El Gobierno reestructura con un DNU a la SIDE, le otorga más facultades y hasta podrá detener personas
Se trata de una medida del presidente Javier Milei, quien busca otorgarle mayor capacidad al organismo de inteligencia.
La sede de la SIDE, frente a Casa Rosada
El Gobierno publicará en los próximos días un decreto de necesidad y urgencia que establece distintos cambios en la estructura en la Ley de Inteligencia Nacional (25.520), otorgándole mayores capacidades a la actual Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE).
Uno de los ejes del DNU firmado por Javier Milei es la redefinición del carácter de las tareas de inteligencia, que pasan a ser consideradas, de manera general, como actividades “encubiertas”. El criterio se apoya en la sensibilidad de la información que manejan estos organismos y en la necesidad de reducir lo que el decreto denomina “riesgo estratégico nacional”, lo que implica un giro conceptual en el funcionamiento del sistema.
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En ese marco, la normativa habilita al personal de inteligencia a aprehender personas en situaciones de flagrancia, con la obligación de dar aviso inmediato a las fuerzas de seguridad correspondientes. Esa facultad también podrá ejercerse cuando exista una orden judicial previa.
Entre las modificaciones estructurales, el decreto transforma la Agencia de Seguridad Nacional en la nueva Agencia Nacional de Contrainteligencia. Este organismo tendrá como misión principal prevenir amenazas vinculadas al espionaje, el sabotaje, la injerencia extranjera y las operaciones de influencia que puedan afectar el orden constitucional o los intereses estratégicos de la Argentina. Las acciones de contrainteligencia se extenderán a todo el sector público nacional.
En el plano tecnológico, el Ejecutivo determinó una división clara entre ciberseguridad y ciberinteligencia. Para ello, creó el Centro Nacional de Ciberseguridad, que dependerá de la Jefatura de Gabinete, mientras que la ex Agencia Federal de Ciberseguridad fue reconvertida en Agencia Federal de Ciberinteligencia y quedó bajo la órbita de la SIDE, con competencia exclusiva sobre inteligencia en el ciberespacio.
Otro punto central de la reforma es la eliminación de la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar. Con la aplicación de este DNU, las tareas de inteligencia estratégica militar quedarán concentradas en el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, con el objetivo de reducir superposiciones y simplificar el esquema organizativo.
La propia SIDE podrá administrar de forma directa de todo el Sistema de Inteligencia Nacional. Además, se le asigna la facultad de aprobar y controlar los presupuestos del área —incluidos los gastos reservados— y de requerir información a organismos del Estado nacional, a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
A su vez, se crea la Comunidad de Inteligencia Nacional, integrada por los organismos de inteligencia, las Fuerzas Armadas, las fuerzas de seguridad y la Unidad de Información Financiera. Por otro, la Comunidad Informativa Nacional, incorpora a áreas clave como Migraciones, Renaper, Aduana, Cancillería y dependencias vinculadas a energía, el área nuclear y el sector espacial.
El decreto deberá ser convalidado por la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia del Congreso.
La medida representa un claro apoyo a la conducción del asesor presidencial Santiago Caputo, quien tiene clara influencia en el área. El reciente titular de la SIDE, Cristian Auguadra, es un dirigente de la confianza del consultor político. Sin embargo, en esta reestructuración del organismo crecerá el control de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.


