, reclame su desvinculación del intento de homicidio de septiembre de 2022. Carrizo se encuentra detenido desde el 14 de septiembre de 2022 cuando fue a retirar su teléfono celular en el juzgado de María Eugenia Capuchetti tras brindar testimonio y quedo imputado como participe secundario del intento de homicidio de la exmandataria.

